Galiani: “Macri será reelecto en octubre merecidamente”

15 de julio, 2019

Entrevista a Sebastián Galiani Ex viceministro de Hacienda Por Alejandro Radonjic

 

Sebastián Galiani, de paso por Buenos Aires dialogó con El Economista: fue viceministro de Hacienda y aún hombre de consulta del Gobierno. Hoy está reintegrado nuevamente a la vida académica, pero mantiene un ojo en la situación económica y política del país y opina desde su cuenta de Twitter (@SFGaliani), Foco Económico y, también, desde su columna en El Economista (Lecturas Económicas). En agosto estará todo el mes en Buenos Aires dictando un curso de Economía de la Energía en la Universidad Torcuato Di Tella, tema que comenzó a estudiar después de su paso por el Gobierno. Sobre ese tema, y otros, ofreció su visión.

 

¿Cómo ve la incorporación de Miguel Angel Pichetto a la fórmula presidencial? Muchos piensan que eso abre una nueva etapa de Cambiemos, más abierta a otras fuerzas políticas.

Primero, veo bien la incorporación del senador Pichetto. Lo veo bien para Cambiemos. Cuando se anunció la formula, un allegado me recordó que una preocupación que tenía desde hace tiempo es que el senador no tenía reelección en el Senado. Y le respondí ‘se ve que se encontró una solución a ese problema’. Lo veo bien para el senador Pichetto pues, como el declaró, el peronismo no lo contenía. Pichetto ya no podía hacer lo que sentía, que era y es buscar consensos para ayudar al país. Respecto a si esto abre una nueva etapa, la respuesta trivial es afirmativa, pues en una coalición como Cambiemos, en un país que va pasando de la destrucción populista a uno que pronto ingresará al club de países desarrollados, y al que después todavía le tomará otros veinte años para desarrollarse y ser un país rico nuevamente, las nuevas etapas, el cambio, como en la vida, son y serán la norma. Pero en un sentido no trivial, disiento con esa interpretación. El presidente Macri siempre ha estado pragmáticamente abierto y siempre ha hecho política. Es absurdo afirmar lo contrario. Se alió con Lilita y la UCR para poder derrotar al kirchnerismo, que es el enemigo de la república y el desarrollo económico en Argentina. Luego, habiendo ganado el balotaje con los votos del massismo, naturalmente buscó una alianza con esa fuerza, pero Massa nunca estuvo a la altura de las circunstancias. Así que, pragmáticamente, viró hacia la Liga de Gobernadores. En ese contexto, en 2017, luego de un llamado del Presidente a alcanzar consensos básicos, se logró el mayor acuerdo parlamentario que yo recuerde en Argentina desde el regreso de la democracia. Ese acuerdo permitió legislar una reforma tributaria integral, un pacto fiscal con las provincias, la ley de responsabilidad fiscal y una reforma previsional. También solucionó el conflicto judicial por el Fondo del Conurbano y otros conflictos entre la Nación y las provincias. Sin embargo, es cierto que, tras la victoria electoral de 2017, la coalición de Gobierno no trabajó en encontrar su necesario cambio. Eso se descuidó, probablemente, pues a fines de abril de 2018 se desató la crisis financiera. Esa lección debe ser incorporada. Ahora, en un contexto donde el peronismo federal no logró armar una fórmula competitiva, la integración de Pichetto es la fórmula que requiere este momento histórico. Y el Presidente, otra vez, estuvo a la altura de las circunstancias.

 

El presidente Macri va a ser el primer presidente no peronista que nosólo termina su mandato desde 1928 sino que, además, es reelecto.

 

¿Cómo está viendo el proceso electoral? Habla como si Macri ya hubiera ganado…

El kirchnerismo tiene un piso electoral alto, pero también tiene un techo bajo y el supuesto intento de apertura hacia el peronismo federal no fue efectivo. Contrariamente, y en buena medida debido a la respuesta política del presidente Macri, ello terminó acelerando la polarización electoral sin que el kirchnerismo logre subir su techo. Pienso que el presidente Macri será reelecto en octubre muy merecidamente. Ha hecho una buena Presidencia, y lo mejor está por venir. La elección de octubre tendrá una gran polarización y los gobernadores peronistas ya habrán sido reelegidos así que podrán votar por la fórmula con las que sus provincias estarán mejor, y esa fórmula es Macri-Pichetto.

 

Justifique por qué afirma que Macri hizo una muy buena presidencia. La inflación subió y la economía se contrajo…

Trataré deresumirlo, pues es larga la lista de aciertos que tuvo este Gobierno. Primero, recordemos que Cambiemos es una coalición con minoría parlamentaria. En ese contexto, veníamos de un Gobierno que había intentado avasallar la división de poderes y había puesto militantes en todos los estamentos del sistema judicial. El presidente Macri nominó dos jueces probos en la Corte Suprema de Justicia a quienes no conocía personalmente y estos fueron confirmados. Durante estos cuatro años, las instituciones democráticas han funcionado a pleno derecho. No hay corrupción. No conozco ninguna acusación seria de corrupción contra algún funcionario del Gobierno de Macri. El Gobierno anterior tiene medio gabinete preso y eso solo debido a que los tiempos de la justicia en Argentina son terriblemente lentos. El cambio que hubo en la obra pública, y que va a continuar, es extraordinario. ¿Usted sabe lo que significa para una familia carenciada recibir agua, cloacas, que se urbanice su barrio, viajar bien al trabajo ahorrando tiempo? Significa dignidad. Este Gobierno está devolviéndole dignidad a la población. Pero la revolución de la infraestructura que puso en marcha este gobierno, no solo mejora la vida de las familias, también mejora la competitividad de la economía, y lo hace con un fuerte énfasis regional. El presidente Macri se está ocupando de esa forma de ir resolviendo el eterno conflicto distributivo entre el interior y la Pampa Húmeda. Lo hecho en términos de obra pública es crucial para conectar a los distintos eslabones de la cadena productiva entre sí y con el mundo. Podría seguir todo el dia enumerando los cambios positivos alcanzados en solo cuatro años. Me limito a dos áreas. Se recuperó la producción energética y nos volvimos a integrar al mundo. Dos grandes éxitos del Presidente Macri.

 

Pero “la macro” anduvo muy mal: dos recesiones en cuatro años y una inflación desbocada…

Para juzgar a un Gobierno hay que evaluar qué hizo y en qué condiciones. José Ortega y Gasset escribió: “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo”. Lo mismo vale para un Gobierno. La circunstancia en la que asumió el presidente Macri era la de una crisis económica interna latente. El déficit financiero consolidado Nación-provincias, el único relevante para medir el desafío heredado, bien medido, trepaba a ocho puntos del PIB. No sólo el déficit fiscal era colosal, sino que tanto el gasto público como la presión tributaria eran récord. Los precios de la economía estaban distorsionados, había un cepo cambiario y el tipo de cambio real oficial estaba fuertemente atrasado. Tal es así que el BCRA venía perdiendo decenas de millones de dólares de reservas para sostener una política que nos alejaba de las cadenas de valor mundial y nos empobrecía. Las reservas netas del banco eran negativas. Estos desequilibrios fueron o están en camino a ser corregidos. Es la primera vez que se supera una experiencia populista sin crisis política. El presidente Macri va a ser el primer presidente no peronista, dejando a un lado la década infame, que no sólo termina su mandato desde 1928 sino que es reelecto. La inflación está bajando y esperemos que, si no es en julio sea en agosto, alcance los niveles que tenía previos a la crisis financiera. Estaba retornado a esos niveles en enero y febrero, pero debido a la combinación del crecimiento nominal de las bandas cambiarias y los ajustes tarifarios se volvió a disparar.

 

Para juzgar a un Gobierno hay queevaluar qué hizo y en qué condiciones y la circunstancia en la que asumióel presidente Macri era la de una crisis económica interna latente.

 

Además de la herencia, hubo errores de diagnóstico y ejecución. ¿Cuáles diría que fueron?

Todo gobierno comete errores. Pregúntele a (David) Cameron si no se equivocó al llamar a una elección por el Brexit. Mire la política energética de las últimas décadas en Alemania. Está plagada de errores. Por supuesto que el Gobierno de Cambiemos también cometió errores. Pero muchos menos que los que se le adjudican con el diario del lunes. El principal, ya se ha dicho, fue subestimar lo difícil que sería bajar la inflación en el contexto heredado. Creo que el ministro (Alfonso) Prat-Gay se equivocó al fijar metas de inflación tan exigentes por tres años de forma tan apresurada. Ello les restó flexibilidad a las autoridades del BCRA de entonces. Cierto es que ellos tampoco la buscaron. Sin embargo, el 28D fue un error. Así lo pensaba y expresé en su momento. Pero en general, mi posición es que el tiempo para reflexionar públicamente sobre los errores para un exfuncionario es otro. Dicho esto, creo que el principal problema es la herencia desastrosa que recibió la administración de Cambiemos. En mi opinión, dada esa herencia, y los shocks recibidos en 2018, es muy difícil pensar que se hubiese podido evitar una crisis cambiaria.

 

¿Qué puede decir de la política energética?

Hace poco, mi columna en este diario fue sobre cual debe ser una política energética óptima. Esta debe satisfacer lo que se llama el triángulo mágico. Mi visión es que Argentina viene de una experiencia entre 2002 y 2015 en la cual la política energética estuvo muy lejos de ese triángulo. Por el contrario, si bien aún queda una agenda importante de trabajo por delante, las políticas implementadas del presidente Macri han estado enmarcadas dentro del triángulo mágico con distintos énfasis a través del tiempo. (Gustavo) Lopetegui está haciendo un excelente trabajo desde que asumió como secretario del área. Pero incluso antes, cuando (Nicolás) Dujovne comienza a coordinar el gabinete económico, a mitad de 2018, la instalación de las subastas para las compras de gas natural, combustible que representa más de un 90% de los combustibles utilizados por el Mercado Eléctrico Mayorista, produce un cambio muy importante en la política energética. Como causa de ésta, y otras medidas, el precio de abastecimiento de CAMMESA bajó de US$ 5,20 MMBTU a principios de 2016 a menos a US$ 3,84 a fin de 2018. En mi opinión, vista desde hoy, la política energética del presidente Macri, ha sido muy exitosa.

 

Todo gobierno comete errores. Pregúntele a (David) Cameron si no se equivocó al llamar a una elección por el Brexit o mire la política energética de las últimas décadas en Alemania.

 

¿Cuáles cree que deben ser las prioridades del próximo Gobierno si las urnas acompañan?

Consolidar el equilibrio fiscal y continuar bajando el gasto público en relación al producto, para poder cumplir con la reforma tributaria de 2017 y el Pacto Fiscal. También, en algún momento, continuar con el proceso de ampliar las bases tributarias de los impuestos menos distorsivos y profundizar las bajas y eliminación de los impuestos más distorsivos. Con la reforma de 2017 habíamos también diseñado cambios de incentivos en la administración tributaria que podrían ayudar mucho en esta dirección. Retomaría esa agenda. Profundizar la integración al mundo. Creo que es fundamental, aunque no es un tema que yo domine, mejorar el funcionamiento del sistema judicial. Repensar el gasto social, incluyendo el sistema previsional, el gasto intergeneracional y el funcionamiento del mercado de trabajo. Finalmente, trabajar junto a las provincias en pos de una mejora sustancial en el sistema educativo.

 

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