Dujovne se metió en la campaña

24 de julio, 2019

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“Cristina dejó tres problemas en la economía: el cepo, la inflación y el déficit fiscal”. No lo dijo alguien del Gobierno sino Alberto Fernández, y no en los virales videos de hace unos años, sino el lunes a la noche en TV.

 

“El cepo, ¿cómo lo resolvió Macri? Lo levantó e, irresponsablemente, tuvo 40% de inflación en el primer año. ¿Cómo resolvió la demanda de dólares que el cepo evitaba? Tomando deuda. ¿Cómo terminamos? Con la soga en el cuello y endeudados por 95% del PIB. Cristina dejó 25-26 puntos de inflación. ¿Cuánto estamos? En 55%. ¿Qué tiene que ver Cristina con esto? Cristina dejó un déficit fiscal de 1,8% o 3%, según como lo toma, pero hoy tenemos más de 6 puntos. ¿La culpa es de Cristina? Seamos serios”, agregó Alberto en diálogo con TN. “Todo va a ser distinto, absolutamente todo”, dijo, luego, sin ahondar en precisiones sobre una eventual gestión de él.

 

El que no tardó en salir a contestarle fue Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda y guardián de las cuentas públicas. Si bien no suele involucrarse en esas rencillas, en la campaña hay que poner el hombro y las cifras que presentó Alberto (algunas, equivocadas y otras, parciales) invitaban, por cierto, a una respuesta sobre el tema. Lo hizo, como todos los políticos por estos días, con un hilo en Twitter.

 

“Alberto, hablemos con propiedad: el resultado fiscal está medido por Hacienda, no por el Indec”, dijo Dujovne y facturó: “El que interviniste como jefe de Gabinete”. Sobre el supuesto 1,8% que dejó Cristina, Dujovne añadió: “1,8%? Pero eso incluye las rentas de Anses y la plata que le sacaban al BCRA, a tasa 0%”. Siguió: “El déficit primario de 2015 fue 3,8% del PIB, pero hay que sumarle las boletas que no contabilizaron y que dejaron sin pagar. ¿Y las provincias? El kirchnerismo les negó recursos legítimos, lo que las llevó en 2015 a tener un déficit primario de 1% del PIB. Hablás de un déficit de 6% del PBI hoy. No sé quien te da esos números, Alberto. Nación será 0%, más intereses de 3,2%. Las provincias están en equilibrio. O sea, la Nación+provincias: 3,2% del PIB. Te recuerdo que en 2015 el déficit de la Nación+ Provincias era cercano a 8% del PIB”, agregó el ministro.

 

Luego, pasó a la cuestión inflacionaria. “Qué decirte de la inflación de 2015. Eso era con cepo y tarifas pisadas, lo que nos dejó reservas netas negativas y desabastecimiento energético. Hoy el tipo de cambio es competitivo y normalizamos las tarifas, que era lo que vos pedías allá por 2015”, señaló y pasó a la cuestión de la deuda, quizás la más espinosa. “Y si de deuda hablamos, nadie se olvida, Alberto, que el kirchnerismo nunca se desendeudó. Se cansaron de pedirle dólares a Venezuela, saquearon el BCRA y dejaron US$ 40.000 millones en deudas pendientes. La deuda creció por el déficit que nos dejaron. De haber tenido equilibrio primario, como el que lograremos este año, la deuda neta sería del 25% del PIB y los intereses del 1,8%”, concluyó.

 

 

Si bien no era el objeto del hilo y el manual recomienda no hacerlo en la campaña, también faltó autocrítica en las palabras del ministro. Sobre todo, con la política financiera y la expectativa subyacente de que el financiamiento voluntario sería eterno. No fue así, llegó el sudden stop, no había Plan B y las consecuencias no fueron menores. “Seguramente algo de endeudamiento era inevitable. Pero lo que se hizo fue absolutamente irresponsable. Para empezar, en los dos primeros años de Gobierno, el déficit aumentó; una política responsable lo hubiera disminuido. Segundo, se financió con deuda externa, y la inflación es más alta ahora que antes. Era preferible el financiamiento previo, que en gran parte era con emisión monetaria (impuesto inflacionario), mientras se trabajaba para reducir el déficit. El endeudamiento externo nos llevó a una situación macroeconómica muy difícil. Por algo los capitales extranjeros para inversión directa nunca vinieron”, dijo Francisco Eggers ante El Economista. “¿Cuál es la ventaja (para el país) del endeudamiento externo, si no se logra ni crecimiento ni baja de la inflación, sólo se hipoteca el futuro?”, agregó.

 

Por cierto, la inflación kirchnerista tenía variables reprimidas, muy atrasadas y, además, estaba truchada groseramente por el Indec, ¿pero era inevitable, como sugiere Dujovne, que llegara a los niveles de hoy? Las propias expectativas de inflación oficiales, defraudadas repetidamente por la realidad, llevan a pensar que el plan de acción podría haber sido otro con el diario del lunes. Sobre todo, teniendo en cuenta las penurias sociales que lógicamente suscitó. Por ejemplo, tres millones de pobres más en 2018. O, también, que se podría haber hecho más para coordinar la nominalidad de la economía, como sugería hacer Alfonso Prat-Gay allá por 2016.

 

 

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