Sin definiciones de Schiaretti, federales empiezan a moverse

14 de mayo, 2019

Schiaretti, victoria, oficialismos provinciales

Luego del aplastante triunfo que obtuvo el gobernador Juan Schiaretti en la noche del domingo, los principales referentes de Argentina Federal comenzaron a moverse de cara a lo que será el mes de junio, cuando aparezcan las definiciones en materia de alianzas y candidaturas.

 

En el armado de los federales esperaban con ansias los resultados del domingo para comenzar a acelerar los movimientos, sobre todo los presidenciables del espacio: Roberto Lavagna, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto, mientras que el resto de los gobernadores peronistas aguardan agazapados, resguardando sus terruños.

 

A pocas horas del rotundo triunfo del peronismo cordobés, Schiaretti no ha dado señales en vías de zanjar el debate interno. “Los de afuera son de palo”, lanzó el domingo temprano, como una manera de afirmar que la elección era de estricto carácter provincial. En la misma línea fue su discurso luego de que se conociesen los primeros resultados en el que, además, volvió a ratificar su vocación de romper con la polarización y tomó distancia del kirchnerismo.

 

A horas del rotundo triunfo del peronismo cordobés, Schiaretti no ha dado señales para zanjar el debate entre federales.

 

Ayer, Lavagna comenzó a desplegar sus primeros movimientos y volvió a mostrarse con referentes de espacios progresistas que vienen impulsando su candidatura presidencial desde el inicio del año. También estuvo el senador Pichetto, quien parece dispuesto a integrar una fórmula con el exministro de Economía. En la reunión estuvieron Margarita Stolbizer, el gobernador santafesino Miguel Lifschitz y los dirigentes díscolos del radicalismo, Ricardo Alfonsín, Juan Manuel Casella y Federico Storani.

 

La semana pasada Lavagna se mostró con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, en una recorrida por la Patagonia aunque debió suspender la visita a Vaca Muerta junto al mandatario neuquino, Omar Gutiérrez.

 

Según explicaron desde el entorno de Lavagna ante El Economista, la idea del exministro es multiplicar reuniones con los gobernadores en busca de su apoyo político mientras despliega un indispensable armado territorial en la provincia de Buenos Aires, donde está desguarnecido.

 

Por su parte, Massa volvió a hacer foco en el conurbano bonaerense y más específicamente en la primera sección electoral, donde la figura del tigrense continúa siendo atractiva en términos electorales. Ayer estuvo en la localidad de San Fernando, cuyo jefe comunal, Luis Andreotti, mantiene altos niveles de aprobación en la gestión local.

 

Dentro del propio Frente Renovador admiten que el diálogo con el kirchnerismo es asiduo y son muchos los dirigentes que, por lo bajo, le reclaman al extitular de la Anses confluir con Unidad Ciudadana.

 

Más allá de la victoria obtenida por Schiaretti el domingo, el armado de los federales continúa exhibiendo dificultades. En los sondeos previos ninguno de los dirigentes que manifiestan sus ganas de competir en las presidenciales termina de consolidarse como candidato y, al mismo tiempo, que la gran mayoría de los gobernadores se enfocarían en sus propias elecciones jugando de manera poco decidida en el escenario nacional.

 

Además, y más allá de los calendarios desdoblados, en octubre las provincias elegirán a sus legisladores nacionales y los gobernadores tendrán sus fichas puestas en esa elección. Apoyar con candidatos presidenciales débiles podría jugarles en contra y por eso la mayoría de ellos no rompe lanzas con la expresidenta Cristina Kirchner, quien continúa siendo la referente de la oposición con mayor intención de voto.

 

Al mismo tiempo, los gobernadores carecen de un potente armado territorial en la provincia de Buenos Aires, distrito que concentra el 40% del padrón electoral, y en donde la obtención de buenos resultados es indispensable para ser competitivo a nivel nacional.

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