No se esperan sorpresas, pero mirarán los precios con atención

20 de mayo, 2019

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Por Luis Varela 

 

Con el FMI dando la venia para que el Banco Central pueda intervenir dentro de lo que era la banda cambiaria, el mercado argentino logró equilibrarse a lo largo de las últimas ruedas. Desde hace tres semanas el dólar mayorista cotiza en la zona de los $ 45 y el dólar minorista está alrededor de los $ 46.

 

Mientras el dólar fue anclado en ese nivel, la primera sorpresa que hubo la semana pasada fue el dato de inflación. Todo el mundo esperaba que la variación de precios de abril fuera superior al 4% mensual, y sin embargo el IPC fue de “sólo” 3,4%, una variación enorme, pero por estar en baja es ciertamente esperanzadora.

 

El menos malo dato de inflación permitió que la insólita tasa de interés que tiene la Argentina empezar a descomprimir. Las Leliq (que le paga el BCRA a los bancos) achicó del 74% al 71,5%, y las tasas de los plazos fijos, que se había estirado hasta mínimo y máximo del 51% y 57% anual, achicó hasta 51%-54%.

 

Pero esta plegaria para un dólar dormido y este rezo por vos para las tasas de interés se encontró en las últimas horas con dos bombas de tiempo: Por un lado, se acaba de desatar un fuerte temblor en los mercados emergentes como consecuencia de la guerra comercial entre chinos y norteamericanos. Eso provocó un duro impacto en las monedas y en las inversiones. La semana pasada, mientras en la Argentina el dólar subió apenas 0,3%, en Brasil saltó 3,8%, en Gran Bretaña trepó 2,3%, en Chile subió 1,6% y en China se elevó 1,4%.

 

Y la secuela en las bolsas también fue significativa. Mientras que la de Buenos Aires cedió la semana pasada apenas 0,2%, la Bolsa de San Pablo cayó 4,5%, la de Santiago de Chile achicó 2,2% y Wall Street retrocedió 1%.

 

Y la debilidad de la semana pasada no se vio sólo en las bolsas, también hubo clima bajista en todo el panel de commodities. El viernes hubo baja del 0,5% para el petróleo, hasta US$ 62,80 por barril. Los metales preciosos también estuvieron débiles: baja del 0,7% para el oro y merma del 1% para la onza de plata. Los metales básicos estuvieron derretidos: el cobre bajó 0,4%, el níquel achicó 1% y el aluminio cayó 1,4%. En Chicago el maíz subió 1,1%, el trigo bajó 0,4% y la soja cayó 2,1%. En Rosario el sorgo subió 3,8%, el trigo mejoró 1,2% y el maíz creció 0,7%, pero la soja cayó 2,3%. E incluso cedió hasta el bitcoin, que tuvo una baja del 6% el viernes, con clima también débil para el resto de las criptomonedas.

 

O sea, en momentos en los que el dólar estuvo tranquilo, las tasas comenzaron a bajar y la Bolsa se defendió bastante bien, llegó este temblor externo, que veremos hasta donde llega.

 

Y ese sacudón en las bolsas también tuvo su efecto en la negociación con títulos públicos. Los precios de los bonos argentinos habían subido más del 4% en dólares en los primeros días de mayo, pero la inestabilidad de las últimas horas los volvió a debilitar, por lo que casi la mitad de esa suba desapareció.

 

Y este fin de semana, luego de que Macri lograra aquietar al dólar y bajar las tasas, con menos inflación, y después de que Juan Schiaretti llamara a todo el peronismo federal a unirse, Cristina Kirchner acaba de hacer una jugada, que tomó a todos por sorpresa, proponiendo a Alberto Fernández como candidato a presidente, con ella acompañándolo como vice.

 

¿Qué impacto puede tener esta movida en el mercado a partir de hoy? Durante sábado y domingo economistas y analistas se pasaron debatiendo el alcance de la jugada de Cristina, y por lo que se vio en las declaraciones la movida no generará “más volatilidad” en el mercado. Casi todos dijeron que no esperan sorpresas, pero hoy más que nunca mirarán los precios desde el primer momento. ¿Mejoran o empeoran las chances electorales del kirchnerismo con la fórmula anunciada el sábado? De la respuesta que se le dé a ese interrogante en el mercado, dependerá la evolución de los activos.

 

Palabras más palabras menos, la lectura más escuchada que provocó esa estrategia es que Cristina se dio cuenta de que no ganaba y puso a Alberto Fernández con ella detrás para intentar dar de esa manera una imagen de moderación y apertura con el objetivo de conseguir la mayor cantidad de votos posibles entre el peronismo federal que obtuvo varios triunfos en las elecciones provinciales realizadas hasta ahora. Habrá que ver en los negocios de hoy si ese análisis se cumple o no. Pero, en principio, los inversores siguen con el mismo pensamiento: ir sacando dólares de Argentina desde ahora hasta las elecciones, usar toda la renta posible, por ejemplo en las Letes cortas que se licitan esta semana (un papel a 63 días que vencerá el 26 de julio, con una tasa que estará en la zona del 5% anual) y a partir de ese lugar ver todo el desenlace desde afuera.

 

El camino todavía es muy largo. Faltan 160 días para la primera vuelta y 188 días para un eventual balotaje. Pero sólo faltan 82 días para las primarias que, habitualmente, marcan tendencias que luego las elecciones generales ratifican

 

Desde hoy hasta ese momento pueden pasar muchas cosas, y la mejor de las estrategias deberá ser elegida siguiendo las noticias minuto a minuto.

 

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