Los 8 datos claves del Paseo del Bajo, que se inaugura hoy

27 de mayo, 2019

Paseo del Bajo

“¿Ustedes se dan cuenta de la obra que hicieron o no? Va a cambiar la ciudad para siempre”, dijo, el viernes, el Presidente ante un grupo de trabajadores que daban las pinceladas finales al Paseo del Bajo, que se inaugura hoy por la mañana. Tanto el Primer Mandatario como los constructores estaban muy entusiasmados.

 

Por cierto, la megaobra de 7,1 kilómetros que une el norte y el sur del bajo porteño, y es la más importante en décadas, promete ser una gran aliviadora del tráfico vehicular en la zona. Se pensó, por primera vez, en 1962. Hoy, nuevamente, estará Mauricio Macri, que también estuvo ayer en las celebraciones de la víspera, que incluyó música, desfiles de autos y tuvo una numerosa presencia de vecinos.

 

 

Hoy, desde las 7.30, también estará el anfitrión, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal junto a diversos funcionarios, entre ellos, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich y el ministro de Desarrollo Urbano y Transporte de la ciudad de Buenos Aires, Franco Moccia, hombres claves en el avance de la obra.

 

¿Habrá dirigentes opositores, como ocurriría en casi cualquier país del mundo? Sería saludable. A priori, resulta extraño, dado la envergadura de la obra y los beneficios que generará para los que transitan por la zona, el poco entusiasmo que generó en la dirigencia opositora semejante esfuerzo. ¿Algún tuit quizás?

 

A continuación, los 8 datos claves de la obra que se inaugurará hoy.

 

Tendrá 12 carriles. Cuatro serán de vía rápida y exclusivos para camiones y micros de larga distancia (dos en sentido al norte y dos, al sur) de 3,5 metros de ancho cada uno. Además, contará con 8 carriles para vehículos livianos: 4 de ellos sobre Av. Alicia Moreau de Justo – Antártida Argentina con sentido norte y otros 4 sobre Av. Ing. Huergo – Madero con sentido hacia el sur. Los vehículos pesados y ómnibus de larga distancia podrán hacer ese camino en apenas 10 minutos mientras que los livianos se ahorrarán más de la mitad del tiempo, tardando casi 20 minutos, en comparación con los 47 que les llevaba realizar el mismo trayecto. En todos, la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora.

 

Tendrá 240 cámaras monitoreadas por el Centro de Control Inteligente (CCI) de Ausa; 26 salidas de emergencia; 52 matafuegos; 60 bocas hidrantes y casi 44.000 metros cuadrados de paneles ignífugos que resisten hasta 120 minutos de fuego en la “trinchera”, es decir, los túneles o sectores con techo. Además, las banquinas tendrán 2,10 metros para facilitar la evacuación o atención.

 

Para prevenir las inundaciones, a su vez, habrán dos pozos de bombeo (que pueden desagotar casi 185 litros de agua por segundo) con 3 bombas y, además, 180 sumideros a lo largo de la traza.

 

 

Contará con 1.990 artefactos Led diseñados con lineamientos nacionales e internacionales. El sistema estará alimentado por dos subestaciones eléctricas que será administrado por un sistema de telegestión de última generación. Además, ante cualquier inconveniente con la red eléctrica, el paseo cuenta con grupo electrógeno propio, lo que permite mantener activa tanto la iluminación como sus señalizaciones, cámaras de seguridad y sistema sin barreras. Para evitar los “agujeros negros” (en túneles o sectores con techo los conductores reciben un fuerte impacto en la visión por el cambio de luminosidad), el Paseo del Bajo cuenta con medidas específicas para cada momento del día.

 

El Paseo del Bajo será la primera autopista sin barreras, es decir, los vehículos de tránsito pesado y transporte de larga distancia no tendrán que frenar para abonar el peaje sino que a través de la lectura de TelePASE se realizará el cobro de manera automática.

 

El costo de la obra fue de US$ 672 millones y estuvo financiado con recursos propios y, a la vez, un crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF). Según datos del GCBA, se generaron 3.519 empleos. La obra también ayudará a las zonas aledañas y la apreciación del metro cuadrado sería de US$ 800 millones.

 

Tal como escribió Franco Moccia en El Economista, además, “la reducción de emisión de gases que se logrará anualmente con la obra será de 12.505 tnCO2, equivalente a haber plantado 8.500 árboles”. A eso se suman, también, los 60.000 metros cuadrados de nuevos espacios verdes que se generarán en la superficie del Paseo del Bajo, donde los vecinos podrán disfrutar de nuevos espacios recreativos, postas aeróbicas y ciclovías.

 

A su vez, habrá 10 pasos vehiculares y cinco peatonales, incluyendo un impactante “puente-escalinata” para llegar desde Plaza de Mayo hasta Puerto Madero, pasando por el Puente de la Mujer, a pie y sin obstrucciones.

 

 

***

Macri: “Una semana histórica”

 

“Empieza una nueva semana que podría ser como cualquiera otra pero que no lo es. Es una semana histórica, que va a marcar un antes y un después para la vida de miles de personas”, escribió ayer Mauricio Macri en referencia a la inauguración del Paseo del Bajo. Además de ponderar la obra, que se pensó por primera vez hace más de 50 años, destacó los cambios suscitados, en los últimos años, en relación con la obra pública.

 

“Hoy las obras cuestan hasta 50% menos que hace tres años y medio. Eso significa que un kilómetro de autopista vale dos millones y medio de dólares, cuando llegó a valer hasta siete. Pero la estafa del sobreprecio no era el único problema. Las obras se abandonaban. Los cortes de cintas eran para la foto. Y llegamos a tener obras truncas que se convirtieron en monumentos al abandono, como la bajada de la Autopista 25 de Mayo, que estuvo ahí, abierta, sin conducir a ninguna parte durante décadas”, escribió el Jefe de Estado en Télam.

 

“Me genera mucho orgullo saber que hay una nueva generación de jóvenes argentinos que en unos años va a poder decir que nunca vio una obra parada. Que ahí donde viven, las obras empiezan y terminan en tiempo y forma”, remarcó. “Quizás no se den cuenta de lo importante que es, porque para ellos va a ser algo normal. Eso es lo que estamos haciendo y es revolucionario. Estamos apostando a que eso que esperamos durante tanto tiempo sea real”, concluyó el jefe de Estado.

Dejá un comentario