El Plan Congelar y Licuar arrancó bien

8 de mayo, 2019

Gobierno Macri gestión confianza economía

Por Alejandro Radonjic

 

Aún es incipiente y, como dicen los economistas, no hay una tendencia definida, pero la posición relativa de Mauricio Macri en las encuestas empezó a salir del pozo en el que ingresó en marzo y abril. En ese bimestre, todo lo que debía bajar (dólar, pobreza, inflación, riesgo país y la intención de voto hacia Cristina Kirchner) subía y, como coletazo inevitable, lo que debía subir (la intención de voto hacia Macri) bajaba.

 

Allí apareció el “Plan Congelar”, primero y, luego, el “Plan Licuar”. El primero, apuntado a congelar las variables díscolas y el segundo a licuar el potencial electoral del peronismo que quería suturar la grieta y ofrecerse como alternativa superadora. En rigor, la intentona lavagnista entrañaba un riesgo para Macri, y aún lo hace. El riesgo, precisamente, era que Lavagna sedujera a los desencantados de Cambiemos antes de que Macri pudiera hacerlo.

 

Según Elypsis, hubo “una fuerte recuperación” de la imagen del Presidente en las últimas tres semanas. Aunque la imagen neta (diferencia entre la positiva y la negativa) sigue en terreno rojo (-22 puntos), la “buena” subió nada menos que 6 puntos desde mediados de abril. Curiosamente, también cayeron las acciones de Roberto Lavagna, que tiene una imagen neta negativa de 19 puntos ahora mientras que la de Cristina está -9 puntos y María Eugenia Vidal es la única en positivo, con +4.

 

En diálogo con El Economista, Nicolás Solari (RTD) sostiene que también observa una mejora de Macri en los últimos días. Su intención de voto pasó de cerca de 30% a finales de abril hasta 33,2% a comienzos de la semana en el escenario sin Lavagna. Así, la diferencia con Cristina se acorta hasta poco más de dos puntos en las generales. Solari, que hace trackings diarios de las preferencias electorales, lo asocia con las ofensivas del Gobierno y enumera a Precios Esenciales, la mini-Moncloa (“que además perjudica a los federales”, agrega), el libro de Cristina y la mayor estabilidad del dólar. “La pregunta es si la recuperación seguirá y, allí, el dólar y la inflación serán claves”, resaltó.

 

Las elecciones siguen lejos y los datos no son extrapolables ni predicen el desenlace final, pero marcan un cambio de tendencia bienvenido para Balcarce 50 tras un bimestre complejo, que incluyó rumores sobre un posible paso al costado de Macri. Con esas operaciones detrás (ya pocos hablan del Plan V en el Círculo Rojo), en la Casa Rosada creen que la recuperación de Macri ayudará alinear los planetas internos y, hacia afuera, darle chapa de ganador, nuevamente: en política, además se ser, hay que parecer.

 

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