El Gobierno busca sumar gobernadores al acuerdo

9 de mayo, 2019

El ministro Frigerio, ayer, con el gobernador entrerriano Bordet

Son dos de los gobernadores considerados moderados dentro del peronismo. Mantuvieron buen vínculo con el Gobierno Nacional durante buena parte de los tres años de gestión y ayer, en un contexto de cruces, cartas, sobreactuaciones y críticas, dieron la primera muestra concreta de aceptación de la invitación de la Casa Rosada para establecer algunos consensos más allá de la elección presidencial. El entrerriano Gustavo Bordet y el chaqueño Domingo Peppo se reunieron ayer con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y le permitieron al Gobierno dar inicio a la ronda de negociaciones prevista. El exgobernador bonaerense y excandidato a presidente Daniel Scioli, con propuesta propia y foto incluida, también pasó por la Rosada para beneplácito del oficialismo.

 

La iniciativa de Frigerio, con llamados incluidos, hizo posible los primeros gestos, que tanto necesita el Gobierno.

 

Los gobernadores, hasta aquí, habían sido los más reacios a las definiciones taxativas respecto de la convocatoria del Gobierno. La proximidad de las elecciones provinciales, en la mayoría de los casos, y la necesidad de mantener acuerdos inestables con rivales internos, había sido un impedimento para las respuestas. La iniciativa de Frigerio, con llamados personales inclusive, hizo posible los primeros gestos. Que el Gobierno necesita “como el agua”. El mandatario chaqueño solicitó incorporar dos puntos más al acuerdo: un referido al tema de tarifas de servicios públicos y otro a la posibilidad de congelar despidos “porque esto también hace a la incertidumbre”.

 

Bordet, en tanto, ya había adelantado su voluntad de participar: “siempre que se llama al diálogo hay que hacerlo”. Luego del encuentro con Frigerio advirtió que “los tiempos electorales de ninguna manera deben desviarnos de esa agenda en común que tenemos sobre el contexto nacional”. “Entendemos que es insuficiente hacer acuerdos parciales y que hay que agregar varios puntos más”, y puso como ejemplo “la defensa de las economías regionales” o “tasas normales que posibiliten la inversión”. “Para Entre Ríos esto es clave”, apuntó el gobernador en ese sentido.

 

Las fotos que pudo mostrar el ministro (incluso, internamente) son un primer trofeo. Algo parecido significó la presencia de Scioli. Sobre todo teniendo en cuenta que el actual diputado nacional fue el rival del presidente Mauricio Macri en las presidenciales de 2015. En la reunión, Scioli entregó una carta para el Presidente donde destacó que “es necesario que la política económica de la Argentina sea definida por los argentinos y no por los organismos de crédito multilaterales” y señaló que su presencia fue “con ánimo constructivo, sin mezquindades y para poner el hombro al país”. “Es necesario agregar más puntos al debate que planteó el Gobierno y profundizar en cada uno de ellos para que no se agrande la grieta”, señaló el exgobernador, que venía de reunirse, también en la tarde de ayer, con el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, otro de los presidenciables del peronismo.

 

Sin fotografía, pero sí por carta, otro dirigente que se pronunció ayer fue el jefe del Frente Renovador y precandidato a presidente por Alternativa Federal, Sergio Massa. Con un contenido parecido al de sus intervenciones anteriores, pero con un perfil más propenso a sentarse a dialogar. “Nuestra República necesita que lleguemos a un compromiso que fije el rumbo de los próximos cinco meses. Necesita que acordemos un programa de transición que nos ayude a salir de esta profunda y grave crisis en la que estamos inmersos”, afirmó en ese sentido. Su vocación “acuerdista” volvió a señalarla en otro párrafo del texto, donde expresó que “los acuerdos han servido para avanzar, ampliar derechos y fortalecer nuestra democracia”, pero planteó que los diez puntos propuestos por el Gobierno son “un decálogo de buenas intenciones” y que el país “necesita, además, soluciones urgentes”.

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