“Si el BCRA se consume las reservas rápido, las dificultades serán mayores”

7 de mayo, 2019

Mohamed El-Erian Allianz Por A. Radonjic

Entrevista a Mohamed El-Erian Consejero Económico Jefe de Allianz Por Alejandro Radonjic

 

En diálogo exclusivo con El Economista, Mohamed El-Erian (Consejero Económico Jefe de Allianz) ofrece su visión sobre los desafíos de corto plazo de Argentina. El exPimco, una de las voces más escuchadas de los mercados internacionales, dice que la decisión del BCRA de intervenir en el mercado “es entendible”, pero que también conlleva riesgos y que, por ende, es necesario “realinear, y rápido, los fundamentals económicos y financieros”.

 

Primero, una pregunta más estructural sobre la volatilidad histórica de Argentina. Mientras la gran mayoría de los emergentes, incluso en la región, crecen y tienen baja inflación, Argentina está en recesión con frecuencia y tienen una inflación de 25% anual, como mínimo, desde 2006-2007. ¿Qué análisis hace de eso?

Los desafíos económicos y financieros de Argentina reflejan debilidades estructurales de larga data, que fácilmente se potencial con factores externos negativos. Un crecimiento global más débil, las preocupaciones comerciales y la volatilidad financiera fueron los últimos factores externos que influyeron sobre Argentina. Eso potenció la debilidad de sus condiciones de crecimiento, los grandes desequilibrios financieros y la facilidad con la que los residentes, tanto empresas como familias, pierden confianza en el valor de la moneda. A eso se suma cierta incertidumbre política y el resultado es la incapacidad del país de construir los cimientos para un crecimiento alto e inclusivo, acompañado de estabilidad externa e interna. El masivo programa de apoyo del FMI fue una señal en múltiples frentes: proveer un colchón de liquidez para afrontar las necesidades financieras, ayudar a construir confianza en la estabilidad financiera de mediano plazo y, además, reducir el riesgo de contagio a otros emergentes.

 

Más que proveer estabilidad, la nueva regla cambiaria puede ser una avenida para la dolarización y la especulación.

 

El lunes pasado, en el marco de renovadas tensiones financieras y mucho nerviosismo público y político, el BCRA anunció que venderá reservas, si fuera necesario, incluso dentro de la llamada Zona de No Intervención. ¿Fue una buena decisión o es peligrosa, toda vez que Argentina tiene apenas US$ 20.000 millones en reservas netas usables?

El cambio en la política de intervención ilustra el grado de interés del Gobierno en estabilizar la moneda, y es más que entendible. Una prolongación de la volatilidad cambiaria complicaría la dinámica inflacionaria, afectaría el crecimiento y desalentaría la llegada de inversión extranjera. Pero, yendo a su pregunta, también hay trade-off que, si no se manejan bien, pueden sumar nuevas dificultades. El más importante, como sugiere, es el uso de esas reservas. Si se consumen muy rápidamente, la confianza se resentirá más, la dolarización se acelerará y el flujo de fondos del exterior se frenará. Todo esto resalta la importancia de realinear, y rápido, los fundamentals económicos y financieros. Si eso no ocurre, más que proveer estabilidad, la nueva regla cambiaria puede convertirse en una avenida para una mayor dolarización y más especulación.

 

Es posible, pero no muy probable, que Argentina puede recuperar acceso a los mercados a tasas razonables en 2020.

 

Los analistas locales descuentan que se deberá renegociar el acuerdo con el FMI y, sobre todo, el calendario de devoluciones, muy concentrados en 2022-2023, y quizás ir hacia un Extended Fund Facility (EFF). ¿Coincide?

Si el crecimiento sigue decepcionado y la inflación permanece alta, el programa con el FMI deberá ser revisado, tanto sus objetivos intermedios como los términos de las políticas. Eso puede incluir, además, pivotear hacia un programa tipo EFF.

 

Los desafíos de Argentina reflejan una debilidad estructural, que fácilmente se potencia con factores externos negativos.

 

Los costos de financiamiento soberano están altísimos y, si bien no es necesario acudir a los mercados en 2019 por el contundente apoyo del FMI, en 2020 Argentina necesita nuevo financiamiento neto. ¿Cree que el país puede volver a los mercados en 2020?

Es posible, pero no altamente probable, que Argentina puede recuperar acceso a los mercados a tasas razonables en 2020. Restaurar ese acceso requiere reformas visibles y sostenidas en múltiples áreas. No sería conveniente para el interés de largo plazo de Argentina financiarse en los mercados a tasas muy elevadas.

 

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