El acuerdo de Macri pasó del éxito al fracaso en 48 horas

5 de mayo, 2019

Pichetto Frigerio acuerdo

Por Oscar Muiño

 

El Gobierno parecía anotarse un poroto. Y de los grandes. Sorpresivamente, salió a exhibir un acuerdo de diez puntos apoyado por los peronistas Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto. La adhesión de Urtubey no sorprende: el PJ lo ve como un satélite que orbita en derredor de la Casa Rosada.

 

Pero el peronismo federal aún no desentraña por qué Pichetto, un viejo zorro  fogueado en mil batallas, aceptó promover un plan semejante. Lo atribuyen, sin certeza, a la conmoción que le produjo su viaje a los Estados Unidos y la convicción de que si Cristina Fernández regresare al poder, Argentina habrá de pasar duros momentos. Sin contar las tribulaciones que sufriría él mismo, por haber mutado de militante y organizador del voto senatorial para el kirchnerismo a anti-cristinista de todos los momentos.

 

De todos modos, Pichetto ya dio marcha atrás. No fue explícito –demasiado pedir a un refinado esgrimista florentino como él-  sino oblicuo. Propuso que el “Plan Macri” haya de ser estudiado por las gobernaciones justicialistas y los sindicatos. Vía muerta.

 

Los gremios jamás apoyarán un programa cuyas referencias centrales se limitan a un mensaje a la gran patronal.

 

El G-6 salió inmediatamente a aplaudir. La Bolsa de Comercio, Asociación de Bancos de la Argentina, Cámara de Comercio, Cámara de la Construcción, Sociedad Rural y Unión Industrial Argentina confluyeron: “Adherimos al carácter prioritario de lograr los acuerdos básicos para fomentar el crecimiento sostenido y sustentable. El consenso alcanzado sobre estos 10 puntos debe constituir el hito a partir del cual implementar definitivamente las medidas necesarias para contener la inflación, reducir la carga impositiva, promover la inversión, generar empleo y consolidar la seguridad jurídica”.

 

Música para los oídos de las centrales empresarias.  Y del gobierno del PRO.

 

Pero nada es perfecto. Como se sabe, los elogios de los mercados despiertan sospechas en los votantes de infantería.  Y la política  –peronistas, radicales, socialistas, incluso jefes macristas- se opuso o guardó silencio.

 

Todos saben que en la jerga criolla, “creación de empleo a través de una legislación laboral moderna” significa una reducción de los derechos del trabajador y “consolidación un sistema previsional sostenible y equitativo” disimula bajo “equitativo” el concepto central que es “sostenible”.

 

En Argentina, cuando se habla de “sustentable” en realidad se quiere decir “auto-sustentable”, es decir, no gastar fondos de rentas generales y producir, de hecho, una drástica disminución de la evolución de las pensiones y jubilaciones.

 

En suma, una propuesta que evoca la que expresa cierta empresa de ficción en la conmovedora película francesa “La Guerra Silenciosa”, que acaba de pasar por los cines porteños.

 

Los 10 puntos de Macri duraron 48 horas. No está del todo mal para un Gobierno cuya suerte se juega día a día…

Dejá un comentario