Diagnósticos opuestos en la cumbre entre la CGT y el FMI

14 de mayo, 2019

La mesa chica de la CGT y la misión del FMI para la Argentina volvieron a reunirse ayer, en un encuentro del que trascendió que ambos sectores plantearon diagnósticos opuestos. Los gremialistas remarcaron que el país sufre un grave deterioro social y económico; en cambio, Roberto Cardarelli (encargado de la misión del FMI en nuestro país) subrayó que “lo peor ya pasó”.

 

El encuentro se realizó en la sede de la Uocra, el gremio de los albañiles, que conduce Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la CGT. También estuvieron presentes los dirigentes sindicales Andrés Rodríguez (UPCN), Enrique Salinas (UOM), Mario Caligari (UTA), Omar Maturano (La Fraternidad), Julio Piumato (UEJN) y Rodolfo Daer (Alimentación). Por el lado del FMI, asistieron Cardarelli y Trevor Alleyne.

 

“En el país se produjo un grave deterioro de las variables económicas, sociales, laborales y productivas, y se incumplieron todos los pronósticos económicos del Gobierno y del propio Fondo, por lo que es necesario convocar a un Consejo Económico y Social serio e inclusivo para debatir y convenir de manera previa los temas a tratar y no un modelo oficial de diez puntos a libro cerrado”, dijeron fuentes de la CGT consignadas por la Agencia Télam.

 

Los voceros cegetistas que informaron sobre el encuentro remarcaron que “la CGT expuso ante el FMI, como ya lo había hecho el 21 de febrero, un diagnóstico preciso y similar al realizado en aquella ocasión, en el que se señaló la honda preocupación por el agravamiento de la caída del empleo, el consumo y la producción, y se destacó la continuidad del proceso inflacionario que carcome los salarios”.

 

“Creemos que lo peor ya pasó, que el crecimiento debería mejorar y la inflación bajar”, dijo Cardarelli al retirarse.

 

La opinión de los dirigentes de la CGT estuvo en la vereda opuesta a la del FMI, según lo que declaró Cardarelli al salir de la reunión en la sede de la Uocra. “Creemos que lo peor ha pasado, que el crecimiento debería mejorar y la inflación bajar en los próximos meses. Lo peor ya pasó.

 

El primer trimestre no fue tan malo como se podía esperar”, sintetizó en un breve contacto con la prensa el ejecutivo italiano, en la puerta de la sede gremial.

 

Cardarelli consideró que se trató de una “reunión muy útil, como las otras veces”, en la que se habló de “problemas de la economía, el futuro, la inflación, el crecimiento y los puestos de trabajo”. Ante una consulta sobre si en el FMI genera temor la posibilidad de que Cristina Kirchner se presente y gane las elecciones presidenciales de este año, Cardarelli subrayó: “No tenemos ningún temor de nada”.

 

Según trascendió ayer, los líderes de la CGT les expresaron a los enviados del FMI su “preocupación” ante “la campaña de temor económico lanzada frente al proceso electoral a partir del concepto de que ‘si no gana el actual Gobierno, el país se enfrentará al abismo económico’”. Además, los representantes de la central obrera enfatizaron que “esa metodología es extorsiva y tiende a condicionar la voluntad soberana del electorado”.

 

Los sindicalistas también plantearon la necesidad de renegociar las condiciones del acuerdo con el FMI, ya que hasta ahora “se desembolsó el 80% de ese convenio, las variables económicas no mejoraron y la posibilidad de cumplir esos vencimientos de deuda es preocupante para un futuro gobierno de cualquier signo”.

 

Reunión clave

 

La CGT tendrá hoy otra reunión clave. Sesionará el consejo directivo, con la posibilidad de convocar a un paro general entre los temas a evaluar. Si bien no se han dado muchas señales sobre una decisión en ese sentido, el paro que el 30 de abril activaron los gremios díscolos de la conducción cegetista dejaron un terreno conflictivo preparado.

 

Ayer, se sumó un elemento de descontento en el armado cegetista. Con una solicitada, el gremio de Comercio, que dirige Armando Cavalieri, denunció una precaria situación de su obra social Osecac por los aportes que recibe para la atención de monotributistas y jubilados.

 

La situación de los gremios del transporte, que hicieron un paro el 1º de mayo y prometieron repetir todos los feriados, es un ingrediente que puede pesar en la reunión. Desde la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) reclaman que el pago a los empleados por trabajar los feriados no les rinde lo suficiente al ser alcanzados por el impuesto a las ganancias.

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