¿Pax cambiaria o calma chicha?

22 de abril, 2019

cambiaria BCRA economía

Más allá del intento del BCRA de moderar las expectativas de depreciación para anclar las de inflación, dada la relación entre tipo de cambio y precios internos, el esquema sigue careciendo de herramientas para hacer frente a un shock cambiario, es decir, a una suba brusca del tipo de cambio. Eso mismo dice el último informe de Delphos Investment, recogiendo una preocupación que también tienen otros participantes del mercado.

 

Aun así, Delphos dice: “Creemos que en las próximas semanas podría esperarse cierta tranquilidad inicial en la plaza cambiaria, dado que la elevada oferta diaria de divisas, tanto del campo como del Tesoro habilitaría un período de dolarización ordenada”. Sin embargo, eso tiene sus límites.

 

“La finalización del período de liquidación fuerte de divisas del sector agroexportador coincidiría con la presentación de las listas electorales. En este contexto, el panorama político, hoy altamente incierto, podría empeorar. Si ese fuera el caso, la dolarización se tornaría más agresiva en simultáneo con una disminución de la oferta de dólares del sector real, presionando al alza el tipo de cambio”, dice Delphos.

 

Para eso, sin embargo, falta. Desde GMA Capital, están bullish con el peso…por un tiempo, cuanto menos. “La modificación del esquema monetario ayuda a poner paños fríos en el terreno cambiario. Se suma al arsenal de dólares proveniente de la liquidación de la cosecha gruesa (entre US$ 100 y US$ 150 millones por día durante abril y mayo) y la venta de divisas del Tesoro (US$ 60 millones por día hasta noviembre). La banda de $51,45 hasta fin de año le da mayor grado de libertad al BCRA para intervenir en el marco de su regla. Por este lado, la presión sobre el tipo de cambio encontraría mayor resistencia”.

 

Sin embargo, hay encuestas dando vueltas que no gustan y eso se percibe en un riesgo país en la zona de las 850 unidades. “Un escenario de shock hasta el techo de la ZNI es más corto que el anteriormente esperado, pero podría no ser lo suficientemente corto”, retoma Delphos. Es decir, el dólar podría subir casi $9 sin que el BCRA pueda hacer algo.

 

El dato. El riesgo país se estacionó en un piso de 800 puntos básicos, dice GMA Capital, mientras que los Credit Default Swaps más cortos son más caros que los largos y rozan los 900 puntos. Como los inversores están esperando conocer el desenlace electoral y el compromiso a hacer reformas estructurales en 2020, concluye GMA, “todavía no contemplamos una mejora sustancial de corto plazo” y, por eso, sugiere “máxima cautela”

 

Sin embargo, y en línea con el BCRA, varios analistas creen que no hay combustibles para eso. Por un lado, la dolarización se hizo en 2018, dicen y, además, con plazos fijos pagando 50% y una brecha de poco más de 20% entre el dólar hoy y la banda congelada, los incentivos son bajos. Como siempre, la pulseada es entre el miedo y la codicia.