El nuevo salto del dólar posterga el veranito preelectoral que imaginaba el Gobierno

29 de abril, 2019

PBI y Elecciones (1) dólar

El 2019 está repleto de incertidumbre, pero también hay certezas que se derivan de esa confusión, y una de ellas es que la economía llegará extenuada a las elecciones. “La economía no será un activo para el oficialismo de cara a las próximas elecciones presidenciales”, dijo hoy Ecolatina. En otras palabras, si Cambiemos es reelecto, eso será “a pesar de” la economía, y no por ella.

 

Manda la sensación térmica y los números comparados también lo avalan. “En comparación con procesos electorales previos, en 2019 la evolución de la actividad será diferente y, aunque la economía no es el único factor que opera sobre la decisión de los votantes, es relevante”, agrega Ecolatina. Muy relevante, según mostró la última encuesta de El Economista y RTD.

 

Por caso, en 2011 y 2017, cuando ambos oficialismo ganaron ampliamente las elecciones nacionales, la demanda interna crecía por encima del PIB, señala Ecolatina: 11,3% versus 6,3% en 2011 y 4,6% versus 2,1% en 2017, en los primeros tres trimestres de aquellos años. “En contraposición, para los comicios presidenciales que se avecinan tanto la actividad como la demanda interna caerán, y esta última con mayor profundidad que la primera”, agrega el reporte.

 

Los motores de la economía están todos apagados y cayendo.

 

  • Dado el fuerte ajuste monetario y en la obra pública, el encarecimiento relativo del capital importado y la incertidumbre que genera el proceso electoral, la inversión no repuntará, experimentando una caída promedio del 12% en los primeros tres cuartos de 2019.

 

  • Por otra parte, una ambiciosa meta fiscal y una caída promedio del salario real cercano a 7%, auguran un consumo interno que continuará en retroceso. Por caso, según Kantarworld Panel en el primer trimestre el consumo masivo cayó 9%, tras un derrumbe del poder adquisitivo de 10,7% y el gasto público se redujo 13%. “En ese marco, la demanda interna se reduciría a un ritmo de 5,5% promedio durante los primeros tres trimestres de 2019”, dice Ecolatina.

 

  • Un aliciente para la actividad vendrá por el lado de la demanda externa. Gracias a una cosecha agrícola  récord y una competitividad cambiaria significativamente mayor a la experimentada en los últimos años, “las exportaciones lograrían acumular hasta septiembre un incremento en torno a 10% promedio anual”, dice Ecolatina. Eso ayudará, también, en las estadísticas, aunque poco tiempo. “La buena performance del campo le permitiría a la actividad experimentar un crecimiento en términos desestacionalizados en el segundo trimestre, pero luego se vería interrumpido por la incertidumbre reinante durante el proceso electoral. Así, el PIB acumularía a septiembre un incremento del 1% en la medición desestacionalizada, pero en términos interanuales promediaría una caída del 2,3%”, dice el reporte.

 

 

Sobre las herramientas anunciadas por el Gobierno días atrás, el reporte dice: “Estas últimas herramientas lucen insuficientes. Por un lado, la canasta de precios esenciales sólo incluye 64 productos, mientras que la composición del gasto de las familias es mucho más amplia. Por otro lado, el congelamiento de tarifas sólo contempla la electricidad y el transporte de jurisdicción nacional, excluyendo los aumentos ya pactos de agua y gas. Al mismo tiempo, la luz ya experimentó un significativo aumento en la primera parte del 2019 y el transporte de jurisdicción provincial o municipal no está incluido en las medidas”, dice y agrega que el congelamiento de la Zona de No Intervención (ZNI) “ayudaría a acotar la volatilidad cambiaria y la inflación en la previa electoral”. Más allá del respingo del “billete” en los últimos días, el BCRA puede sacar su artillería (US$ 150 millones diarios) antes que en el escenario previo, que contemplaba un ajuste de 1,75% mensual en las bandas.

 

En conclusión, dice el reporte, no es esperable que las medidas adoptadas en los últimos días cambien significativamente el curso de la economía en los próximos meses. “Al momento de que los argentinos se paren frente a las urnas para emitir su voto, la economía habrá crecido sólo 1% en términos desestacionalizados, una magnitud que no luce suficiente para que la sensación de reactivación sea generalizada”, grafica Ecolatina.

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