Lavagna resiste las PASO y busca guiño de Schiaretti

19 de marzo, 2019

Lavagna candidato 2019

De las sandalias con medias, a principios de año, en el encuentro con el senador Miguel Angel Pichetto, a hoy, el economista Roberto Lavagna ganó en visibilidad. Ya las encuestadoras lo incorporan en sus sondeos de opinión y la discusión política lo incluye como uno de los posibles candidatos en las presidenciales. Incluso, desde el Gobierno se han ocupado de él. “Debería hacer una autocrítica. Estuvo en todos los gobiernos anteriores”, sostuvo el presidente Mauricio Macri en una entrevista televisiva, el domingo por la noche. “Cuando el Presidente logre una economía creciendo al 9%, una inflación debajo del 10, con superávit fiscal, con superávit en las cuentas en dólares y con un millón y dos millones de puestos de trabajo creados, volvemos a hablar”, respondió Lavagna. Más rápido de lo acostumbrado.

 

Sin candidatura confirmada, Lavagna busca ampliar su base de apoyos. Su objetivo es evitar las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. Quiere convertirse en el candidato único del peronismo no kirchnerista, sin el “desgaste” (como sugieren a su lado) de una interna, ya sea con el referente renovador Sergio Massa o con el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.

 

Su visita a Córdoba, además de exponer en un almuerzo de la Fundación Mediterránea sobre una salida posible a la crisis, tiene que ver con eso: mostrarse con el gobernador Juan Schiaretti y convencer a posibles aliados respecto de la conveniencia de esa candidatura unificada. El cordobés ya hizo señales de apoyo hacia el exministro de Economía, pero le mandó a decir que sería aconsejable que aceptara el duelo “federal”.

 

El encuentro con Schiaretti será en el centro cívico de la capital provincial, en las oficinas del gobernador. Luego disertará sobre “La economía argentina en un año político”, invitado por la Mediterránea, think tank tradicional de la provincia que recibiera hace unas semanas al propio Schiaretti. Además de la importancia de la visita a un posible (necesario) aliado, sería la primera de una serie de viajes al interior. Sus colaboradores ya tantean a gobernadores para que lo reciban, cuestión no tan fácil dado los acuerdos que buena parte de ellos establecieron con Cristina Kirchner para evitar las divisiones peronistas en sus territorios.

 

Mientras tanto, Lavagna también explora otros caminos posibles, más alejados del peronismo federal. O, por lo menos, no centrado exclusivamente en ese anclaje. Por caso, a través de sus contactos con el radicalismo que persiste descontento en Cambiemos (minoría, por ahora) y con el centroizquierda no peronista. Con el gobernador santafesino Miguel Lifschitz se reunió en dos ocasiones en las últimas semanas. La última, para recorrer Expoagro en San Nicolás. Cerca del santafesino sueñan con una fórmula conjunta. Mientras que el economista espera definiciones del conductor y empresario Marcelo Tinelli, a quien pretende como parte de su armado.

 

Ayer, ante un rumor que señalaba que dejaba de lado cualquier aspiración electoral, el vicepresidente de San Lorenzo respondía por twitter: “Todavía no he tomado ninguna decisión al respecto. Ojalá pueda colaborar desde cualquier lugar, por dentro o por fuera. La situación de la gente es muy difícil y ojalá desde el consenso y no desde la grieta, podamos salir adelante”.

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