Un discurso sin sorpresas de Trump

7 de febrero, 2019

Donald Trump

 

Finalmente, el martes a la noche, Donald Trump pudo pronunciar en el Congreso su discurso sobre el estado de Unión. El tono que utilizó fue menos belicoso del que lo caracteriza, pero quedó claramente expuesta la polarización política que hay en el país. Y en ese sentido, alertó que no se puede hablar de cooperación entre los partidos y al mismo tiempo impulsar investigaciones sobre él y su gobierno.

 

El tema de la construcción del muro en la frontera con México no podía estar ausente pero Trump no amenazó con declarar un estado de emergencia y construirlo de todas maneras sino que instó al Congreso a encontrar una solución antes del 15 de febrero cuando venza la tregua acordada.

 

A diferencia del mensaje del año pasado, Trump no ahondó mucho en los temas económicos aunque se adjudicó todos los méritos sobre la recuperación económica del país y la creación de empleo. Claro que el empleo viene creciendo desde hace cien meses y él gobierna desde hace veinticuatro. Su propuesta de aprobar un proyecto para mejorar la infraestructura del país fue aplaudida por los legisladores de ambos partidos.

 

El Presidente también alertó sobre el riesgo que representan las ideas socialistas y afirmó que Estados Unidos nunca irá en esa dirección mientras que las cámaras de televisión mostraban un primer plano del senador Bernie Sanders. Esa parte del mensaje dio una pauta de lo que puede ser uno de los ejes de la campaña de 2020 en la medida en hay un corrimiento hacia la izquierda del Partido Demócrata. Se lanzó la campaña.

 

Trump también destacó la presencia de más mujeres en el Congreso pero sin hacer referencia a que la inmensa mayoría de ellas son demócratas. En ese momento, las legisladoras, casi todas vestidas de blanco, se pusieron de pie y se aplaudieron a sí mismas en lo que fue sin lugar a dudas la nota de color de la noche. Pero, además, fue otra imagen que puso en evidencia la polarización política existente. En ese momento, se expresaban dos países distintos en el recinto. Uno de blancos y de hombres de un lado y otro con presencia de mujeres y plural del otro.

 

En materia internacional, Trump anunció con cierto entusiasmo que se encontrará a fines de este mes con el dictador norcoreano Kim Jong -un para lograr un acuerdo con desnuclearización. Mientras que a Nicolás Maduro le pidió que deje el poder.

 

El mensaje no fue inspirador como se suele pretender en estos casos, no aportó nada muy significativo o novedoso y no será recordado como una de las grandes piezas oratorias escuchadas en ese recinto. Trump recordó hechos del pasado que unifican a los estadounidenses como el desembarco en Normandía o la llegada a la Luna pero exacerbó las divisiones cuando se refirió a los temas de este momento.