Protesta social anticipa un año más conflictivo

14 de febrero, 2019

Protesta social anticipa un año más conflictivo

 

Las organizaciones sociales Barrios de Pie, Corriente Clasista y Combativa (CCC) y Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) lideraron ayer una masiva protesta frente al Ministerio de Desarrollo Social en reclamo de aumentos en los montos de los planes sociales, que se desarrolló bajo la consigna “Tierra, techo y trabajo; contra el hambre y los tarifazos” y se replicó en el interior del país.

 

Entre las demandas, estuvo el aumento en el monto que mensualmente perciben los beneficiarios de programas de empleo, que –indicaron las organizaciones que convocaron a la protesta– “actualmente equivale a la mitad del salario mínimo”, y “en pocos días se esfuma entre los dedos”. Además, exigieron la sanción de una Ley de Emergencia Alimentaria y la entrega de kits escolares y rechazaron los aumentos de tarifas.

 

“La movilización es el camino para poner en agenda la realidad actual, que es muy compleja y de mucha dificultad”, afirmó Daniel Menéndez, coordinador nacional de Barrios de Pie, en declaraciones radiales.”El Gobierno está dejando la herencia del hambre en Argentina. Debería, en los meses que le quedan de gestión, declarar la emergencia alimentaria para comenzar a solucionar este problema”, agregó.

 

Por su parte, Juan Carlos Alderete, líder de la CCC, afirmó que la protesta se podría haber evitado si se los hubiera convocado a una reunión, pero subrayó que el diálogo con el Gobierno se interrumpió el año pasado. Aprovechó la ocasión para señalar, en diálogo con radio La Red, que la CGT “está medio dormida todavía, a lo mejor porque tiene un interés político o está más comprometida con las empresas que con los obreros”.

 

Barrios de Pie, la CCC y la CTEP conforman el denominado “Triunvirato Piquetero”. Esas organizaciones no estuvieron solas frente al Ministerio que conduce Carolina Stanley. Las acompañaron grupos gremiales, como la Corriente Federal de Trabajadores, que conduce el bancario Sergio Palazzo, y las dos vertientes de la CTA, además de otras organizaciones sociales, como el Frente Popular Darío Santillán y el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL).

 

Stanley había pedido anteayer que los manifestantes no utilizaran “métodos extorsivos, como el corte de calles y las manifestaciones”. No obstante, hubo interrupciones de tránsito en la avenida 9 de Julio y en los distintos puntos en los que se concentraron columnas. Las salidas hacia el Ministerio de Desarrollo Social de los grupos piqueteros fueron desde la Avenida 9 de Julio y Carlos Calvo; 9 de Julio y Santa Fe, y la plaza del Congreso.

 

La protesta se replicó en distintos puntos del país. Entre otras provincias, hubo marchas en Córdoba, San Juan, Chubut, Entre Ríos, Chaco y Neuquén, y también en ciudades importantes de la provincia de Buenos Aires, como Mar del Plata.

 

Propuesta antipiquetes

 

Tras las marchas de ayer, se conoció que el diputado bonaerense Guillermo Castello (Cambiemos) presentó un proyecto en la Legislatura bonaerense para quitarles los planes sociales a aquellos que participen en piquetes.

 

“Toda prestación económica que reciba por parte del Estado el autor de delitos o contravenciones cometidas en ocasión de manifestaciones públicas será suspendida”, propuso en su proyecto Castello.

 

El legislador argumentó que “el derecho a la protesta debe ser pacífico y debe terminar cuando comienza el derecho de los ciudadanos a transitar libremente”. Su proyecto prevé sanciones a las organizaciones sociales que hagan piquetes, que van del apercibimiento al retiro de la personería jurídica.