Pese a las menores tasas, el crédito sigue en baja

22 de febrero, 2019

pesos banco

 

Los datos del comienzo de 2019 reflejan un deterioro sustantivo en el mercado de créditos. En línea con los indicadores de actividad económica, los créditos en pesos al sector privado retroceden en lo que va de febrero aunque algo más tenuemente que en enero.

 

En detalle, las líneas comerciales son las más afectadas mientras que las vinculadas al consumo y con garantía real se encuentran estancadas.

 

Por su parte, los depósitos en pesos del sector privado continúan creciendo cada vez a un ritmo mayor, traccionados por las colocaciones a plazo fijo. Con información hasta el 15 de febrero, se verifica un retroceso de 0,8% mensual para los créditos en pesos al sector privado, luego de una contracción de 1,4% mensual durante enero.

 

Las financiaciones más afectadas en el comienzo de 2019 han sido las líneas comerciales (adelantos en Cuenta Corriente, documentos a sola firma, documentos comprados y descontados, entre los más relevantes) — aproximadamente el 30% del total de la cartera en pesos —, que registraron una contracción de 5,9% en enero y 3,9% m en febrero, siempre tomando datos hasta el 15 del corriente mes.

 

La caída más significativa se da en los documentos a sola firma, que retrocedieron 4,3% en enero y 4% en el mes en curso. En el mismo sentido, las líneas pactadas con garantía real (hipotecarios y prendarios) — que significan aproximadamente el 20% del total de la cartera en pesos y habían sido el motor de la recuperación de los créditos —, continúan estancadas en 2019 retrocediendo 0,2% en enero y con crecimiento nulo en febrero. En detalle, los préstamos hipotecarios crecieron 0,2% en enero y 0,3% en febrero mientras que las financiaciones prendarias pasaron de retroceder 1,2% m/m el mes pasado a 0,6% ahora.

 

Por último, los préstamos vinculados al consumo en pesos (personales y con tarjeta de crédito) reflejaron un incremento apenas positivo: 0,8% enero y en lo que va de febrero. Por un lado, los personales pasaron de retroceder -0,1% en enero a crecer 0,8% en el mes en curso. Por el otro, las financiaciones con tarjeta en pesos pasaron de crecer 1,7% en enero a 0,9% en el parcial de febrero.

 

A la vez, la dinámica de los créditos también se ha deteriorado en términos interanuales. Los préstamos al sector privado en pesos profundizaron su desaceleración en los primeros meses de 2019. Luego de un pico de 51,4% en mayo pasado, los préstamos en pesos crecieron apenas 14,3% en enero y 11,4% el corriente mes, siendo el registro más bajo desde enero de 2010.

 

Por el otro lado del mostrador, los depósitos del sector privado en pesos muestran una aceleración significativa en los primeros meses, aumentando 2,2% en enero y 3,9% en el parcial de febrero. En detalle, lo que se observa es que los pazos fijos se expanden a gran velocidad (10,5% en enero y 7,1% en febrero). Por su parte, las colocaciones en Cuenta Corriente retrocedieron 1,6% enero, para luego subir 1,6% en el corriente mes. Mientras que los depósitos en pesos en cajas de ahorro retrocedieron 8,8% en enero y 2,8% en febrero. Todo esto se da en un contexto en el cual las tasas de interés — activas y pasivas — han recortado varios puntos desde su pico de 73,52% en octubre pasado.

 

En línea con la tasa de referencia, las tasas activas y pasivas también reflejan el recorte. Por un lado, la tasa pasiva mayorista (BADLAR bancos privados), que se ubicó en torno a 35,8% los últimos días -tomado el promedio móvil de los últimos 5 días-, luego de un pico de 52,7% a mediados de octubre. Asimismo, la tasa de interés anual por depósitos a plazo minorista pasó de un pico de 49,9% en idéntico periodo a 36,2% anual ahora.

 

Por su parte, las tasas de interés activas, tanto para préstamos personales como para acuerdos por adelantos en cuenta corriente a empresas medianas y grandes, reflejan un comportamiento similar, alcanzando un promedio de 63% anual en el primer caso —siempre tomando el promedio móvil de los últimos 20 días— y 55,6% anual en el segundo.