La pausa de Powell, gran noticia para las aspiraciones oficiales

4 de febrero, 2019

Powell

 

Sin saberlo ni quererlo, el presidente de la Fed, Jerome “Jay” Powell, está jugando a favor de Cambiemos. A diferencia de 2018, annus horribilis para los emergentes (y ni hablar para Argentina), Powell está cada vez más “dovish”, jerga anglosajona para describir las posiciones monetarias más laxas. La consolidación de su postura “dovish”, dice Delphos, fue la que le puso un piso a los mercados en diciembre y desató, nuevamente, el modo “risk-on”. En Argentina eso se se tradujo en el veranito financiero de enero, clave para sacer el riesgo país de los titulares y, más importante aún, calmar el dólar para que el BCRA tenga más margen para relajar sus tasas altas. En el primer mes de 2019, las Leliq cayeron 5 puntos.

 

Desde el Banco Ciudad aportan su visión: “Como ya se había insinuado en diciembre pasado, la autoridad monetaria norteamericana puso ahora ‘en pausa’ su política de suba de tasas de interés, señalando que adoptará una actitud más paciente ante la mayor incertidumbre que presenta el escenario económico en Estados Unidos, en medio de una desaceleración del crecimiento global, mayores tensiones comerciales y las eventuales repercusiones del Brexit, entre otros factores”. El reporte semanal de la entidad agrega que “por el momento” quedan “descartadas las dos subas en la tasa de la Fed que hasta hace poco se preveían para” 2019.

 

El Merval finalizó enero, dijo el Banco Ciudad, con un incremento acumulado de 21% (23% medido en dólares) mientras que el riesgo país culminó en 654 puntos (versus 840 a fines de 2018)

 

“El 2018 se caracterizó por la normalización monetaria de la Fed y para los emergentes fue un suplicio”, dicen en Delphos. Ahora, “los emergentes festejan el cambio y se perfilan de una manera completamente diferente en 2019”. Ya se está viendo, principalmente en los flujos a acciones y bonos “y Argentina formará parte de esa ‘fiesta’ dado el ajuste de la cuenta corriente por depreciación y considerando que el campo está experimentando la recuperación esperada”. En otras palabras, “la falta de dólares parece haber dejado de ser un problema”. Como dijo un trader ante El Economista, “todos pagan y no quedan bajistas”.

 

Los ingresos de portafolio a los emergentes fueron de US$ 51.100 millones en enero, informó el IIF: fue el nivel más alto en doce meses

 

Según Delphos, el 2019 puede ser un año perfecto para Argentina, y ayudar a Cambiemos a buscar una reelección que casi naufraga por completo con la crisis cambiaria. “Luego de un 2018 para el olvido con una “sequía” récord y condiciones financieras internacionales más duras, el 2019 parece perfilarse completamente distinto. El campo está experimentando la recuperación esperada. La cosecha de trigo registró un fuerte aumento en la producción con un máximo de 18,6 millones de toneladas, lo que implicó un aumento de 6,4% frente a la campaña 2017/2018 (…) Por su parte, la campaña sojera indica una superficie sembrada de 17,7 millones de hectáreas. Si bien la actual estimación de área expone una caída de 200.000 hectáreas en comparación a las estimaciones encontradas al inicio de campaña, la condición favorable en la que se encuentra el 79% de la superficie sembrada eleva el rinde potencial por encima de los promedios, sosteniendo la proyección de la producción en 53 millones de toneladas”, explica Delphos. El campo salva las papas, una vez más.

 

Con el clásico ajuste de la cuenta corriente por devaluación haciendo su trabajo, dice Delphos, “la falta de dólares parece haber dejado de ser un problema”. Por supuesto, el escenario global puede cambiar o el ruido electoral puede revertir el modo “risk-on”. Dice Delphos, “la gran amenaza sigue siendo un cambio en los portafolios de inversión que lleve a una dolarización de los stocks”. Sin embargo, el Gobierno tendría las armas para controlar eso y “sólo una nueva impericia gubernamental en este frente podría hacer descarrillar al mercado cambiario durante el 2019”.

 

Sin embargo, hoy ese no es el escenario base, y enero fue un botón de muestra nítido. “El contexto nos hace soñar con un 2019 mucho mejor para los emergentes que el 2018. Y Argentina formará parte de esa ‘fiesta’”, dice Delphos. Cuanto menos, hasta que llegue la previa del momento electoral. Allí, si las encuestas no caen bien en el mercado, el upside de los activos podría frenarse en seco.