Kicillof con el FMI: “Noté preocupación”

15 de febrero, 2019

Kicillof

Serio frente a dos interlocutores risueños. En su despacho, austero y con galletitas en el escritorio. Con un libro de tapas rojas, altamente crítico con las políticas de ajuste llamado, precisamente, “Por qué la austeridad mata”, de los economistas Sanjay Basu y David Stuckler. Y el equipo de mate. Esa es la escena que se cristalizó en las fotografías que difundieron los colaboradores de Axel Kicillof sobre su encuentro con los dos representantes del Fondo Monetario Internacional: Roberto Cardarelli, a cargo de la delegación que vino a auditar las cuentas del país y Trevor Alleyne, “representante residente” en el país. “Tiene un papel central en la economía argentina”, fue la justificación de Kicillof.

 

 

Los emisarios ya se habían reunido con el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey y lo harán con el economista Roberto Lavagna, ambos con intenciones de convertirse en candidatos a presidente. Además, pautaron entrevistas con consultores políticos y económicos, con la idea de medir el clima del país en un año de elecciones. “Me pidieron la reunión en mi carácter de economista de la oposición. No me hablaron del próximo gobierno. Me dejaron en claro que no buscan intervenir en el proceso electoral”, sostuvo Kicillof luego del encuentro.

 

La reunión con el diputado nacional y exministro de Cristina Kirchner sorprendió a propios y extraños. No había trascendido y es conocido el rechazo de su espacio al acuerdo y la renegociación que el gobierno de Cambiemos llevó a cabo con el organismo. La idea del dirigente kirchnerista, que coquetea con la posibilidad de convertirse en candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, fue generar esa puesta en escena austera y, a su vez, mostrarse como un interlocutor razonable en un contexto en el que persisten las incertidumbres.

 

“Ellos expresaron que les preocupa la desocupación que se está generando, el cierre de empresas y todo, pero que la prioridad es estabilizar el dólar. Ven un año muy recesivo por delante. Noté preocupación por los riesgos que hay”, sostuvo Kicillof sobre el encuentro que se prolongó por más de dos horas. “Les dije que había trascendidos diciendo que el próximo gobierno no va a pagar o va a reestructurar, pero que son fantasmas. Pero de eso no se habló porque la preocupación de ellos y nuestra es 2019”, reiteró en ese sentido. Y contó la apreciación de los emisarios sobre el programa económico del Gobierno. “Me dijeron que la posición del Fondo Monetario es que este es un plan de estabilización, y más concretamente de estabilización del dólar”, sostuvo.

 

Durante la reunión, Kicillof, quien es uno de los posibles precandidatos a gobernador bonaerense por Unidad Ciudadana, señaló que en el gobierno de Néstor Kichner se “pagó la deuda que contrajeron otros y sin pedir prestado”. En esa línea, concluyó que le transmitió al Fondo que “sin un programa sustentable no hay crecimiento posible, por lo que se vuelve inviable el pago de los compromisos”.