Inchauspe: “Hay que meterse en las cañerías del Estado para reducir la burocracia”

22 de febrero, 2019

Pedro Inchauspe

 

Entrevista a Pedro Inchauspe Secretario de Simplificación Productiva Por Enrique Pizarro 

 

Uno de los reclamos frecuentes del sector productivo en Argentina es la cantidad de trámites y demoras que enfrentan ante cualquier gestión. Desde su asunción, este Gobierno se comprometió a promover medidas para despejarle el camino a las empresas e impulsar la creación de nuevos emprendimientos, que al principio lo hacía desde el antiguo Ministerio de Modernización, y hace un año creó la Secretaría de Simplificación Productiva, encargada específicamente de simplificar las trabas burocráticas que afectan a la productividad.

 

En diálogo con El Economista, Pedro Inchauspe, titular de la secretaría que actúa respetando el concepto establecido por el presidente Mauricio Macri de “no usar al ciudadano de cadete”, aseguró que hasta el momento las empresas y pymes han logrado ahorrar casi $40.000 millones a través de estas medidas, que además concibe como parte de un necesario cambio cultural en el cual hay que plantearse “cuál es el rol del Estado”.

 

La Secretaría no es muy conocida. ¿Cómo está compuesta?

Somos alrededor de 250 personas y tenemos cinco direcciones. Este es un trabajo que no se ve, que es de puertas para adentro. Es meterse en las cañerías del Estado, renglón por renglón, y que lleva muchas horas hombro porque es sentarse, trabajar y discutir con cada una de las áreas del Estado para ayudar a los organismos a reducir la burocracia que tienen adentro desde hace muchos años.

 

¿Cuántos proyectos han desarrollado en este primer año?

Desde la creación formal de la Secretaría, 130 proyectos. Contando con lo que ya veníamos trabajando desde Modernización y Producción, tenemos 196 proyectos terminados. Actualmente, estamos trabajando en alrededor de 300 nuevos proyectos.

 

¿Cuáles son los más importantes entre los terminados?

Las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS), que permiten la inscripción en sólo 24 horas y se puede hacer completamente online, y ya hay más de 6.000 emprendimientos registrados bajo esta modalidad. La Ventanilla Unica de Comercio Exterior (Vuce), que permite unificar digitalmente en un sólo punto de ingreso todos los requisitos. El Sistema de Información Simplificado Agrícola (Sisa), que antes era el Registro Fiscal de Operadores de Granos, que era el trámite que tenía que hacer el productor agropecuario para poder comercializar y tardaba cerca de 18 meses, y hoy es una declaración jurada de 24 horas.

 

¿Cuáles se destacan entre los próximos a realizar?

Para 2019, estamos realizando la simplificación de las 311 intervenciones de los 300 organismos, que de ellos, 250 son terceros organismos: Secretaría de Comercio, Transporte, Instituto Nacional de Alimentos, Senasa, entre otros. Estamos trabajando en la unificación de presentaciones y pagos de declaraciones juradas impositivas con algunas provincias y habilitaciones municipales en 24 horas. También estamos desarrollando y creando la Central Federal de Información Financiera junto al Consejo de Ciencias Económicas para tener el primer plan de cuentas estandarizado.

 

¿Qué modelos toman como referencia?

Nosotros miramos mucho lo que han hecho principalmente Estados Unidos, Gran Bretaña y México. Hoy, muchísimos países están trabajando para mejorar las prácticas regulatorias. En la región, Brasil lo está haciendo, y México tiene una oficina similar a esta desde hace 18 años.

 

Para algunos a veces es difícil salir de la costumbre. ¿Son bien recibidos tantos cambios?

En la Secretaría tenemos un equipo que mira el flujo y que está empezando a trabajar en el análisis del costo-beneficio y el impacto que tiene cada norma. Nosotros tenemos que generar cultura también en todos los funcionarios, y por eso tenemos también que empezar a estudiar cuál era el fin por el cual se sacó una norma, qué buscaba, qué indicadores tiene, y después medirla para ver si funcionó o no y si cumplió con su objetivo.

 

¿Estas medidas contribuyen en algo en la salida de la crisis económica?

Independientemente de la crisis, esto favorece a las empresas. Le estamos sacando costo argentino. Con estos proyectos les hemos ahorrado hasta hoy casi $40.000 millones a las empresas. Es plata que el sector productivo pierde con el Estado. Pierde en trámites, en gestorías, en tiempo, en aviones, en hoteles, en certificaciones. El impacto lo sienten sobre todo las del interior, que ya no tienen que venir a Buenos Aires por un simple trámite. Y esto es algo que nunca se hizo.

 

Teniendo en cuenta el contexto complejo del país, ¿hay medidas que les gustaría implementar pero que no son posibles ahora?

Uno de los grandes proyectos que no podemos hacer ahora, que es por una mezcla entre el contexto y la estructura federal del país, tiene que ver con la unificación y la presentación de todos los impuestos. El sistema impositivo argentino tiene alrededor de 100 impuestos, 65.000 normas y cerca de 20 vencimientos mensuales. Hacer eso, obviamente, es un tema de procedimiento y tenemos que ponernos de acuerdo con las 24 provincias. Son temas que hay que hacer y estamos empezando, pero es un trabajo muy extenso que no se puede hacer de la noche a la mañana.

 

¿Qué cree que hay que implementar para mejorar la economía y la actividad?

Estoy convencido de que sin una macro ordenada, la micro es muy difícil. Por eso gran parte del esfuerzo que está haciendo el Gobierno es acomodar las cuentas públicas. Nosotros venimos de setenta años en los que tuvimos sesenta y seis años de déficit. El primer gran desafío es bajar lo más rápido posible el déficit y que vivamos con lo que tenemos porque si no es una trampa de la que no vamos a salir nunca.

 

Además de ajustar cuentas, ¿cómo se puede lograr ese equilibrio?

Otro gran desafío que tenemos son las reformas productivas que vamos a estar enviando al Congreso dentro de poco para ampliar la base de contribuyentes. Hoy el 20% de los contribuyentes aporta el 99,4% de la recaudación. Si no ampliamos la base, nunca vamos a salir de esta trampa. No hay sistema que aguante donde de cada diez, sólo dos aportan para los otros ocho. Y está todo atado, porque tiene que ver con la presión fiscal, la informalidad, la competencia desleal. Es parte del gran problema que tenemos que desarmar.

 

¿Cuál cree que es el mayor logro de este Gobierno?

Creo que el mayor logro de este Gobierno es decir la verdad, no esconder las cosas y poner los problemas con sus defectos y virtudes sobre la mesa. También hay muchas medidas que ha tomado para recuperar las instituciones, que para mí son muy importantes porque sin ellas todos estos procesos son muy personalistas, y nosotros tenemos que recuperar las instituciones para poder darle estabilidad al sistema a lo largo del tiempo.