GBA: los distritos a los que apunta Cambiemos

1 de febrero, 2019

Vidal

 

Por Pablo Varela

 

La decisión de no desdoblar las elecciones en territorio bonaerense cayó mal en un sector de Cambiemos. Tanto los jefes comunales del PRO de la provincia de Buenos Aires como muchos de los dirigentes que aspiran a alzarse con triunfos en distritos peronistas miraban con ilusión la posibilidad de adelantar las elecciones. Uno de los argumentos era precisamente que sin el poder de fuego de la expresidenta, Cristina Fernández, Cambiemos podría arrebatar varias intendencias gobernadas por el peronismo.

 

En un sector del oficialismo bonaerense miran con recelo al jefe de Gabinete, Marcos Peña y tildan de “egoísta” la decisión de no desdoblar. Según pudo reconstruir El Economista, el lunes pasado Peña cortó en seco al jefe de campaña de María Eugenia Vidal, Federico Salvai y lo exhortó a desistir sobre las especulaciones en torno al posible adelantamiento. En Casa Rosada entendieron que el tema había llegado demasiado lejos y lo mejor era darle un corte definitivo.

 

En el conurbano, donde se concentran dos tercios de los votos bonaerenses el panorama se avizora dificultoso para Cambiemos. La valoración de la gestión nacional se desploma al ritmo de los números de la economía. “En José C. Paz, Macri tiene 70% de imagen negativa” explicó una fuente ante este diario para graficar la situación.

 

Los que podría ganar

 

Aunque saben que la empresa es dificultosa, en Cambiemos tienen algunos distritos de la primera sección electoral en la mira: son Ituzaingo, Hurlingham y San Martín. En el distrito conducido por Alberto Descalzo, apuestan al desgaste luego de 24 años al frente del Ejecutivo local, aunque son varios los nombres que se anotan para competir.

 

En Hurlingham, el anotado para la competencia es Lucas Delfino, funcionario nacional en el área de Rogelio Frigerio, quien viene trabajando de manera sostenida en el distrito.

 

En San Martín, quien competirá por Cambiemos será el ministro de Desarrollo bonaerense santiago López Medrano, quien se mantiene activo en el trabajo territorial e intentará capitalizar el zigzagueante recorrido del intendente Gabriel Katopodis dentro del peronismo.

 

Si bien los municipios del oeste como Merlo, Moreno o Malvinas Argentinas siguen siendo bastiones para el peronismo, en la primera sección “la ola amarilla” ha avanzado de manera sostenida desde 2015. El deterioro económico y la caída de la imagen presidencial abren un interrogante de cara a las elecciones.

 

Los que podrían perder

 

En el oficialismo bonaerense todas las voces señalan dos malas administraciones: Quilmes y Pilar. En Cambiemos son conscientes de que ambos municipios podrían pasar a manos del peronismo. Algunas fuentes señalan que en el distrito de la tercera sección conducido por Martiniano Molina, el peronismo continuó activo y todavía maneja resortes de la gestión aunque por ahora no ha unificado la oferta electoral.

 

En Pilar, el municipio conducido Nicolás Ducoté, la gestión tampoco termina de convencer y en Cambiemos admiten el posible retorno del peronismo.