Doble turno para el FMI: de Lavagna a Lacunza

19 de febrero, 2019

Doble turno para el FMI: de Lavagna a Lacunza

 

En doble turno, los emisarios del Fondo Monetario Internacional se reunieron ayer con el ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, y con el economista Roberto Lavagna, como parte de la agenda de encuentros con funcionarios, referentes de la oposición y analistas. Con el primero recorrieron un temario variado, pero que tuvo en la cuestión fiscal de la provincia de Buenos Aires la principal preocupación compartida. Con Lavagna tomaron apuntes respecto de su diagnóstico (pesimista) sobre la marcha de la economía y escucharon el término más incómodo: la necesaria renegociación del acuerdo con el organismo. Ambos encuentros estuvieron encabezados por Roberto Cardarelli, a cargo de la delegación que vino a auditar las cuentas del país, y Trevor Alleyne, representante residente en el país.

 

La reunión con Lacunza tenía como objetivo tomar contacto de primera mano, en el principal distrito del país, respecto de la marcha del acuerdo fiscal que el gobierno de Cambiemos toma como bandera. En ese sentido, uno de los temas principales fue el Presupuesto provincial aprobado para este año y el programa financiero que se está implementando. La actualización del Fondo Conurbano, el avance en la reducción del déficit fiscal y el cumplimiento de la ley de responsabilidad fiscal fueron items del temario. Desde el equipo de Lacunza, además agregaron que estuvo en agenda “la baja de impuestos distorsivos, la transferencia de fondos desde Nación a la provincia, la obra pública y la situación fiscal de los municipios”.

 

El segundo turno fue con Lavagna, en sus oficinas de la calle Carlos Pellegrini. Según trascendió, el economista trató de evitar temas de coyuntura política y planteó “temas estructurales”. Entre ellos, el nivel de endeudamiento del país. Para el exministro, que coquetea con una posible candidatura presidencial por Alternativa Federal, el problema no lo representa 2019 sino 2020, ya con la totalidad de los desembolsos previstos, que superan los US$ 56.300 millones, con los compromisos de pago en el horizonte y una dificultad mayor para cumplir con el déficit cero propuesto. De modo que el país, según su mirada, se encamina hacia una nueva renegociación. Casi inevitable.

 

La tesis de la “renegociación inevitable” también es compartida por el kirchnerimo. El diputado nacional del espacio Agustín Rossi se pronunció a favor de “renegociar los vencimientos de deuda de manera tal que no afecten las posibilidades de crecimiento económico de nuestro país”. “Argentina va a resolver sus problemas si crece económicamente. Si profundiza el ajuste, va a ahondar su problema”, sostuvo, de manera más concreta que Kicillof en su encuentro con los emisarios del FMI.

 

Luego de los encuentros con el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, el diputado nacional kirchnerista Axel Kicillof y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, la ronda de encuentros prosigue con algunos dirigentes de la CGT y con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el titular del BCRA, Guido Sandleris.