Tras el desalojo de manteros, repuntan 20% las ventas en Liniers

13 de febrero, 2019

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A un año del desalojo de los manteros en el barrio de Liniers, los locales comerciales registraron un incremento en el 20% de sus ventas, según un relevamiento de la Federación de Comercio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (FECOBA).

 

Si bien el comercio minorista aún registra marcados descensos en su facturación por la recesión económica, la erradicación de los puestos de venta ilegal contribuyó significativamente a mejorar las ventas en las principales calles del barrio porteño.

 

Una situación similar atraviesa San Telmo, donde finalmente el Gobierno implementó un plan para terminar con la venta callejera que compite contra el comercio legalmente establecido. En el año último, al menos 150 locales debieron cerrar sobre la calle Defensa por la competencia desleal.

 

Fabián Castillo, presidente de la entidad destacó: “Hace un año FECOBA reclamaba al Gobierno porteño por el alarmante avance de la venta ilegal en los barrios de San Telmo y Liniers, donde las avenidas se encontraban invadidas y cuyos vendedores instalaban estructuras en la vía pública y mantas. Hoy el trabajo dio resultados exitosos, reflejados en la liberación de las veredas para su libre circulación, el reordenamiento del espacio público y la reubicación de los manteros”.

 

Aunque el contexto económico no es favorable para el comercio minorista, referentes de la entidad de Liniers sostienen que tras los desalojos, pudieron detectar un incremento del 20% en las ventas.

 

En ese sentido Castillo también señaló: “Estos resultados exitosos nos alientan a continuar trabajando en la lucha contra la venta ilegal. Este flagelo no sólo afecta al comercio legalmente establecido, sino que implica serios problemas sociales relacionados con trabajo esclavo, trata de personas, talleres clandestinos, contrabando, falsificación de marcas y corrupción. Detrás de este negocio hay mafias organizadas, y en esa cadena los vendedores ambulantes y puesteros son el eslabón más débil”.

 

Al igual que en San Telmo y Liniers, la Av. Avellaneda en Flores padece la venta ilegal. A pesar de que el reclamo de los comerciantes de la zona fue atendido dos años atrás por el Gobierno, donde más de 2.500 manteros debieron levantar sus puestos; desde la Asociación de Comerciantes de la Av. Avellaneda alertaron en el último diciembre sobre la proliferación de comercio ilegal con la presencia de más de 1.200 de vendedores ilegales que invaden la avenida.

 

“Si bien con motivo de la época estival muchos de esos vendedores migraron a los centros turísticos, para fines febrero se espera se instalen nuevamente y preocupa el incremento de la venta ilegal”, remarcó Castillo y agregó: “FECOBA recibió con preocupación esta información y está en estado de alerta para evitar el resurgimiento de puestos instalados en el espacio público de forma indebida”.