El PJ-PBA busca alejar el fantasma de 2015

28 de enero, 2019

El PJ-PBA busca alejar el fantasma de 2015

Por Pablo Varela

 

El consejo del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires se reunió el sábado pasado en la localidad balnearia de Santa Teresita, convocado por su titular Fernando Gray. Con el debate por el posible adelantamiento de las elecciones bonaerenses y el operativo clamor de una serie de intendentes peronistas que salieron a apoyar una eventual candidatura de Martín Insaurralde de fondo, Gray apuntaló la reunión partidaria con el claro objetivo de comenzar a delinear la estrategia electoral.

 

El cónclave además sirvió para sellar la fecha del próximo congreso partidario que se llevará a cabo el 21 de febrero en La Matanza. El distrito seleccionado no es casual, el titular del órgano es el matancero Fernando Espinoza. Además, el municipio conducido por Verónica Magario es el de mayor cantidad de congresales del PJ (por su volumen demográfico) y su ubicación dentro del conurbano busca garantizar la mayor concurrencia posible. “Queremos llegar al Congreso con volumen”, sintetizó una fuente que estuvo presente en Santa Teresita.

 

El PJ provincial ya trabaja en la confección de una plataforma que contemple “10 propuestas” de cara a la campaña. Las propuestas se desarrollarán en un trabajo coordinado con universidades y el monitoreo estará a cargo del rector de la Universidad de Hurlingham, Jaime Perczyk. El titular del peronismo provincial, ya había anunciado que el próximo 9 de febrero mantendrá en Mar del Plata un encuentro con “universidades”, que servirá para avanzar en las propuestas.

 

Pero si de estrategias electorales se habla, no pueden faltar las candidaturas. Según pudo averiguar El Economista, durante el encuentro del sábado propuso la creación de “una mesa” que esté integrada por quienes quieran ser candidatos, a los que se les sumaría “presidente y vice además de alguna otra autoridad partidaria”.

 

“Nadie planteó que haya PASO. Se va a buscar que no haya interna, los candidatos tienen que salir por consenso”, planteó ante este diario un intendente que formó parte de la reunión. En la tribu de jefes comunales peronistas parecería haber acuerdo para evitar la competencia interna. La estrategia tiene el claro objetivo de no generar un desgaste interno y apuntar las críticas y el discurso de campaña hacia el rumbo de la economía y la gestión de María Eugenia Vidal, según explicaron. Todavía persiste en el peronismo bonaerense, el sabor amargo que dejó la experiencia de competencia interna en el año 2015, entre Aníbal Fernández y Julián Domínguez.

 

Como contó este diario, los anotados en la pelea son los matanceros Espinoza y Magario, el lomense Insaurralde, el exminitro Axel Kicillof y Francisco Durañona. A priori, Kicillof (quien no estuvo presente en Santa Teresita) sería el candidato con mayor capacidad para fidelizar los votos del kirchnerismo y que además contaría con la venia de Cristina Kirchner. Sin embargo, los intendentes buscan que sea uno de ellos quien encabece la fórmula. La experiencia histórica refuta la hipótesis de los jefes comunales. El último intendente que accedió al sillón de Dardo Rocha fue Eduardo Duhalde quien tuvo un paso previo por la vicepresidencia de la Nación.

 

Algunos intendentes del interior miran con desconfianza una eventual candidatura de Kicillof por su perfil de kirchnerista duro y temen dificultades a la hora de hacer campaña. “Nosotros somos el campo y no tenemos la agenda del conurbano”, razonó un intendente del interior ante El Economista.

 

Al mismo tiempo, en el peronismo bonaerense aclaran que las “encuestas” serán un factor decisorio importante.

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