La meta fiscal se juega en la recaudación

22 de enero, 2019

La meta fiscal se juega en la recaudación

 

La Fundación Capital se suma a los que ponen en duda el cumplimiento de la meta de déficit fiscal cero para este año, acordado por el Gobierno con el FMI. En su último informe económico semanal, enfocado en los resultados fiscales de 2018 y las perspectivas para 2019, la organización advierte que la dinámica de la recaudación, que disminuyó en términos reales desde julio de 2018, muestra la dificultad para llegar al objetivo fiscal primario de este año.

 

El informe destaca que, aunque se cumplió con la meta fiscal pactada para 2018 y aunque el gasto está controlado, el problema está en la desaceleración de los ingresos, que en los datos fiscales de diciembre mostraron un muy bajo incremento nominal de 27,4% interanual, que resultó la mayor caída en términos reales de los recursos.

 

“En línea con una recesión que se extenderá este año, la recaudación mantendrá la evolución negativa en términos reales por varios meses. No obstante, este factor podría ser compensado por la ampliación de los derechos de exportación y de la mano de una buena cosecha”, indica el análisis de la organización dirigida por Martín Redrado, que señalan a los derechos de exportación como un asunto clave en la dinámica de los ingresos para ese año.

 

Para la Fundación Capital, los impuestos asociados al mercado interno incidirán en el grado de recuperación de la economía a partir del segundo semestre del año, así como también la elevada base de comparación que dejó el primer trimestre de 2018, cuando la recaudación real creció 1,9% interanual. Sobre esto, indican, afectará también algunos cambios en materia tributaria.

 

“Estimamos que los ingresos por IVA y gravámenes de la seguridad social se reducirían 0,1 puntos porcentuales y 0,3 puntos porcentuales, respectivamente. En cuanto a este último, los aportes y contribuciones a la seguridad social, además de verse afectados por la dinámica del trabajo formal (-0,3% estimado en el empleo para 2019), tendrán una menor recaudación producto del aumento del mínimo no imponible estipulado para 2018 ($7.003,68)”, señala el análisis.

 

Respecto al IVA, estiman que tendría una reducción más leve, asociada al desempeño del nivel de actividad durante el primer semestre del año, donde prevén una caída del consumo cerca de 6,2% interanual. En tanto, según el estudio, la recaudación en términos del PBI del impuesto a las ganancias e impuesto al cheque se mantendría relativamente estable.

 

“La reducción de 0,4 puntos porcentuales en términos del PIB, producto de estos gravámenes, sería compensada por la suba en los derechos de exportación de 1,3 puntos porcentuales en términos del producto, ya en vigencia para todos los productos y servicios. En este sentido, la presión tributaria nacional registraría un aumento este año”, asegura el informe, que afirma además que las razones detrás de esta evolución son la ampliación de las retenciones, la cosecha en posibles niveles récord y el incremento de las exportaciones industriales.

 

El análisis indica que de la mano de la ampliación de los derechos de exportación, los ingresos totales aumentarían 0,6 puntos porcentuales del PIB. Sin embargo, aún contemplando este escenario relativamente positivo de los ingresos, advierten que el desafío para alcanzar la meta del déficit es muy grande y va por el lado del gasto, que ronda los dos puntos del producto.

 

“Otros interrogantes surgen especialmente de cara a los próximos años, cuando los derechos de exportación, a priori transitorios, y los ingresos provenientes de excedentes financieros sean significativamente menores. Incluso si en 2019 se logran los objetivos planteados, probablemente serán necesarias reformas adicionales para alcanzar el superávit primario de la meta de 2020”, puntualiza el análisis.

 

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