¿Es el plan 0% o el contexto global?

28 de enero, 2019

Wall Street Argentina trump crisis ADR

El clima financiero en Argentina está mejorando. El Merval avanza 15% en 2019, el BCRA ya compró casi US$ 400 millones de nuevas reservas y el riesgo país (medido por los CDS a cinco años) caen casi 200 puntos básicos en el año, tras cerrar el viernes en 635 puntos.

 

La gran pregunta que recorre es la city es qué está detrás, ahora, del nuevo apetito por el “riesgo Argentina”. ¿Es el progreso del plan “doble 0%” de Nicolás Dujovne y Guido Sandleris o, simplemente, el regreso de los capitales hacia todos los mercados emergentes?

 

Según Eduardo Levy Yeyati, “la mejora reciente de spreads (que emula el de otros dos países con stress financiero) se debe a factores externos, más que a factores políticos o económicos domésticos”. Lo expresó a través de Twitter usando un gráfico que muestra cómo comprimieron también Ucrania y Ecuador. Usando esa misma imagen, otro economista dijo: “El gráfico muestra que la reciente baja del riesgo país no se debe a razones idiosincrásicas: ni enamoramiento con Dujovne, ni miedo a Cristina”. Desde la consultora 1816 coinciden: “Fue la tercera semana consecutiva de muy alto flujo a emergentes. Monto inédito en once meses. Es el factor que explica la firmeza de los activos argentinos en general y del peso en particular”.

 

Con una Reserva Federal menos apurada con el endurecimiento de la política monetaria, los grandes inversores reanudaron la búsqueda de retornos en los emergentes.

 

Sin embargo, no todo fue externo. Eso dice, por ejemplo, el Banco Ciudad en su último reporte: “En la última semana, se consolidó el buen clima financiero, con mejora del precio de los bonos y caída del riesgo país, combinado con el valor del dólar por debajo del piso de la ‘zona de no intervención’, escenario que habilita al BCRA a seguir comprando dólares para recomponer reservas internacionales, relajar en el margen las metas monetarias y expandir por desarme de Leliqs, con tasas de interés en gradual baja. Se trata de un escenario que ayuda a descomprimir las tensiones financieras vislumbradas durante buena parte del año pasado, que combina buenas noticias del provenientes del exterior, con datos que apuntan a una corrección de los desequilibrios macroeconómicos locales (fundamentalmente externos y fiscales), junto con un BCRA que explicitó que se mostrara prudente a la hora de ir relajando las condiciones monetarias, elemento que ayuda a profundizar el fortalecimiento del peso”.

 

Además, se renovó el 100% de las Letes en las dos licitaciones de enero.

 

Más allá del “veranito”, la mayoría estima que se pueden venir meses de elevada volatilidad si cambia el contexto global y/o el ruido electoral se vuelve más intenso.

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