“Somos una alternativa muy superadora dentro del antikirchnerismo”

26 de diciembre, 2018

Espert 2019 #espert define su candidatura

 

El sábado pasado, el economista José Luis Espert lanzó su candidatura de cara a las elecciones presidenciales de 2019. Rodeado de varios colegas, se presentará por el Partido Libertario. Busca formar un frente con otros espacios políticos que compartan sus propuestas e ideas. ¿Su desafío? Nada más y nada menos que cambiar totalmente al país.

 

“Creemos que Argentina necesita un cambio de 180 grados. Un cambio total con respecto al último siglo. Tenemos que abandonar como ‘objeto societario’ la sustitución de importaciones y dedicarnos al libre comercio. También, deberíamos tener un estado sin déficit, y con un tamaño de gasto público que sea pagable. No este delirio de presión impositiva altísima, que asfixia al sector privado. Por último, modificar las leyes laborales para modernizarlas. Esos son nuestros tres ejes sobre los que se articulan nuestras 13 propuestas”, explica José Luis Espert, en diálogo con El Economista.

 

Aunque sus objetivos son de largo plazo, en lo coyuntural deberá enfrentarse a Mauricio Macri y Cristina Kirchner en la contienda electoral. O por lo menos, a sus espacios políticos. Espert busca presentarse como una alternativa a ambos, y captar al votante decepcionado con “los pésimos cuatro años de Gobierno de Cambiemos”, al que califica de “kirchnerismo con buenos modales”.

 

“Argentina está en una decadencia muy peligrosa, que tiende a una situación muy complicada. Hace cuarenta años no había una pobreza de más del 30% y uno de cada tres trabajadores en negro, como ocurre hoy. No había niveles de violencia, ni de inseguridad, ni de consumo y producción de droga como los de hoy. Todo eso es un modelo decadente que se tiene que cortar. En lo profundo creemos que tenemos que hacer algo para frenar esa decadencia. Dado que en el terreno electoral los principales contendientes son Macri y Cristina Kirchner, nos oponemos a ambos y nos postulamos como alternativa al kirchnerismo “duro” y al kirchnerismo de “buenos modales”. Los dos son la decadencia argentina”, afirma Espert.

 

El flamante candidato cataloga a Macri como un “kirchnerista blando”, fundamentalmente por la continuidad de muchas de las medidas socioeconómicas implementadas durante el período kirchnerista. “Estamos terminando el gobierno de Macri con Ahora 12 y Precios Cuidados, como con el kirchnerismo. Con un gasto público impagable, déficit fiscal y retenciones, igual que con el kirchnerismo. Por eso, económicamente Cambiemos es kirchnerismo de buenos modales”, dice Espert.

 

Además, alienta a los votantes de Macri a no caer en la lógica de la polarización. “Para aquellos votantes de Cambiemos que están decepcionados, pero tienen miedo de que vuelva Cristina: dejemos a Cristina atrás, que recién aparezca para la segunda vuelta. En la primera vuelta votemos por lo que queramos votar, no por la alternativa menos mala. A ese votante, que no se preste al juego de Macri, que otra vez hará una campaña con el “miedo a Cristina” como foco. Creemos que somos una alternativa muy superadora dentro del antikirchnerismo. Vamos a ser competitivos el año que viene”, indica Espert.

 

Entre sus trece propuestas, algunas son “eliminar aranceles a la importación”, “firmar tratados de libre comercio” y “terminar con los derechos de exportación”, en el aspecto comercial. En lo fiscal, “bajar el gasto público a 25% del PIB”, para lograr una menor presión impositiva y mantener el equilibrio fiscal. Otras propuestas que destacan son “transformar los planes sociales”, reformar el sistema educativo, eliminar los regímenes de promoción industrial y regional, y desarticular el “poder concentrado” del sindicalismo.

 

 

El siguiente capítulo será lograr los consensos necesarios para implementar dichas medidas. Espert cree que, si resulta electo, no debería tener demasiados obstáculos: “Vamos a hacer campaña con estas ideas, que son las que defiendo hace veinte años. No vamos a mentir en campaña, como los políticos tradicionales. Si nos votan, la condición necesaria para implementar nuestras medidas ya está. Después, habrá que negociar en el Congreso”, concluye Espert.