Minicumbre de peronismo no K en busca de armado

28 de septiembre, 2018

Minicumbre de peronismo no K en busca de armado

 

El peronismo moderado, o dialoguista, o “racional”, o acuerdista, o federal, o “no K” tuvo ayer su primera minicumbre con la idea de generar una confluencia mayor para encarar el camino hacia las presidenciales del año próximo. Los protagonistas de la foto que coronó el encuentro fueron el gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, el presidente del bloque Justicalista de senadores nacionales, Miguel Angel Pichetto, el mandatario provincial de Córdoba, Juan Schiaretti, y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa. Rostros serios, apenas compungidos. Salvo el del cordobés que esboza una sonrisa. “Empezamos a caminar hacia la construcción de una alternativa para la Argentina” fue la frase elegida por los cuatro en las redes sociales.

 

El encuentro debía llevarse a cabo la semana pasada. La inesperada muerte de José Manuel de la Sota, uno de los promotores de esa articulación posible, postergó la reunión. Y ayer tuvo su demora por la tardanza del gobernador salteño que venía desde Santa Fe. Allí participó de un evento junto a su par socialista Miguel Lifschitz, con quien luego tuvo una charla privada. Y dejó abierta la posibilidad de que el mandatario santafesino se sume al armado del sector. “No solo puede ser. A mí me gustaría que así sea”, sostuvo el mandatario en su visita a Rosario.

 

Los cuatro referentes en cuestión encabezan el sector del peronismo más propenso a establecer diálogos y negociaciones con la gestión de Cambiemos. De hecho, Pichetto ya tuvo su segundo encuentro en una semana con el ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, para avanzar con el Presupuesto 2019, y Schiaretti y Urtubey forman parte del lote de gobernadores más cercanos. El caso de Massa tiene sus matices. Perdió representación parlamentaria en la última elección, no tiene presencia territorial importante y está fuera del Congreso. Además, su bloque parece partido en varias de las discusiones importantes de estos días. Por un lado, el sector de Graciela Camaño y Marcos Lavagna, que sigue de cerca sus pasos. Por el otro, el de Felipe Solá, Daniel Arroyo y Facundo Moyano, que con distintos grados de pertenencia, mostraron abierto rechazo a considerar el Presupuesto de Cambiemos, más allá de lo que el líder natural del espacio pueda considerar. Pero Massa es especialmente importante para el peronismo federal por su pertenencia y su radio de acción en la provincia de Buenos Aires, espacio geográfico donde la mayoría de los intendentes del peronismo se manejan bajo la órbita del Frente para la Victoria y Unidad Ciudadana.

 

Sin fecha a definir, el espacio tiene pensado hacer un acto en el que aparezcan otros dirigentes y adherentes. El objetivo es sumar a la mayor cantidad de gobernadores. El problema que comparten es que ninguno de ellos, hasta ahora, logra aparecer con cierta fuerzas en los sondeos de opinión y a todos les cuesta trascender más allá de los límites de sus provincias. Es más, los cuatro fueron derrotados políticos en las últimas elecciones en sus distritos. Pichetto no participó de ellos directamente, pero aparece en minoría frente a Martín Soria, intendente de San Martín de los Andes, y María Emilia Soria, diputada nacional, ganadores en octubre pasado y distantes del senador en términos de construcción política.