¡Hasta la vista, baby!

18 de septiembre, 2018

¡Hasta la vista, baby!

 

Por Florencia Barreiro 

 

En sólo cinco años, las tareas realizadas por las máquinas superarán a las hechas por los humanos. La inteligencia artificial, los algoritmos y la automatización le habrán ganado al trabajo de carne y hueso. Las últimas investigaciones del Foro Económico Mundial pronostican que en 2022 se habrán destruido 75 millones de puestos laborales, aunque el balance será positivo porque se espera la creación de 133 millones de puestos. La revolución robótica podría crear cerca de 58 millones hasta 2025.

 

El Foro habla claramente de una nueva división del trabajo entre humanos, máquinas y algoritmos. Según “The Future of Jobs”, actualmente cerca de 71% de las tareas son realizadas por personas. Para 2025, más de la mitad de todas las actividades que se efectúan hoy en el lugar de trabajo estarán al mando de algún tipo de máquina.

 

El nuevo informe se basa en encuestas a directores de recursos humanos y ejecutivos estratégicos de empresas pertenecientes a doce sectores y veinte economías desarrolladas y emergentes (que en conjunto representan el 70% del PIB mundial). Si bien las perspectivas frente a los problemas de desempleo son más optimistas que en un estudio anterior de 2016, los principales desafíos incluyen – según el Foro– proporcionar oportunidades de recualificación, ampliar el trabajo a distancia y desarrollar redes de seguridad para proteger a los trabajadores y las comunidades en riesgo.

 

“El mundo atraviesa una revolución laboral que traerá un cambio sísmico en la forma en que las personas trabajan”, destaca el informe. Cerca de 54% de los empleados de las grandes empresas necesitará reciclar y mejorar sus capacidades considerablemente para aprovechar al máximo las oportunidades de crecimiento que ofrece la Cuarta Revolución Industrial. La clave para la reconversión es que las personas se concentren en tareas de mayor productividad.

 

“Las empresas necesitan complementar sus planes de automatización con estrategias de aumento completas. Para que las empresas sigan siendo dinámicas, diferenciadas y competitivas en la era de las máquinas, deben invertir en su capital humano. Existe tanto un imperativo moral como económico para hacerlo. Sin enfoques proactivos, las empresas y los trabajadores pueden perder el potencial económico de la Cuarta Revolución Industrial”, afirmó Saadia Zahidi, jefe del Centro para la Nueva Economía y la Sociedad en el Foro Económico Mundial.

 

El lado oscuro

 

Casi el 50% de todas las empresas esperan que su plantilla a tiempo completo se reduzca en 2022 como resultado de la automatización. Sin embargo, 40% espera ampliar su plantilla en general y más de una cuarta parte espera que la automatización cree nuevos puestos.

 

El informe muestra que a pesar de que el nuevo contexto trae oportunidades de trabajo, la reconversión será tal que habrá cambios significativos en la calidad, ubicación, formato y permanencia de los puestos. “Esto requerirá una gran atención por parte de los líderes del sector público y privado”, destaca el Foro.

 

De hecho, se prevé que las empresas recurran cada vez más a contratistas especializados, privilegien a los trabajadores en disposiciones más flexibles, busquen personal que trabaje a distancia y modifique la ubicación de sus organizaciones para garantizar el acceso al talento.

 

En este tsunami de cambios, las buenas noticias tampoco estarán del lado de los más débiles. Más de la mitad de las empresas encuestadas declararon que planeaban recalificar solo a los empleados que desempeñan puestos clave, mientras que sólo un tercio está dispuesto a recalificar a los trabajadores en riesgo.

 

Ganadores y perdedores

 

¿Cuáles serán los puestos que crecerán más entre los humanos? Al tope de la lista figuran todos aquellos que pueden ser potenciados por las nuevas tecnologías: el analista de datos, los científicos, los desarrolladores de software y aplicaciones, y también especialistas en comercio electrónico y redes sociales.

 

Los puestos que se basan claramente en las “habilidades humanas”, como las profesiones de ventas y marketing, los gerentes de innovación y los trabajadores de servicio al cliente, también tendrán larga vida.

 

Finalmente, los que pueden desaparecer o compartirán tareas con la mayor cantidad de máquinas son los trabajos que están atravesados por rutinas o por el seguimiento y aprendizaje de datos y reglas. En este grupo se incluyen a los administrativos contables, los secretarios, los gerentes de operaciones, los analistas financieros, los telemarketers, los agentes de compras e –incluso– los abogados.

 

El impacto se notará en todos los sectores y su magnitud tendrá que ver con las condiciones iniciales, la disponibilidad de capacidades, la adopción de tecnología y la adaptabilidad de la plantilla. La proporción de empresas que proyectan pérdidas de empleos en los sectores de la minería y los metales, consumo e información y tecnología es mayor que en las empresas de servicios profesionales. “Estos hallazgos apuntan a posibles oportunidades de estrategias coordinadas de transición laboral entre los distintos sectores”, considera el informe.