Trigo, un puente prometedor entre la sequía y la gruesa

26 de julio, 2018

Se realizó el remate del primer lote de trigo de la campaña 2018/2019 y el comprador abonó $9.800 por tonelada

 

Por Eliana Esnaola

 

Desde los productores hasta los economistas tienen grandes expectativas puestas en la campaña fina 2018/19, pero especialmente en el trigo. El cereal apunta a dejar un nuevo hito, ya que de acuerdo a las estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (Bcba), se sembrarían 6,1 millones de hectáreas alcanzando una producción de 19,1 millones de toneladas, 7% más con respecto al ciclo 2017/18.

 

Aporte económico

 

Ayer en el marco de la 132º Exposición Rural, ArgenTrigo organizó una jornada a la que se denominó“Aporte de la cadena del trigo al crecimiento argentino”. En diálogo con El Economista, Agustín Tejeda, gerente Estudios Económicos de la Bcba, resaltó: “El trigo es una cadena que ha respondido muy positivamente al nuevo escenario de políticas y al escenario internacional, tenemos precios atractivos y superiores a los de campañas anteriores”.

 

Para el nuevo ciclo, la Bolsa porteña estima que el producto bruto interno triguero sería 33% mayor al del ciclo anterior, lo que significaría US$ 3.591 millones de valor agregado para la campaña 2018/19. No obstante, Tejeda señaló: “Hay que reconocer que la cadena del trigo en términos relativos es pequeña contra las cadenas, por ejemplo, de la soja y del maíz, que se han visto afectadas por la sequía y por lo tanto, son responsables en parte del recorte de estimación de crecimiento para Argentina en 2018”. De esta manera, Argentina verá disminuido su crecimiento en 0,9% como consecuencia del déficit hídrico. En este sentido, Tejeda aclaró: “La cadena del trigo por sí sola no va a permitir la recuperación de la economía argentina del 2019, es una gran noticia que vamos a tener un incremento del 33%, pero la función más importante es ser puente entre la sequía y la nueva cosecha de granos gruesos”. En relación a ello, explicó que el trigo siempre es un puente financiero porque le permite al productor hacer caja en determinados momentos de la fina para luego invertir en nueva campaña gruesa. De acuerdo al analista, el puente es mucho más necesario en esta campaña de transición entre la sequía y el nuevo ciclo. “Redobla su función como puente y el hecho de que sea un crecimiento tan importante, ahí es donde está la gran noticia de crecimiento de la cadena triguera”, apuntó.

 

Efecto sin retenciones

 

El posible regreso de las retenciones volvió a ser tema de agenda y despertar incertidumbre, aunque el presidente Macri ratificó una y otra vez que no se modificará el esquema. Con la intención de aclarar el panorama, Tejeda mostró el efecto que produjo la eliminación de los derechos de exportación y ROE en el trigo, y aseguró que es el cultivo que mejor respondió a este tipo de políticas. Al comparar el ciclo 2015/2016 cuando se sacaron estos impuestos versus el período 2018/19, aumentó 50% el área sembrada, 65% la producción, 47% las exportaciones, 132% el Producto Interno Bruto, 104% el uso de tecnología y 30% la recaudación fiscal. Para Tejeda todos estos indicadores demuestran que la discusión sobre los derechos de exportación debería quedar saldada. A su vez, resaltó que aquellas políticas implementadas hasta el 2015 no lograron cumplir con su objetivo, y tuvieron un efecto nocivo para el productor y perjudicaron el bienestar del consumidor.

 

El proteccionismo de Trump

 

Al ser consultado sobre el impacto que podría causar la medida de Donald Trump de darle un apoyo de US$ 12.000 millones a los productores agrícolas de Estados Unidos castigados por la determinación de China de subir los aranceles a la soja, Tejeda, respondió: “Primero hay que analizar si este nuevo subsidio es legal en términos de la OMC, sino lo fuera, hay herramientas como para recurrir a un tribunal e impugnar ese subsidio. EE.UU es uno de los países que más subsidia la producción agropecuaria en el mundo. En el caso de los subsidios estadounidenses, son de compensación de precio o de subsidio a la prima de seguros, le quitan al productor incertidumbre, le permiten transferir riesgo y lo incentivan a producir más de lo que producirían sino existiese el subsidio. De esta manera, se produce una sobreoferta en el mercado internacional deprimiendo el precio internacional”.

 

Para Tejeda, habría un doble efecto: primero por la política china y después por los subsidios estadounidenses. En este sentido, consideró que ni al mundo, ni Argentina en particular le conviene una guerra comercial entre China y EE.UU. Si bien reconoció que en el corto plazo, pueden abrirse algunos nichos de exportación por el lugar que pueda dejar EE.UU. en el mercado chino, pero en el mediano y largo plazo, advirtió: “Son malas noticias que terminan afectando el flujo normal de comercio, los precios internacionales y entramos en lo que denominamos ley de la selva . A un país relativamente chico como Argentina, no le conviene enfrentarse a ese escenario, sino más bien ir por la vía multilateral, por la OMC, por normas claras aplicadas a todos los países y los países cumpliendo esas normas