Los tres mensajes de Macri

9 de julio, 2018

Los tres mensajes de Macri

En el discurso que pronunció hoy el Presidente en Tucumán, en la celebración del Día de la Independencia, se destacaron tres conceptos que anticipan un giro en la comunicación del Gobierno.

 

Macri sostuvo que el país está “pasando una tormenta” y que es fruto de muchas circunstancias entre las que mencionó aspectos de “nuestra propia gestión”, los mercados externos y las políticas de gobiernos anteriores. Fue uno de los reconocimientos más explícitos que se hayan hecho hasta ahora sobre errores propios para entender el deterioro de las condiciones económicas. Se trata de un primer paso hacia un estilo de comunicación que deja de lado los autoelogios a los que son tan proclives algunos funcionarios y que al no condecirse con los resultados de sus gestiones resultan irritativos. El propio Presidente fue el encargado de marcar las pautas de un nuevo estilo.

 

 

Otro punto relevante del mensaje presidencial, y el que seguramente mejor refleja sus preocupaciones actuales, fue sostener que “reparar los daños de una tormenta no puede ser la razón de ser de un gobierno” y  que “estamos aquí para construir una Argentina diferente”. Está claro que Macri quiere recuperar cuanto antes una agenda de cambio en línea con las expectativas que generó su llegada a la Casa Rosada. Su preocupación es que los próximos meses sean consumidos exclusivamente en la búsqueda de tranquilizar el mercado cambiario y evitar que la recesión sea mayor.

 

Una comunicación menos grandilocuente, la recuperación del mensaje de cambio y demostrar que el camino elegido es mejor que las alternativas parecen ser los ejes de la nueva etapa

 

El tercer tema que se destacó en el discurso de Macri fue reiterar que los objetivos del Gobierno eran inalterables, que puede haber dificultades  pero que “el rumbo del barco está claro, sigue siendo el mismo”. Busco desterrar la idea de que su Gobierno entró en un estado de confusión producto de una crisis cambiaria inesperada.

 

Una comunicación menos grandilocuente, la recuperación del mensaje de cambio que permita recuperar la iniciativa para que el Gobierno no se limite a administrar el ajuste y demostrar que el camino elegido es mejor que las alternativas que se proponen de otros sectores políticos, parecen ser los ejes de la nueva etapa.