Exportaciones, turismo e inversión: las apuestas oficiales

25 de julio, 2018

Exportaciones, turismo e inversión: las apuestas oficiales

 

Según el Ministerio de Producción, “en el segundo trimestre, la economía real sintió el impacto de la sequía y el shock externo” y, por ende, el semáforo mensual que suelen hacer se puso más otoñal: menos verdes y más amarillos y rojos.

 

Asimismo, en un comunicado, enviado por la Secretaría de Transformación Productiva, que lidera Paula Szenkman (que reemplazó a Lucio Castro, hoy en el BICE), sostiene que “la volatilidad cambiaria producto del shock externo que afectó a Argentina y el resto de los mercados emergentes impactó también en el consumo, especialmente durable, por el encarecimiento del crédito y el aumento del tipo de cambio”. Por caso, la venta de autos se desaceleró en junio, luego de marcar un récord durante los primeros cinco meses de 2018 y, más preocupante aún, el consumo masivo se retrajo 2%.

 

Además de algunas omisiones conceptuales (por caso, el hecho de que ninguna moneda se depreció tanto como el peso), también es sugerente el comentario de Szenkman sobre “las bases sustentables” del crecimiento previo. “Esta caída nos encuentra mejor parados que en otras oportunidades, tras siete trimestres de crecimiento sostenido sobre bases sustentables”, afirmó Szenkman. Mientras el mundo sigue creciendo (y Argentina apunta a un estancamiento), luce una afirmación algo paradojica.

 

Aunque, por cierto, hubo algunos esbozos virtuosos en los últimos trimestres que, corrida mediante, se detuvieron. Por caso, la potencia de la inversión, que tuvo, en el primer trimestre, la mayor participación sobre el PIB en seis años (alcanzó el 21,8%. O las exportaciones, que tuvieron el mayor crecimiento desde 2011 (7%) y el empleo, que acumuló en abril catorce meses consecutivos de alza. “Hacia 2019 retomaremos el ritmo de crecimiento”, agregó la joven funcionaria.

 

“Mientras atravesamos los efectos de la tormenta cambiaria, hemos avanzado en una serie de medidas para atenuar su impacto sobre el sector productivo, con el objetivo principal de cuidar la cadena de pagos y sostener a las pymes. Lanzamos un paquete de estímulo para las mismas por $33.000 millones, renovamos el Programa Ahora 12 hasta fin de 2018 y lanzamos una serie de medidas junto con la AFIP orientadas a facilitar la forma de pago de embargos de empresas”, sostuvo Szenkman.

 

Las señales que anticipan el crecimiento venidero, dice, son la inversión, las exportaciones y el turismo. Algunos de los ejemplos citados son la inversión de Coca-Cola; la del grupo Fiat, comenzará a fabricar cajas de cambio manuales y automáticas (que no se producen hasta ahora en la región); la del Grupo Ecipsa, que construirá en Tucumán alrededor de 700 vivienda, entre casas y departamentos o la del Grupo Vicentín, que edificará una torre de lujo en la ciudad de Reconquista.

 

Por otra parte, la competitividad cambiaria aumentó casi 25% desde diciembre. “Esto mejora el potencial exportador de muchos sectores como la industria y los servicios basados en el conocimiento. Aumentó con fuerza la cantidad de empresas que consideran que crecerán sus exportaciones a destinos extra-Mercosur y, de esa manera, parte de la baja del mercado interno será compensada con la apertura de nuevos mercados”, dice el comunicado.

 

Además, y más allá del paso en falso de Brasil (arrancó 2018 apuntando a crecer 3% y hoy firmaría 1,5%), los principales socios comerciales de Argentina van a expandirse en 2018 y, en 2019, “lo harán más del 3%, demandando más productos locales”.

 

Por último, la suba del tipo de cambio mejora también las perspectivas para el turismo, “que ya venía creciendo”, dice Szenkman. “Generó más de US$ 1.900 millones en el primer trimestre (+14%) y el dinamismo del turismo receptivo seguirá: en abril, los arribos de extranjeros que visitaron el país creció 9% y en mayo, cerca del 5%”. Algo es algo.