En el primer semestre de 2018, la fuga llegó a US$ 16.676 millones

24 de julio, 2018

En el primer semestre de 2018, la fuga llegó a US$ 16.676 millones

 

Por Mariano Cúparo Ortiz

 

 

Desde la salida del cepo la fuga siempre fue alta, pero en el primer semestre del 2018 rompió la rutina y varios records. En junio, según el informe publicado ayer por el BCRA, fue de US$ 3.074 millones y totalizó US$ 16.676 millones en seis meses. Es decir, más que lo que ingresó como deuda por el primer desembolso de US$ 15.000 millones del FMI y más del doble de lo que se fugó en el mismo período de 2017 (US$ 7.681 millones, es decir, 117% más). Además, por la devaluación y la recesión, se achicó el rojo de cuenta corriente y el FMI salvó la situación con el primer desembolso del Stand By.

 

Fuga récord

 

Si el 2018 terminara en junio y se considerara de un año de sólo seis meses, todavía se trataría del cuarto año con mayor fuga de toda la Historia. Son pocas las dudas acerca de que terminará siendo el año con mayor fuga de toda la serie una vez que haya terminado. “En los dos años y medio que lleva Cambiemos, entre personas físicas y jurídicas compraron en los bancos US$ 72.294 millones y vendieron US$ 30.669 millones, según datos del BCRA. Si tomás el bruto es más que el paquete del FMI y si tomás el neto (US$ 41.625), estás casi ahí”, analizó, ayer, Leandro Gabin, en Twitter.

 

El director socio de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez, mostró que en el segundo trimestre de 2018, la Formación de Activos Externos (la FAE, vulgarmente conocida como la fuga, aunque él se niega a llamarla así) llegó al 2,3% del PIB. Niveles similares a los de los críticos 2008-2009, cuando se registró la corrida más voluminosa (por el momento). Aquel año totalizó una salida de divisas para FAE de US$ 23.098 millones, lo que podría ser fácilmente superado en 2018.

 

El drenaje de divisas preocupa. El analista financiero, Christian Buteler, afirmó: “Mirando los informes del mercado de cambios de los últimos meses y es increíble el desastre que armaron. Se sabía que así terminaba, pero saberlo a verlo es distinto. Lo que sí asombró fue el momento, se esperaba para más adelante”. El economista, Martín Polo, calificó al informe del MULC de junio como “una carnicería”.

 

Además de la salida de divisas para la FAE, el informe del BCRA mostró que continuó durante junio el sentido negativo del flujo de inversiones de cartera por parte de extranjeros. Aquellos que habían decidido venir a jugar al carry trade, aprovechando las altas tasas reales que ofrecía la política monetaria, continuaron saliendo con fuerza y por eso la cuenta dio un rojo de US$ 848 millones. Es la parte final de la bicicleta: traer dólares, comprar activos en pesos, aprovechar la tasa e irse al billete otra vez.

 

La cuenta corriente

 

Es difícil calificarlo como una buena noticia, pero el informe del MULC mostró una desaceleración importante del rojo de cuenta corriente, que en meses previos venía con números tan extraordinarios como los de la fuga. La noticia no termina de ser buena porque la principal explicación es la devaluación y la caída en la actividad, que pegó sobre el nivel de importaciones de bienes (también juega un posible uso del crédito en los pagos para las compras externas, ya que el MULC es base caja y en ese caso habrá que esperar el devengado, que sale en el balance de pagos). Pero de todos modos implica una mejora.

 

Desde ACM detallaron al respecto: “Resulta destacable la reducción del déficit de la cuenta corriente, que resultó el menor déficit desde febrero, fuertemente influenciado por un superávit de US$ 1.280 millones en la balanza de bienes, casi el triple que en mayo”. El director de Eco Go, Federico Furiase, agregó: “Estamos con un tipo de cambio real que podría ser de equilibrio para la cuenta corriente externa si en adelante el dólar no pierde terreno contra la inflación”. El economista jefe de Ecolatina, Lorenzo Sigaut Gravina concluyó: “Se explica por el desplome de importaciones de bienes y servicios, producto del salto cambiario y el freno de la actividad”.

 

FMI inclina

 

El que terminó inclinando la cancha fue el endeudamiento, como de costumbre. Aunque junio fue un mes bastante destacado en ese sentido: el ingreso de US$ 15.000 millones por el primer tramo del acuerdo stand by con el FMI fue protagonista y a eso hay que sumarle lo que entró para comprar Letes y Botes. Con todo, el neto dio un ingreso de US$ 16.000 millones, que engrosó las reservas, que cerraron el mes US$ 12.257 millones arriba. Al respecto, el economista Mariano Kestelboim afirmó: “Desde el ingreso del préstamo del FMI las reservas ya cayeron en US$ 3.837 millones y ayer cerraron en US$ 59.433 millones”.