Sin margen de maniobra, el BCRA dejó quieta la tasa en 28,75%

27 de diciembre, 2017

Sin margen de maniobra, el BCRA dejó quieta la tasa en 28,75%

 

Por Mariano Cúparo Ortiz

 

Previsible: el Consejo de Política Monetaria del BCRA dejó quieta la tasa de interés de política monetaria oficial, es decir la del centro del corredor de pases a 7 días, en 28,75%. Era previsible, en un contexto algo entrampado para la autoridad monetaria.

 

Si bien corren rumores de presiones políticas para que la baje, de forma tal que incentive a la inversión productiva, a la vez distintas presiones de la economía no parecen darle capacidad de maniobra ni para subirla ni para aflojarla: inflación altísima (2,5% de piso por ajuste tarifario y con el dólar moviéndose) en diciembre y expectativas en alza. El rojo de cuenta corriente (con números ya graves, como los publicados ayer por el Indec) le pone también límites a la posibilidad de subirla y seguir atrasando el tipo de cambio.

 

Entrampado

 

Lo resumió a El Economista el director de Eco Go y profesor de la Maestría en Finanzas de la UTDT, Federico Furiase, quien considera que parece previsible que la tasa seguirá quieta hasta abril: “Tenés suba de tarifas y negociaciones paritarias y no creo que afloje las tasas si se mantiene el objetivo de bajar la inflación núcleo al 1% mensual. No hay margen para bajar la tasa desde el dólar y la inflación cuando tenés suba de tarifas, presión cambiaria y negociaciones paritarias por delante. Pero tampoco para subirla dado el déficit de la cuenta corriente externa”.

 

Si bien corren rumores de presiones políticas para que la baje, de forma tal que incentive a la inversión productiva, a la vez distintas presiones de la economía no parecen darle capacidad de maniobra ni para subirla ni para aflojarla: inflación altísima (2,5% de piso por ajuste tarifario y con el dólar moviéndose) en diciembre y expectativas en alza

 

El director de FyEConsult, Hernán Hirsch, agregó otro factor explicativo: “¿No será para que el dólar marque un valor más alto a fin de año y el BCRA pueda mostrar un balance menos deteriorado?”. Así refirió a una potencial razón por la cual no subir tasa: que los activos del BCRA (las reservas) se valoricen con la apreciación del dólar y le peleen a los costos que generan los pasivos (pases y Lebac).

 

Lecturas

 

En la previa a la decisión de tasa de referencia oficial tomada ayer por el BCRA, el propio Hirsch analizaba la coyuntura monetaria con algunas críticas tras la expansión monetaria que generó la licitación de Lebac de diciembre, que no llegó a ser absorbida después en el mercado secundario por la autoridad monetaria (según señaló se absorbieron sólo $ 43.986 millones). “El exceso de Pesos por la no renovación de Lebac llega a $ 71.904 millones y tiene como efecto la suba del dólar”.

 

 

Y agregó: “Esta decisión de política monetaria no puede adjudicarse a objetivos específicos de política monetaria dado que no hay motivos que la justifiquen, con las expectativas divergiendo, datos anticipados de inflación lejos del 1% mensual buscado por el BCRA para cumplir con las metas y una inflación de diciembre muy elevada”.

 

Desde SBS, en cambio, leyeron la decisión en la clave opuesta: en lugar de preguntarse por qué no la subió, la cuestión es porque no la bajó. “Pese a que no lo mencionó en su comunicado, es probable que la entidad esté buscando acotar el pass-through de la reciente depreciación del tipo de cambio”, sostuvo un informe publicado ayer mismo. Desde distintas miradas la decisión del BCRA parece haber sido hawkish y laxa a la vez.

 

Hernán Hirsch, director de FyEConsult: “¿No será para que el dólar marque un valor más alto a fin de año y el BCRA pueda mostrar un balance menos deteriorado?”

 

Ayer el dólar escaló $ 0,28 y redondeó una suba de $1 en dos semanas. Dato positivo mirando el rojo comercial que publicó ayer el Indec. Pero que agrega otra presión a la inflación de un principio de 2018 para el que ya se espera algún pass-though por el lado del ajuste en tarifas de diciembre.

 

El comunicado

 

“Los indicadores de alta frecuencia monitoreados por el BCRA muestran que de momento la inflación núcleo mantiene su dinámica favorable en diciembre, más allá del efecto que tengan sobre la misma los aumentos de precios regulados”, sostuvo el Comunicado de Política Monetaria publicado ayer por el BCRA.

 

Detalle interesante: El BCRA cambió el indicador. Hasta noviembre, en cada comunicado expresaba la tendencia de las variaciones inflacionarias de alta frecuencia para el nivel general de precios. En los últimos comunicados dejó de hacer referencia ese número para justificar sus decisiones y pasó a  mencionar el de la núcleo, algo más favorable. No se puede decir que un indicador sea más valioso que otro, pero lo llamativo es que salte de uno a otro.

 

El rojo de cuenta corriente (con números ya graves, como los publicados ayer por el Indec) le pone también límites a la posibilidad de subirla y seguir atrasando el tipo de cambio

 

En ese sentido, agregó: “La evolución de la inflación núcleo ha resultado favorable en los últimos meses, quebrando el nivel de persistencia observado hasta el tercer trimestre. El promedio móvil de tres meses registra el valor más bajo desde que se publican datos del Indec en 2016”.

 

El BCRA ya avisó que el verano será de tasa alta y el último REM actuó en consecuencia, mostrando que los más de 50 analistas consultados esperan que la tasa se mantenga quieta hasta abril. Aunque corren rumores de presiones políticas, hacia adentro del equipo económico, para que baje.

 

 

El comunicado de ayer cerró así: “La autoridad monetaria considera que el sesgo actual de la política monetaria es adecuado para minimizar el impacto de los aumentos de precios regulados que se están produciendo de manera de continuar la baja inflacionaria”.

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