Seguimos en línea, pero con metas insuficientes

27 de diciembre, 2017

Letes: el Tesoro pagó 5,25% en dólares y 42,1% en pesos

 

Por Gabriel Caamaño Gómez Consultora Ledesma

 

Hace poco más de un mes escribía respecto de la ejecución presupuestaria del Sector Público Nacional No Financiero (SPNNF). En aquella oportunidad manifesté que el Ministerio de Hacienda podía estar conforme y preocupado a la vez y por las mismas razones. Conforme, porque se cumplen las metas que se fijará oportunamente. Preocupado, porque a pesar de todo el esfuerzo realizado y a realizar por el lado del gasto primario, el gasto total y el resultado financiero siguen sin mejorar significativamente.

 

Lamentablemente, los datos fiscales del pasado mes de noviembre no han hecho más que confirmar ese diagnóstico.

 

En particular, el SPNNF se encamina a sobrecumplir la meta de déficit primario que se fijará a principios de 2017. No sólo en términos del PIB, lo cual estaba facilitado gracias a un mayor valor nominal del último (dada la mayor inflación) sino, también, en términos absolutos.

 

En particular, dada una meta de déficit primario 2017 de $ 409.461 millones para el SPNNF (4%) fijada en la Ley de Presupuesto 2017 y revalidada en el proyecto de Presupuesto 2018 y habiendo corrido un rojo primario de $ 284.535 millones durante los primeros 11 meses de 2017 (2,8% PIB), hay espacio de maniobra suficiente ($ 124.926 millones o 1,2% PIB) de cara a diciembre de 2017 para dar por descontado un cumplimiento de la meta. Y hasta un sobrecumplimiento.

 

Claro que en esa cuenta no hay que subestimar dos elementos sin los cuales el cumplimiento, y no sólo la holgura, habría sido muchos más complicado.

 

  • Ingresos tributarios extraordinarios derivados del Régimen de Sinceramiento Fiscal (RSF) por $ 40.533 millones o 0,4% PIB.

 

  • Cambio metodológico mediante, reinclusión dentro de los ingresos primarios de las rentas de la propiedad obtenidas por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del Sistema Previsional Argentino (SIPA) extra SPNNF (más de 0,2% del PIB).

 

Para dar una idea más precisa: si no se contabilizan esos dos elementos dentro de los ingresos tributarios de los primeros 11 meses de 2017, el resultado primario “ajustado” es deficitario en $ 344.153,5 millones (3,3% PIB) y, en consecuencia, el margen de cara al último mes, siempre el más exigente para el gasto, sería considerablemente menor ($ 65.307,7 millones o 0,7% PIB)

 

Pero, nuevamente, con eso no basta. La mejora final en el frente fiscal, la que mostrará el resultado financiero, será insuficiente o poco significativa, ya que buena parte de los esfuerzos logrados por el lado de la reducción del gasto y el déficit primario serán compensados por el incremento de los intereses y su impacto en el resultado financiero.

 

En particular, durante los primeros 11 meses de 2017 los intereses netos de la deuda pública sumaron $ 194.407 millones (1,9% PIB), superando en más de 80% a la erogación registrada por el mismo concepto durante el mismo periodo de 2016. El proyecto de Presupuesto 2018 estimó una erogación de 2,2 puntos del PIB por este concepto para todo 2017.

 

En consecuencia, aún con ingresos ordinarios que mantengan el ritmo de incremento de los primeros 11 meses de 2017 durante diciembre (optimismo), cumpliendo con el nivel de gasto primario estimado en el proyecto de Presupuesto 2018 para todo 2017 ($ 2.364.022 millones o 23% PIB), implica una reducción nominal de 7% anual durante diciembre y, consecuentemente, sobrecumpliendo la meta de déficit primario 2017 por bastante ($ 375.288 millones o -3,6% PIB) no alcanzaría para mostrar una mejora significativa en el resultado financiero.

 

En particular, bajo los supuestos optimistas del párrafo anterior, el gasto total (primario + financiero) del SPNNF se ubicaría en torno a 25,2% del PIB en 2017. Frente a los 25,7% correspondientes a 2015 y el 26,1% de 2016. En tanto, que el déficit financiero de 2017 cerraría, bajo esos mismos supuestos, en -5,8% PIB (-6,2% sin RSF) frente al -5,2% de 2015 y el -5,9% de 2016 (-7,2% sin RSF)

 

Aun más, bajo esos supuesto extraordinarios, el déficit primario 2017 sin RSF y sin rentas del FGS se ubicaría en $ 443.805 millones (4,3% PIB), superando en 8% la meta absoluta.

 

Es decir, todo el esfuerzo de ajuste realizado principalmente por el lado de los subsidios económicos (tarifas de energía y electricidad, sobre todo) durante 2016 y 2017 sería compensado por el incremento de las prestaciones sociales, primero, reduciendo el impacto de dicho esfuerzo sobre el nivel de gasto y el resultado primario, y por el incremento de los intereses, segundo, compensado la mayor parte del efecto sobre el gasto total y el resultado financiero. Y limitando, consecuentemente, el ritmo de avances en otras áreas clave: reforma tributaria.

 

Sintetizando. La meta fiscal 2017 se cumple, sin sobresaltos gracias al último tramo de los ingresos extraordinarios asociados al RSF y el cambio metodología que volvió a incluir en los ingresos parte de las rentas obtenidas por el FGS (deuda no registrada). Sin embargo, también es cierto que esa meta se quedó corta en términos de propiciar una mejora significativa del rojo financiero.

 

La buena noticia de cara a 2018 es que la correspondiente meta de déficit primario es, en principio, más osada pues busca reducir el déficit primario en un punto del PIB. Sin embargo, la reducción proyectada para 2018 del déficit financiero sigue siendo poco satisfactoria. El mismo cerraría en -5,5% del PIB. Es decir, todavía estaríamos significativamente por encima de los niveles previos a 2016.

 

Por eso mismo, lejos de conformarse con las cifras del resultado primario, las promesas, anuncios y proyectos que buscan que el gradualismo del frente fiscal acelerare en 2018 están al orden del día. Ojala así sea.

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