“Queríamos generar incomodidad”

18 de octubre, 2017

“Queríamos generar incomodidad”

La agenda tecnológica de la agroindustria tuvo su lugar en un evento organizado por el Movimiento CREA. A una semana del congreso tecnológico CREAtech, El Economista dialogó con su presidente, Michael Dover, para conocer lo que dejó la cumbre que reunió el agro y la tecnología en la capital cordobesa durante dos días. “Nos tenemos que sacudir un poco la modorra ya que hay un Gobierno que está tratando de promover el desarrollo a través del agro y de la apertura de mercados”, expresó Dover.

 

¿Cómo surgen los congresos tecnológicos?

Cada tres años paramos la pelota, levantamos la mirada y pensamos a futuro. Es un proceso, trabajamos en red y en equipo. Un año antes empezamos a realizar entrevistas y armamos un equipo en el que fue clave la incorporación del INTA a través de cinco de sus referentes técnicos. Trabajamos para bajar las ideas en lo que es una reunión de dos días para que sea didáctica, clara, sintética y así el productor pueda ver cuáles son los desafíos de acá a los próximos tres años.

 

¿Por qué CREAtech?

Los llamamos congresos tecnológicos y ahora lo denominamos CREAtech. Primero, porque nos gusta salir del nombre congreso ya que da la idea de que voy a un auditorio, escucho, me relajo y no participo mucho. Queríamos no solo estimular mediante charlas, sino crear un 360º, un espacio alrededor del auditorio que cuando uno sale, escucha algún estímulo, se siente medio incómodo y tiene la oportunidad de interactuar con gente que ya está avanzando e incorporando tecnologías. Y desde ahí, tenemos los CREAlab que son emprendedores que están creando una nueva empresa agropecuaria mediante tecnología y son los emprendimientos que después incubamos en ACREA; otro espacio es Sinapsis CREA, productores agropecuarios CREA que ya están innovando y eso es muy bueno porque alguien que escucha una idea en el congreso puede acercarse y consultarlos; y el tercer grupo, todas las empresas patrocinantes y entidades del Gobierno para que compartan con el público no necesariamente lo que venden, sino lo que están pensando y hacia dónde van.

 

¿Cuál es el balance?

Fue muy positivo con más de 4.000 asistentes. Nos interesaba que participaran no sólo productores, así que también estuvieron presentes gente de investigación y desarrollo de las empresas, técnicos de INTA, otras organizaciones técnicas, jóvenes, emprendedores y los invitados de los grupos CREA. Queríamos diversidad de público, todos escuchando el mismo mensaje para que cuando volvieran a su escritorio o a su zona de trabajo interactúen con otro y le digan: “Estos son proyectos que podríamos desarrollar en conjunto”.

 

¿Qué mensaje se llevó esa diversidad?

Queríamos generar incomodidad. La mayoría de las personas con las que interactuamos dijo que el segundo día estuvo mucho mejor que el primero. Empezamos con los bloques sobre ambiente y cambio climático, los temas que nos marcan un poquito la cancha, las grandes tendencias y que no siempre el productor está prestando atención. Queríamos inquietar y cuando el público escuchara sobre tecnologías, empresa atractiva y armar equipo, se pregunte con esta incomodidad qué hago y qué puedo empezar hacer en los próximos tres años. Me parece que lo logramos porque mucha gente estaba muy incómoda.

 

¿Cuáles son los temas que generaron “incomodidad?

El primero fue si realmente están gestionando la empresa, no sólo desde resultados productivoeconómicos sino también incluyendo variables ambientales y de impacto social. Lo hablamos mucho, bajarlo a la práctica cuesta y no siempre es fácil, ni claro. El segundo es como profesionalizar los equipos. Esto empieza por el dueño de la pyme que en general se ocupa de todo, debe generar su espacio para poder pensar una estrategia y después armar los equipos más profesionalizados en cada rubro. Cómo se observó en las charlas de robótica, análisis de datos hay un montón de oportunidades para gestionar mejor. Si no generamos el tiempo o no tomamos la gente que sabe gestionar la información, no vamos a lograr los objetivos.

 

¿Por qué en Córdoba?

Con este foco de generar más integración público-privada pensamos en ir a un lugar donde estén interesados en recibirnos, haciendo mucho en el agro y Córdoba saltó rápido. Allí, el Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentos, está tratando de pensar no sólo en resultados económicos, sino cómo protegemos el ambiente y  fomentamos el desarrollo social. Córdoba a través del Gobierno y de instituciones privadas está trabajando en temas como indicadores de sostenibilidad y responsabilidad social agropecuaria. El Gobierno está tratando de implementar un programa de buenas prácticas agrícolas con incentivos, puntaje y también están analizando la posibilidad de desarrollar seguros multirriesgo para el agro.

 

¿Cómo ve las agtech en Argentina?

Históricamente, el productor agropecuario ha sido muy receptivo a adoptar nuevas tecnologías como la siembra directa, el silobolsa y los cultivos genéticamente modíficados. El productor es muy inquieto, pero venimos de varios años de una posición de defensa y tratando de llegar a fin de mes. Me parece que hoy nos tenemos que sacudir un poco esa modorra ya que hay un Gobierno que está tratando de promover el desarrollo a través del agro y la apertura de mercados. Nos tenemos que sacudir y cambiar la estrategia, estar abiertos a pensar a largo plazo y teniendo en cuenta que hay que salir a competir. Considero que el ámbito está dado y es un poquito lo que el CREAtech quería hacer. Sacudite el polvo, pensá para adelante, andá y ejecutá.

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