“La bancarización todavía es baja”

26 de octubre, 2017

“La bancarización todavía es baja”

Por Ariel Bazán

El Economista dialogó con Marcelo Fondacaro, Director Comercial de VeriTran sobre el estado de la bancarización, los cambios de tendencias y las perspectivas.

¿Cómo está Argentina a nivel bancarización?

La bancarización, tanto en Argentina como en Latinoamérica, todavía es baja porque venimos de un modelo de “banco tradicional” pensado en el banco físico, con sucursales, tarjetas de crédito, etcétera. Esto hace que los bancos tarden mucho en bajar a la base de la pirámide a bancarizar porque los costos de operación son muy elevados, mientras que la nueva oferta de banca digital trae la promesa de lograr una mayor cantidad de usuarios con costos lo más cercanos a cero.

 

¿Cómo se logra acceder a ese segmento de la población acostumbrado a la operatoria tradicional?

El desafío es lograr captación de clientes con nuevos sistemas y metodologías sin traerlos a la sucursal ni hacerle firmar papeles. El primer paso es “capturarlos” con “enrolamientos digitales” (reconocerlos en forma digital a través de su huella, biometría, etcétera), de hecho hoy el BCRA está haciendo proyectos de poder identificar a personas a través de una foto y validar eso contra el RENAPER. Ahí se evita el problema de la suplantación de identidad.

 

¿Y cuál es el segundo paso?

Luego de la biometría, el desafío es aumentar la seguridad con un segundo factor de autenticación. La identificación digital permite saber quien está detrás del canal, pero no alcanza para proteger las operaciones del cliente. Si por ejemplo yo quiero enviarle dinero a alguien, puede ocurrir el llamado “desvío de transacciones”, es decir que alguien intercepte el canal de la transacción y desvíe los fondos hacia otra cuenta. Nosotros ya desarrollamos tecnología contra esto para varios bancos, e incluso Red Link la usa.

 

¿El canal mobile es más inseguro que el de Internet para operar?

No, al contrario, pero la percepción de la gente es que es más inseguro, tiene más miedo, pero cambiar eso es sólo tiempo de maduración. Cuando se logre tener más gente en ese canal, el próximo paso será el llamado “pago móvil” a través de “wallets” (billeteras), ahí empezará ua nueva etapa de la banca digital.

 

¿Los millenials están impulsando los cambios tecnológicos en los bancos?

Si bien no son el rango más rentable, ya que alguien de 25 años tal vez no tenga tantos ingresos o no sea tan confiable para el banco, son los que marcan la tendencia, que es lo que pasa con las apps. Marcan una onda de uso, de consumo, que el banco tiene que estar atento y seguir.

 

¿Cuán grave es la amenaza de las fintech para los bancos?

Entre ambos actores se han atravesado varias etapas, desde el miedo y el bloqueo hasta las alianzas y la cooperación. Puede ser que algunas fintech sean amenazas para los bancos, pero depende de qué tipo sean: por ejemplo, hay algunas que podrían convertirse en bancos digitales y entonces sí competirían contra los bancos tradicionales. Pero también hay otras que se dedican a colaborar con los bancos para aportarles su tecnología sin entrar en su negocio, como el caso de VeriTran. Así, hoy conviven en el espectro bancos totalmente digitales que compiten con los tradicionales, bancos tradicionales que crearon su propio banco digital, bancos digitales que se unieron a empresas que les proveen la tecnología, e incluso empresas fuera del rubro que ofrecen servicios financieros, como Apple con su “Apple Pay”.

 

¿La banca se encamina a ser totalmente digital en Argentina?

Efectivamente se va hacia esa dirección, sin sucursales físicas, y de hecho ya hay cuatro o cinco bancos que han pedido al BCRA licencias para ser digitales. Sin embargo, esto aún es incipiente.

 

¿El efectivo va a desaparecer?

Alguien dice que el dinero físico tiene 700 años y todavía va a durar un tiempo más porque para eliminarlo no alcanza solamente la tecnología, aunque ésta ayudará a una reducción del uso del efectivo.

 

¿Las criptomonedas también se encaminan a reemplazar al efectivo?

Eso también está muy incipiente, hay países donde las han aceptado y otros donde las bloquearon. El tema es que si por ejemplo el bitcoin fuera una moneda universal aceptada en todos los países, es como si todos los bancos centrales del mundo decidieran que la única moneda existente fuera el dólar. Es decir, que haya una moneda mundial para cualquier país significaría para los bancos centrales perder el control de todo el manejo monetario: la emisión, el control cambario, etcétera.

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