¿Por qué se desploman las criptomonedas?

22 de septiembre, 2017

Bitcoins criptomonedas

 

Por Pablo Caramelo

 

Las criptomonedas registraron una espectacular suba en sus cotizaciones en lo que va del año, al punto tal de que en agosto, las monedas digitales más difundidas, como Bitcoin y Ethereum, llegaron a duplicar su valor en tan sólo treinta  días.

 

Sin embargo, a partir de septiembre la tendencia se ha revertido de forma abrupta, el Bitcoin pierde en lo que va del mes 25% de su valor, al tiempo que Ethereum acumula un retroceso del 32%.

 

El motivo del desplome en el precio de las criptomonedas radica en que determinados países han comenzado a prohibir el funcionamiento de los mercados que concentran estos activos. El caso más representativo ha sido el de China, país que prohibió recientemente las Ofertas Iniciales de Monedas (ICO) y ordenó el cierre de las casas de cambio que operaran estas monedas digitales, reglamentación similar a la aplicada en Bolivia hace algunos meses. Estas regulaciones se suman a la declaración de otros países como la India, México e incluso Estados Unidos que han manifestado sus preocupaciones e incomodidad frente a la expansión de estos mercados, insinuando que también podrían restringirlos en el corto plazo.

 

La característica central de las criptomonedas que alarma a las autoridades monetarias de los distintos países, no reside en su carácter digital o virtual, sino en su carácter desregulador. Ya que lo que define hoy en día a las monedas virtuales, además de su representación digital de valor, es que no han sido emitidas por un banco central o una autoridad pública, ni se encuentran asociadas a una moneda fiduciaria.

 

Esta característica afecta de forma notable, el poder monopólico que los estados ostentaron históricamente para la emisión de dinero, lo cual podría restringir de forma significativa el impacto de las políticas monetarias que los distintos bancos centrales a lo largo del mundo decidieran implementar. Por lo tanto, la adopción de estas criptomonedas sin el control de las autoridades financieras, no resultará inocua en términos económicos y políticos, ya que la moneda de un país constituye una herramienta indispensable para la estructuración de políticas económicas, con innegable correlato en las actividades productivas e incluso en el terreno de la política proselitista.

 

Estos acontecimientos no implican que las criptomonedas no sean desarrollos tecnológicos sustentables y que se tornen predominantes en un futuro, pero para que esto suceda, dadas las reglas de juego vigentes, deberá existir una reglamentación que permita a los estados dominarlas. Siendo en este sentido una posibilidad muy viable, el hecho de que los bancos centrales creen sus propias criptomonedas, alternativa que se encuentra en estudio por parte de varias autoridades monetarias en todo el mundo. Todo esto constituye una verdadera amenaza para el sistema de monedas virtuales tal cual hoy las conocemos, motivo por el cual la cotización de las mismas ha comenzado a desplomarse, convirtiendo a estos activos en alternativas de inversión sumamente riesgosas.