Un porfolio eficiente para anticiparse a los riesgos

La diversificación entre distintas clases de activos nos permite consolidar un portafolio en el que cada posición ofrece protección frente a distintos riesgos que pueden efectivizarse

28 de septiembre, 2017

Un porfolio eficiente para anticiparse a los riesgos

 

Por Equipo de Research de PUENTE

 

Las próximas elecciones legislativas encuentran al país exhibiendo datos económicos positivos, lo que genera atracción en los inversores por los distintos activos financieros argentinos, en un contexto internacional de bajos rendimientos y exceso de liquidez generada por las políticas de los bancos centrales de los principales países desarrollados.

 

En ese sentido, desde Puente, vemos que los precios de los activos financieros argentinos incorporan expectativas positivas sobre diversas cuestiones, tanto nacionales  como internacionales.

 

A nivel local, creemos que los precios incorporan un resultado electoral favorable para el Gobierno y una convergencia fiscal en línea con el plan presentado por el mismo. A nivel internacional, las tasas se encuentran en niveles bajos y la expectativa de suba de la tasa de referencia en Estados Unidos es de 1,5 subas durante lo que queda de 2017 y todo 2018, mientras la Reserva Federal menciona que espera realizar una suba más durante este año y planifica tres subas para 2018. Los spreads, por su parte, se encuentran en niveles bajos y no descuentan ningún evento de riesgo, a pesar del aumento de la conflictividad a nivel global, con Estados Unidos y Corea del Norte como eje de atención.

 

Si bien esto implica que los riesgos se encuentran sesgados hacia la baja, creemos que hay diversas oportunidades en los distintos activos según la necesidad de cada inversor.

 

Pensando un portfolio de inversión como protección de ahorros, los bonos en dólares con una duración no mayor a los cinco años serían los activos que ofrezcan mayor protección. Dentro de este grupo encontramos atractivo tanto en bonos soberanos, como bonos provinciales y corporativos. Para aquel inversor dispuesto a tomar riesgos adicionales, los activos de renta fija en moneda local ofrecen una tasa elevada, incluso si se la considera en términos reales. Esto se debe a la política monetaria que lleva adelante el BCRA para combatir una inflación que resulta más persistente de lo esperado por la propia entidad.

 

En este contexto, creemos que un resultado electoral favorable para el Gobierno ofrecerá una oportunidad para hacer tasa con Lebac por los próximos cinco meses, período en el cual esperamos que el BCRA mantenga la tasa real en estos niveles y el tipo de cambio tenga cierta estabilidad. Cabe resaltar, sin embargo, que cualquier evento de riesgo podría disparar el tipo de cambio, llevando a las posiciones de Lebac a ofrecer retornos negativos si los medimos en dólares.

 

Con una visión de más largo plazo, las acciones pueden ofrecer oportunidades interesantes de crecimiento del capital, pero creemos que ya no dependen exclusivamente de un evento de corto plazo como el resultado electoral, sino también de la capacidad del Gobierno de introducir reformas que le permitan continuar la senda de crecimiento económico, contener la inflación y atacar el déficit fiscal. A su vez, las acciones son activos que presentan mayor volatilidad, motivo por el cual lo recomendamos principalmente a aquellos inversores agresivos, que tengan un horizonte temporal más largo y puedan aceptar variaciones importantes de capital en sus carteras. El inversor que opta por Lebac o acciones está asumiendo, en mayor o menor medida, un riesgo respecto al tipo de cambio.  Esto lo deja en un escenario donde cualquier cisne negro podría impactar fuertemente en el valor de sus posiciones, debido a una potencial escalada del tipo de cambio, el cual hoy se encuentra contenido por la atracción que los inversores globales tienen por los activos nacionales.

 

Por la naturaleza imprevisible de estos eventos, intentamos destacar la importancia de proyectar una planificación estratégica en la que la diversificación entre distintas clases de activos nos permite consolidar un portafolio en el que cada posición ofrece protección frente a distintos riesgos que pueden efectivizarse ante un escenario futuro que presente desviaciones respecto a nuestras expectativas, y diferenciarnos de lo que son las oportunidades de turno que no permiten cubrir al inversor ante cualquier eventualidad.