“El país tiene 180 empresas de base biotecnológica”

14 de septiembre, 2017

“El país tiene 180 empresas de base biotecnológica”

 

Entrevista a Francisco Nigro Director del Centro de Biotecnología Industrial del INTI

 

Francisco Nigro es licenciado en ciencias biológicas y 1992 comenzó a trabajar en industrias biotecnólogicas. En el 2015 canalizó su vocación por la función pública en la Dirección General de Ciencia y Tecnología de CABA y, desde el 2016, trabaja en el Centro de Biotecnología Industrial del INTI. En diálogo con El Economista,  brindó una radiografía de la biotecnología argentina. “Lo que me atrae y apasiona de la biotecnología es esa capacidad que tiene esta disciplina de proveer soluciones a desafíos históricos de la humanidad”, confesó.

 

¿Cuál es el aporte de la biotecnología industrial a Argentina?

Hoy, el aporte es real y concreto y, además, es muy promisorio para el futuro. Desde los 80 se producen en el país, mediante modernos procesos biotecnológicos, medicamentos y terapéuticos para uso en humanos, con el beneficio concomitante para la Salud Pública  y también para salud animal. Esto último, en un país ganadero como el nuestro, representa un beneficio económico importante en tanto optimiza la productividad y rendimiento de nuestros rodeos. Desde ya que producir en Argentina este tipo de medicamentos de última generación trae un beneficio económico y social  macro, en tanto se sustituyen importaciones, se generan divisas por exportaciones y las plantas productoras generan empleo directa e indirectamente en una extensa cadena de valor. Y, como señalaba, es también muy promisorio el futuro de la biotecnología industrial en un país como el nuestro. Tanto la extensión territorial como las diferentes condiciones geográficas nos permiten tener economías regionales muy diversificadas y, siendo la biotecnología una caja de herramientas muy transversal a cada una de ellas, las tendencias de aplicaciones nos permiten avizorar su utilización en distintos procesos y sectores, que van desde la agroindustria, la producción de alimentos, las industrias químicas, las actividades forestales, hasta las mineras.

 

¿Cómo está Argentina respecto del mundo?

Argentina goza en este sentido de un puesto de privilegio merced a la consustanciación de tres factores. Posee un sólido y robusto sistema de ciencia y tecnología, arraigado, reconocido y referente que ha dado tres premios Nobel y cuyas contribuciones al conocimiento son publicadas o referenciadas constantemente en revistas científicas internacionales de altísimo nivel. Un estadío ya maduro de la tecnología en el país, fruto de una visión temprana y pionera en la región. La actividad industrial en biotecnología moderna comenzó a fines de los 80, contando hoy con un capital operativo de recursos humanos y desarrollo de proveedores locales muy ventajoso. El país cuenta con 180 empresas de base biotecnológica a la fecha, lo que nos ubica en el puesto 18º a nivel global, por encima de países como Dinamarca, Suecia y Finlandia. Y, para completar este escenario virtuoso, un Estado que a través de políticas concretas de estímulos y apoyo ha venido sosteniendo e impulsando la actividad y la articulación entre lo primero (la Academia) y lo segundo (el sector privado).

 

Desde los 80 se producen en el país, mediante modernos procesos biotecnológicos, medicamentos y terapéuticos para uso en humanos, con el beneficio concomitante para la salud pública  y también para salud animal

 

¿Qué logros biotecnológicos argentinos destacaría?

Han sido varios, lo cual muestra la riqueza de nuestra diversificación en el área, si bien es muy difícil una elección, menciono cuatro de ellos por su significado. En Argentina, se ha logrado desarrollar de forma autónoma una vacuna, referente mundial, para combatir y erradicar exitosamente un problema local como la fiebre aftosa. También se desarrolló la primera planta de producción de anticuerpos monoclonales recombinantes de Sudamérica, convirtiéndose de este modo en líder regional con volúmenes exportables. A comienzos de este siglo, en el país se completó el desarrollo de un animal (vaca) modificado genéticamente que produce leche con hormona de crecimiento en sus glándulas mamarias. Además de ser las primeras vacas clonadas a nivel mundial. Hace un par de años se completó el desarrollo de los dos primeros eventos de transgénesis en vegetales totalmente hechos en el país, ambos  muy beneficiosos en términos económicos: Una soja resistente a sequías y una papa resistente a virus.

 

¿Cuándo se creó el Centro de Investigación y Desarrollo de Biotecnología del INTI y cuál es el fin?

Se inauguró en octubre de 2009. Está constituido centralmente como una Planta de Bioprocesos, integrando un área de fermentación o cultivo celular masivo (donde se multiplican los microorganismos) con un área de purificación de las moléculas producidas por los microorganismos de interés. En este sentido la plataforma se articula también con áreas de biología molecular donde pueden desarrollarse “clones” de microorganismos  que expresen moléculas (proteínas) de interés y un área de Control Analítico para los procesos que se llevan a cabo.  Con todo este “menú” tecnológico a mano, el Centro tiene por finalidad ofrecer servicios y desarrollos que propicien la incorporación de estas tecnologías en Industrias que lo demanden. Es central en nuestra labor ser puentes entre el desarrollo académico y la aplicación industrial concreta, con el objetivo de ser referentes en la vinculación y la transferencia de tecnología. En tal sentido la “escala” de nuestras capacidades, nos convierte en una planta piloto capaz de constituirse en el Departamento de Investigación y Desarrollo ajustable  a las medidas  de las diferentes necesidades de cada empresa.

 

En Argentina, se ha logrado desarrollar de forma autónoma una vacuna, referente mundial, para combatir y erradicar exitosamente un problema local como la fiebre aftosa. También se desarrolló la primera planta de producción de anticuerpos monoclonales recombinantes de Sudamérica, convirtiéndose de este modo en líder regional con volúmenes exportables

 

¿Cómo es la relación con el sector privado?

El Centro posee una fuerte vinculación con el sector privado, centrado en la transferencia de servicios y desarrollos al mismo. El contacto es ágil, dinámico y directo. Además, el Centro tiene una nómina de empresas asociadas, con las que se establece un régimen de transferencia más beneficioso. En breve se constituirá, como ya existe en otros Centros de INTI, un comité de socios con fuerte presencia de empresas del sector que jugará un rol fundamental en el rumbo de nuestras actividades, ya que será un órgano de permanente consulta a la hora de definir “hacia dónde va” la tecnología y nuestras necesidades conjuntas.

 

¿Qué percepción tiene sobre el acuerdo que firmó el Gobierno con el sector de biotecnología?

La percepción es la de haber atado los cabos necesarios y complementarios, una acción que por diferentes motivos no se había realizado aún y era algo que todos anhelábamos en el sector. El compromiso por parte del Estado de reglamentar la
Ley de Biotecnología, que lleva más de diez años desde su sanción, va a implicar directamente, entre otros beneficios, la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada del IVA por adquisición de bienes de capital, lo cual redundará en una mejora competitiva para las empresas a la vez que canalizará inversiones favoreciendo la innovación. Desde el otro lado, el sector privado se compromete a invertir más de US$ 600 millones , lo cual impactará en lo inmediato en la creación de al menos 800 nuevos puestos de trabajo altamente calificados. Favoreciendo además desde el Estado, la agilidad y dinamismo de los mecanismos regulatorios de aprobación y liberación a venta de los productos registrados junto al estímulo de políticas tendentes a favorecer el comercio exterior. Habrá un beneficio tanto por sustitución de importaciones como por generación de divisas, en tanto se dEn las condiciones para llegar con nuevos productos a nuevos mercados. En síntesis, el acuerdo es muy virtuoso y sienta las bases para el fortalecimiento del sector con innegables consecuencias positivas para el país.

 

La actividad industrial en biotecnología moderna comenzó a fines de los 80, contando hoy con un capital operativo de recursos humanos y desarrollo de proveedores locales muy ventajoso. El país cuenta con 180 empresas de base biotecnológica a la fecha, lo que nos ubica en el puesto 18º a nivel global

 

Hoy, ¿dónde está puesto el foco de la investigación?

Tal como mencioné, sin desatender a las industrias biotecnológicas de salud humana y animal ya fuertemente establecidas en el país, hoy nuestros esfuerzos están puestos en propiciar la aplicación de soluciones biotecnológicas a un amplio rango de actividades sectoriales que tradicionalmente no tuvieron incorporados procesos biotecnológicos en sus flujos productivos. Tanto la diversidad geográfica de nuestro país con su consecuente riqueza en actividades económicas asociadas, como la naturaleza federal de INTI con sus Centros regionales distribuidos en toda su extensión, nos permiten captar demandas específicas cuyas soluciones, ya sea mediante el uso de microorganismos “salvajes” en forma directa o, el uso de intervenciones genéticas para la producción de enzimas de interés son de base biotecnológica. Hay una gran demanda centrada  en el uso de microorganismos y enzimas para la utilización de descartes o desechos de actividades agroindustriales. Estamos  trabajando fuertemente en el fortalecimiento tecnológico del sector cervecero artesanal, sobre todo en el estudio y desarrollo de levaduras, caracterización y control de contaminantes y optimización de procesos; desarrollo de microorganismos capaces de producir enzimas que degraden celulosas y hemicelulosas para convertirlas en azúcares fermentecibles con vistas a la producción de biocombustibles de segunda generación . Además de lo anterior, y en línea con lo que es la esencia de INTI, comenzamos el desarrollo de materiales de referencia (biomoléculas) que aún no se producen en el país, para proveer a Argentina y a la región con estándares rigurosos para sus mediciones. A un nivel más general, quiero resaltar la convergencia creciente que se da en áreas de desarrollos científicos correspondientes a sectores de conocimiento hasta ayer más compartimentalizados o separados, ya que hoy la biotecnología se encuentra entrecruzada con otras disciplinas como la informática o la nanotecnología.

 

¿En qué áreas industriales hay mayores avances?

Más allá del sector de semillas, el de mayor facturación entre las actividades biotecnológicas del país, las áreas biotecnológicas industriales más desarrolladas están relacionadas con la salud humana, sanidad y reproducción animal, inoculantes para el agro y, en menor medida, micropropagación vegetal.

 

¿En qué áreas industriales hay mayores avances?

Más allá del sector de semillas, el de mayor facturación entre las actividades biotecnológicas del país, las áreas biotecnológicas industriales más desarrolladas están relacionadas con la salud humana, sanidad y reproducción animal, inoculantes para el agro y, en menor medida, micropropagación vegetal.

 

¿De qué se trata la economía circular?

Sin pretender avanzar sobre competencias que me son ajenas y son más propias de economistas, la economía circular tiene por objetivo reducir tanto la entrada de los materiales como la producción de desechos vírgenes, cerrando los «bucles» o flujos económicos y ecológicos de los recursos. Es un cruce entre aspectos económicos y ambientales ya que, además de propiciar la reducción en el empleo de materiales, pretende (y logra) extender la cadena de valor de las diferentes actividades mediante el uso y conversión de descartes o subproductos secundarios. Por consiguiente, el beneficio es tanto económico como ambiental, ya que se reduce el uso de recursos, impulsa la innovación y la competitividad empujando de este modo el crecimiento. Garantiza mayor seguridad en la provisión de suministros esenciales y limita el impacto ambiental al reducir la disposición de residuos y el consumo de materiales

 

¿Qué riesgos y desventajas tiene la biotecnología?

Todo avance cognitivo en cualquier área conlleva un riesgo en tanto ese conocimiento pueda ser utilizado con fines incompatibles con la vida, desde el dominio de reacciones atómicas y subatómicas hasta el uso de productos químicos  altamente tóxicos, por poner algunos ejemplos. En ese sentido, el riesgo se contrarresta con controles y regulaciones por parte del Estado, lo cual en nuestro país se lleva adelante a mi entender en forma correcta en términos de eliminación de riesgos. Los desarrollos biotecnológicos todavía no gozan de total confianza, no son aún percibidos como potenciales solucionadores de problemas tales como el hambre o la desnutrición, lo cual es lamentable, ya que regulando responsablemente, mediante la aplicación de normativas que sin ser restrictivas pero se logren ser adecuados controles. No tengo dudas que los avances en pos de  esas soluciones  que mitiguen problemas acuciantes serán notables e inmediatos. Creo que este nudo se destraba con mayor información y educación.

 

¿Por qué lo “apasiona” la biotecnología?

Lo que definitivamente me atrae y apasiona de la biotecnología es esa capacidad que tiene esta disciplina de proveer soluciones a desafíos históricos de la humanidad, como la desnutrición o la contaminación ambiental a partir de la aplicación de conceptualizaciones que nacen invariablemente ligados al uso del método científico. Claramente, encuentro en la biotecnología un modo de articular tanto esa pasión por el conocimiento curioso de lo minúsculo o lo imperceptible, con la esperanza de alcanzar un mundo mejor para todos.