Con la tasa se come, se cura y se educa

En un discurso enfático, Sturzenegger defendió su gestión en el BCRA y desterró los principales mitos sobre la política monetaria

29 de septiembre, 2017

Con la tasa se come, se cura y se educa

 

Por Alejandro Radonjic

 

Un rato antes de disertar en el marco de la Conferencia Anual de FIEL, que se realizó ayer, Federico Sturzenegger twitteó: “Hoy 16:30 cerraré Conferencia Anual FIEL. Hablaré sobre 5 cuestionamientos a la política antiinflacionaria”. Y no fue para menos: su discurso atacó una serie de mitos sobre los supuestos perjuicios de la política de tasas altas que laplica el BCRA. “Hoy preparé unas palabras, con las que busco dirigirme principalmente a mis colegas economistas con los cuales mantenemos un sano y rico debate sobre política monetaria en nuestro país”, arrancó. A continuación, el resumen.

 

 

Con la tasa se come, se cura y se educaLebac mata inversiones reales. Según el banquero, es una falsa dicotomía. “Resulta inverosímil pensar que una empresa decida una inversión en ampliar una fábrica, en construir una granja eólica o un centro logístico, cuya amortización será a 5, 10, 20 años o más, en base al costo de oportunidad de comprar Lebac a 35 días, o incluso a 270 días”, dijo, y explicó: “La tasa de interés relevante para evaluar un proyecto de inversión es en verdad la tasa de riesgo país, medida en el rendimiento de un bono emitido por el Gobierno para esos plazos, en pesos o dólares”.  En ese sentido, agregó, “las políticas económicas instrumentadas por la actual administración han permitido reducir tanto la tasa de interés en dólares, a mínimos en los últimos diez años, como la de pesos, estas últimas de manera aún más contundente, ya que hasta el año pasado no era concebible que Argentina pudiera financiarse en pesos a diez años a tasa fija”. En rigor, la inversión está liderando la recuperación que arrancó a finales de 2016, y que gana cada día más potencia.

 

Con la tasa se come, se cura y se educaLas tasas altas frenan la recuperación. Según “Freddy”, como lo conocen sus colegas, ocurre, en rigor, todo lo contrario. “No bien la inflación tomó rumbo descendente, la economía se empezó a reactivar, retomando una senda de crecimiento tras 5 años de estancamiento”, dijo. “El dato del Indec de ayer (por el miércoles) mostró una actividad económica aumentando 4,9% interanual y hoy ya no se escuchan tantas voces presagiando lo que podría ocurrir con la economía si el BCRA persiste en su vocación antiinflacionaria (aunque algunos todavía lo hacen)”, lanzó.

 

Con la tasa se come, se cura y se educa¿Quién va a pedir un préstamo con estas tasas que están por las nubes? Una vez más, ocurre todo lo contrario. “Una baja en la tasa de inflación es un prerrequisito para el crecimiento sólido del crédito. Hoy, con el crédito total creciendo a una tasa real de 20% anual, ese debate también va quedando atrás en el tiempo”, dijo Sturzenegger.

 

Con la tasa se come, se cura y se educaSi sube el dólar, se dispara la inflación. Aquí la historia, incluso la reciente, muestra la elevada correlación entre el tipo de cambio y el IPC. El famoso pass-through. Sin embargo, el BCRA, dijo Sturzenegger, logró desarticularlo sustancialmente, “y eso facilita las correcciones de precios relativos”. A los números. “Entre los años 2011 y 2015 la correlación entre inflación y devaluación era del 73%, pero desde diciembre de 2015 hasta hoy esa correlación cayó a 18%”, dijo.

 

Con la tasa se come, se cura y se educaEl BCRA está solo y la política fiscal ayuda.  “El acompañamiento más importante que puede recibir un banco central es que el gobierno no le exija a su hoja de balance, ya sea comprometiendo sus reservas o reclamando financiamiento directo para el Tesoro”, dijo. “Y la verdad que este Gobierno está realizando un esfuerzo enorme en pos de reducir consistentemente la asistencia monetaria al fisco. Siempre en un marco global de gradualismo como estrategia para la convergencia fiscal, el financiamiento del BCRA al Tesoro pasó de representar 4,4% del PIB en 2015, a 2% en 2016, luego pasó a 1,5% en 2017, y será de 1,1% del año 2018, con la certidumbre de que se seguirá achicando este monto progresivamente en los años subsiguientes”, manifestó.  A su vez, citando a su colega europeo, Mario Draghi, sugirió que, si el Gobierno no interfiere, no está mal que la desinflación caiga sobre sus espaldas. “En el mundo se ha derrotado a la inflación, y que eso se ha logrado porque  los bancos centrales se han hecho responsables de la tarea de reducirla”, dijo.

 

Con la tasa se come, se cura y se educaLos agregados monetarios crecen como en la era de Alejandro Vanoli. Según “Sturze”, quienes sostienen eso están mirando la foto con los lentes equivocados. “Porque en un régimen de metas de inflación con tasa de interés como instrumento principal, los cambios en los agregados responden a cambios precisamente de la demanda de dinero”, dijo. “Quien argumenta sobre la base de los agregados, está planteando la discusión en términos de un esquema monetario que no es el de Argentina hoy”. La clave, resumió, es la tasa. Y no los agregados monetarios.

 

Con la tasa se come, se cura y se educaLa bomba de las Lebac  va a explotar. Tampoco. “Gran parte del crecimiento de las Lebac son la contracara de un intenso programa de acumulación de reservas, que el BCRA ha encarado como parte de su estrategia de consolidación macroeconómica. En otras palabras, al hacer compras esterilizadas de reservas internacionales, el banco central hace crecer su hoja de balance, aumentando tanto su activo como su pasivo. Comprender esto es fundamental, porque entonces queda claro que ver un sólo lado del balance hace que nos perdamos parte de la película”, dijo.

 

“Espero que las reflexiones de hoy contribuyan a esclarecer un poco más ciertos aspectos de la política monetaria en Argentina. Me pareció adecuado plasmar la visión técnica del BCRA en relación a estos temas, y ojalá estos comentarios sirvan para profundizar el tratamiento analítico de este tipo de discusiones en el debate público”, concluyó Sturzenegger.