La Fed se desprenderá de activos

21 de septiembre, 2017

La Fed se desprenderá de activos

 

La Reserva Federal no sorprendió a nadie y cumplió con el libreto que habían anticipado los mercados. Dejó sin cambios a la tasa de interés y anunció que en octubre comenzará a desprenderse de los activos que comenzó a comprar en las crisis de 2008 para estimular la economía.

 

También pronosticó otra suba de tasas en 2017 y así completar los tres incrementos previstos para este año. Al igual que en la reunión anterior, 12 de los 16 integrantes del directorio de la Fed se pronunciaron a favor de la suba. Esa fue la única incógnita despejada porque como la inflación sigue lejos de la meta del 2%,  el mercado estaba dividido sobre la posibilidad de una suba antes de fin de año. Pero a partir de ahora, darán por segura una suba en la reunión de Fed a mediados de diciembre porque no se esperan cambios en la próximo encuentro que se realizará los días 31 de octubre y 1 de noviembre.

 

También se proyectan tres incrementos en 2018 pero sólo en 2019. La Fed espera que se acelere la tasa de inflación a fines de este año y durante el próximo pero sin superar el 2% considerando que su medida preferida es el Indice de Precios de los Gastos Personales se ubicó en el 1,4% en los doce meses previos a julio que es el último dato disponible.

 

La Fed pronostica para los próximos años una inflación baja y una tasa de desempleo en torno al 4% que es una combinación que nunca ocurrió y que a los economistas les cuesta explicar.  Para este año se proyecta una inflación núcleo de 1,5% y en 2018 subiría hasta 1,9%. Por otra parte, fue elevado levemente el pronóstico de crecimiento para este año a 2,4% pero los próximos años se mantendría en niveles similares porque para la Fed siguen sin estar presentes los requisitos necesarios, entre ellos el aumento de la productividad, para que se registren tasas de expansión más altas. A su vez, ubicó la tasa de interés de largo plazo para que la economía esté en equilibrio en 2,75% mientras que en su anterior proyección era de 3%.

 

 

Una decisión previsible

 

Finalmente, la Fed hizo el tan esperado anuncio de que se irá desprendiendo de manera gradual de sus tenencias que superan lo US$ 4 billones a un ritmo de US$ 10.000 millones por mes.

 

Los analistas entienden que el cambio de las condiciones financieras como consecuencia del ajuste del balance de la Fed será prácticamente imperceptible para las empresas y los consumidores.

 

Por otra parte, la reacción de los mercados fue la esperada. Las acciones en Wall Street subieron levemente, el rendimiento de los bonos a diez años también aumento y el dólar ganó posiciones frente a una canasta de monedas. El tono utilizado por la Fed en su comunicado y por la propia Janet Yellen más la ratificación de las suba de tasas para este año y el próximo orientaron al mercado.  En las próximas semanas el dólar podría recuperar parte del terreno perdido durante este año. A fines de octubre se reúne  el Banco Central Europeo que podría anunciar cambios en su programa de compra de activos financieros. Lo que allí se decida será clave para determinar como sigue la relación entre el dólar y el euro.

 

Las decisiones de la Fed constituyen la formulación de política pública que más influencia tiene en el escenario global. Ahora se puede esperar una leve suba de tasas y del dólar en el corto plazo lo que no son buenos datos para países como Argentina pero dado que los movimientos no serán bruscos y la política de la Fed seguirá siendo gradual, el impacto negativo será acotado.