La CGT reparte su voto para octubre

19 de septiembre, 2017

La CGT reparte su voto para octubre

 

El triunvirato que conduce la CGT unificada mostró durante las últimas horas sus miradas contrapuestas y contradicciones respecto de la posición que tomarán en las elecciones legislativas del 22 de octubre. También mostró sus idas y vueltas, sus recelos compartidos y los temores que atraviesan a la cúpula sindical. El rechazo compartido hacia la figura de Cristina Kirchner, por caso, se vio aminorado en intensidades diferentes ante el temor también compartido de que el gobierno de Cambiemos salga más fortalecido que lo esperable del escrutinio nacional y avance con una reforma laboral inconsulta. La reunión de ayer entre el ministro de Trabajo Jorge Triaca y los triunviros sirvió para avanzar en una ley de blanqueo laboral consensuado, pero no limó las desconfianzas.

 

Una de estas contrariedades la protagonizó Juan Carlos Schmid, uno de sus secretarios generales y líder del sindicato de dragado y balizamiento. El sábado, en un plenario sindical en el que también participó el camionero Pablo Moyano, luego de un análisis de la situación política y económica del país, dio a entender que brindaba su apoyo a Unidad Ciudadana. “Yo he sido un hombre muy crítico de la administración anterior pero, de verdad, si me tocara votar en la provincia de Buenos Aires no tendría duda de ejercer un voto opositor sobre un trazado económico que no nos tiene en cuenta”, dijo, lo que pareció una adhesión implícita a la candidatura de CFK. “Voto en Santa Fe, y ahí hubo internas en el peronismo. El compañero que resultó ganador es un compañero con el cual yo no comparto la visión del país pero yo voy a votar al peronismo porque yo soy peronista”, acotó.

 

El triunvirato que conduce la CGT unificada mostró durante las últimas horas sus miradas contrapuestas y contradicciones respecto de la posición que tomarán en las elecciones legislativas del 22 de octubre

 

Ayer salió al cruce de las interpretaciones que le pusieron nombre propio a sus declaraciones. “CFK alumbró un momento de la Argentina con avances importantes, pero hoy tiene que dar un paso al costado. Tiene que pensar con grandeza”, señaló para dejar en claro su posición. Y cambió su apoyo por Florencio Randazzo,  el referente de Cumplir. “Es un hombre que tiene un alto valor y cumplió con la palabra empeñada”, ofreció como argumento.

 

Días atrás, Héctor Daer, otro de los triunviros y diputado nacional por el Bloque Justicialista, también dio a entender que se inclinaría por Unidad Ciudadana, con argumentos parecidos, pero sin dar marcha atrás luego. Daer era uno de los aliados sindicales de Sergio Massa en el Frente Renovador, pero se incorporó a Cumplir en los primeros meses del año. Ya tomando distancia dijo que iba a “hinchar por el peronismo que le haga más fuerza al Gobierno” y dijo que “hay que generar las alianzas necesarias” para “poder establecer una resistencia”. Entonces no habló de la posibilidad de una huelga, pero sí de los temores de que el Gobierno avanzase con una reforma laboral que quitase derechos, dejase mal parada a la central sindical o que le redujese poder de negociación. Algo parecido sugirió también el dirigente la UOM y exsecretario general de la CGT Antonio Caló, otro de los apoyos con los que contaba Randazzo.

 

El tercer triunviro, Carlos Acuña, mantuvo su preferencia. Diputado provincia por el Frente Renovador ratificó su voto hacia Sergio Massa y, en consonancia con sus pares, hizo foco en la posible reforma del Gobierno. “Queremos que haya respuesta a favor de los trabajadores y no en desmedro de nadie. La CGT tiene la responsabilidad de eso, que a través del diálogo se den respuestas positivas”, sostuvo Acuña.