El Gobierno ahora se anima a hablar sobre la economía

28 de septiembre, 2017

El Gobierno ahora se anima a hablar sobre la economía

 

Por los cada vez más notables brotes verdes, por los resultados de las PASO o por la necesidad de hacer proselitismo ante un proceso electoral (o por todo eso combinado), el Gobierno se siente cada vez más cómodo hablado de economía. Y la oposición, cada vez menos. O solo en casos puntuales, como para criticar el endeudamiento. Algo que, dicho sea de paso, también hacía el kirchnerismo, que dejó un BCRA virtualmente quebrado y con muy escasas reservas netas.

 

“Sacaron la agenda económica de la campaña para que sea más parejo”, bromeaba ayer Martín Polo en Twitter. En rigor, tras cada dato positivo (como suelen serlos por estas semanas y meses), salen a hablar los funcionarios sobre las mejorías.

 

El recorrido

 

Primero vinieron las estadísticas, allá por finales de 2016, que mostraban, además de cierta calma nominal, que la economía había dejado de caer. Sin embargo, se sentía poco aún y pesaba el fuerte sacudón del primer semestre de las Macrinomics. Además, luego vino el fogonazo inflacionario del primer trimestre que se combinó, además, con el ciclo bajo del salario real: siempre son los primeros meses del año.  “No hay que hablar de economía”, decía por entonces el afamado gurú ecuatoriano.

 

Pero ya hacia mitad de 2017, con la recuperación algo más asentada y la inflación (una vez más) con el 1% adelante, la recuperación empezó a calar algo más hondo y los temores, sobre todo a perder el empleo, se fueron disipando. En rigor, en julio se sumaron más de 22.000 empleos netos en la economía.

 

Con ese mar de fondo, el Gobierno habla cada vez más de economía. Ayer, la batuta la tomó el propio Mauricio Macri, por la mañana, en Olivos. Ante unos 100 empresarios, dijo que “hace cuatro meses decíamos que la economía estaba arrancando” y “ahora podemos decir que arrancó, que está creciendo, que la inversión está liderando la recuperación”.

 

“Esto ocurre porque estamos poniendo bases sólidas para sostener crecimiento de largo plazo” y apuntó que la inflación “mantiene su tendencia a la baja”, que en los últimos doce meses registró el menor índice en siete años y que la “tendencia marca” que continuará en descenso.  Agregó: “Confíen. Tenemos muchos motives para confiar. Porque esto que empezamos juntos llegó para quedarse”. La inversión es clave para que el crecimiento se sostenga sobre bases más sustentable.

 

Su más estrecho colaborador, Marcos Peña, también se sumó a la ola. “Esto recién arranca, pero no va a parar porque los argentinos ya hemos pasado lo más duro y tenemos mucho para crecer hacia adelante”, subrayó el jefe de Gabinete durante una visita que realizó hoy a la provincia de Santa Fe.

 

“La actividad sigue expandiéndose. Cada día, un poco mejor”, dijo, modesto, Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda, por Twitter.

 

Como indica el periodista José del Río, en La Nación, el Gobierno cree que lo peor ya pasó y la etapa de emergencia concluyó. Y sin grandes costos. En rigor, más allá de un primer año complicado, Cambiemos sigue siendo la principal mayoría política del país. Saben, y con razón, que el camino es largo. No casualmente el lema de la fase II de la gestión en “reformismo permanente”.