Dilema 2018: ajustes de tarifas o metas de inflación

14 de septiembre, 2017

BCRA reservas

 

No caben dudas: con un acumulado de 15,4% hasta agosto, la inflación de 2017 no va a llegar a las metas de 12-17% y tampoco lograría romper la inercia de 20-25% de los años previos a la asunción del nuevo Gobierno. Aunque, eso sí, con tarifas más reales y un dólar que se mueve libremente. Será el segundo año consecutivo en el que el BCRA no cumplirá la meta planteada (la del 2016, aunque informal, era de 25%). Y una señal de alarma se enciende respecto a 2018: para lograr el 10% (8-12%, en rigor) que se planteó, la inflación mensual deberá ser de 0,8% promedio. No será fácil.

 

En rigor, la meta para el 2018 es de 10% con un margen de error de 2 puntos hacia arriba y hacia abajo, techo que exigiría al menos una tasa de 0,95% promedio mensual. Los analistas coinciden: hay que elegir entre cumplir esas metas y hacer ajustes de tarifas. No se puede lograr el 10% con ajustes tarifarios. Y si bien ven la posibilidad de que se logre romper la inercia de 2025%, coinciden en que dependerá de lo que ocurra con el tipo de cambio. Si el dólar hace de ancla, se puede conseguir. Si no, no.

 

Se trata, entonces, de un trilema: tipo de cambio, tarifas o inflación de 8-12%. Todo no se puede, explican los economistas, desde distintos puntos del espectro ideológico.

 

Anclas

 

La discusión se inicó el martes, cuando el Indec publicó el dato de inflación de agosto, que aceleró la interanual al 23,1% y mostró un acumulado de 15,4%, sepultando un poco más a las metas del 2017. El director de Estudio Bein y docente de la Maestría en Finanzas de la UTDT, Federico Furiase, mostró un Excel clarísimo: para cumplir la de 2018, la inflación deberá ser de 0,8% promedio mensual.

 

En una conversación con El Economista, Furiase explicó que prevé un IPC interanual de 16% en diciembre de 2018. Así, no se lograría cumplir la meta porque hay una clara tensión entre lograrlo y cumplir con la corrección de tarifas, pero sí se lograría romper la inercia de 20-25%, con el tipo de cambio apreciado como ancla. Aunque, claro, atrasando el dólar.

 

“Es todo un desafío llevar el ritmo de inflación de la zona de 1,5% mensual al objetivo de 1% mensual para estar en línea con la meta central de 10% anual de diciembre de 2018. Tenés varios frentes: por un lado la corrección de precios relativos que requiere la baja del déficit fiscal, con suba de tarifas que calculamos tendrán un impacto de 2 o 3 puntos sobre la inflación de 2018. Después tenés el efecto de la inercia inflacionaria con la que termine 2017, que se va a meter en las negociaciones paritarias de 2018, haciendo que terminen entre la inercia pasada y la meta del 10% del BCRA, poniendo otro factor que jugará en contra y obligará al BCRA a mantener la señal de tasas para anclar las expectativas”, dijo Furiase.

 

Y agregó: “En todo caso, veo que la dinámica del tipo de cambio seguirá funcionando como ancla viajando por detrás de la inflación, dado que el Tesoro seguirá vendiendo dólares de la deuda para financiar la caja de pesos y que el BCRA seguirá manteniendo una tasa de interés real atractiva versus la inflación esperada para anclar las expectativas” Apreciación Coincidió el director de FyEConsult, Hernán Hirsch: “Me parece que las metas de 2018 son muy complicadas, sobre todo porque te queda la corrección en transporte, que tiene un peso más importante y se hace el año que viene, seguramente. Lo veo en 15-16%. Hay un dilema entre tarifas e inflación”.

 

Así, los analistas parecen ver claro un panorama de inflación que para el año que viene haya logrado romper la inercia de 20-25% que traía la inflación en la previa a la devaluación de 2015-2016. Pero lo logra con una condición: dejar quieto el tipo de cambio con los dólares que entren por endeudamiento (y, en menor medida, inversión). Dice Hirsch: “Va a lograr romper la inercia de 20-25% pero también va a ser un escenario de apreciación cambiaria. El canal de transmisión va a terminar siendo el cambiario, por lo cual vas a tener niveles de tipo de cambio real que generen ciertas dudas respecto a la sustentabilidad de la política monetaria”.

 

Variables

 

Se metió en la discusión, consultado por El Economista, el hombre del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), Estanislao Malic, quien no ve tan claro que el Gobierno vaya a decidir mantener el ancla cambiaria, pero que reconoce que de esa decisión dependerá si el IPC rompe su inercia de 20-25% o no.

 

Dijo: “Todo depende de qué decida hacer el Gobierno en cuanto a las variables que tienen impactos reales que causan la inflación. O sea, las devaluaciones, el principal motor de inflación en Argentina, las tarifas y la puja distributiva. La gran pregunta es el tipo de cambio. Si mantienen el ancla cambiaria vía endeudamiento, estamos todos de acuerdo: va a poder tener una inflación de 15%. Ahora, si deciden devaluar después de las elecciones, es inalcanzable la meta”.  Agrega: “Todo depende de la decisión política del Gobierno. Yo creo que va a devaluar ahora, porque si no lo tiene que hacer muy cerca de las elecciones de 2019”.