¿Conviene invertir en los futuros del Merval?

15 de septiembre, 2017

Finanzas Bolsas 2018 plazo fijo

 

Por Matías Daghero Autor de “Con los $ que tengo, ¿qué hago?”

 

Desde su lanzamiento en octubre de 2015, los futuros del Merval han ido creciendo en volumen operado y cada vez más inversores lo utilizan como una herramienta de inversión.

 

La principal ventaja de este instrumento es que permite invertir desde montos muy bajos en un portafolio de acciones diversificado como lo es el índice Merval.

 

Dejando una garantía del 10% (que puede ser integrado con otras inversiones como las Lebac, por ejemplo) se puede tomar posición en el índice Merval.

 

A su vez los costos son muy bajos si los comparamos con los del armado de una cartera de acciones diversificada, por lo que constituye también una importante herramienta para inversores minoristas.

 

Cada contrato representa a un índice Merval, y se negocia con vencimiento en los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre. Así, por ejemplo, invirtiendo $2.300 se tiene exposición a una cartera de $23.000.

 

Si lo comparamos con la compra de un Fondo Común de Inversión de Acciones (que también permite invertir en el índice Merval desde montos bajos), las principales diferencias están en el apalancamiento que nos permite la compra de futuros y la posibilidad de invertir para beneficiarse con una caída de las acciones (algo que no nos permiten los FCI).

 

Los riesgos

 

Como en todos los contratos de futuros, se liquidan las diferencias diarias de cotización obligando al inversor a contar con algo de liquidez en la cuenta para poder cubrirlas.

 

Por otra parte y debido al apalancamiento, los movimientos del índice se verán multiplicados por 10 en cada contrato, por lo que una suba del 10% bastará para duplicar el capital que habíamos invertido. Pero, en caso contrario, una caída del 10% en el índice hará que perdamos todo lo que invertimos.

 

Una útil herramienta

 

Pero los futuros del Merval no sólo permiten apalancarse para amplificar los resultados en caso de que el inversor espere un escenario alcista. También son el único instrumento que permite “shortearse” en el mercado argentino a una cartera diversificado y no a sólo una acción.

 

Esto quiere decir que si un inversor tiene una visión negativa respecto a lo que se viene y espera que el mercado vaya a caer, puede vender futuros de Merval y de esta manera beneficiarse cuando las acciones caigan.

 

Pero esta no sería la única utilidad que podría tener una estrategia de venta de futuros. También podría ser utilizado como cobertura (o “hedge”, como decimos quienes operamos en el mercado) de una cartera. Esto sería mediante la venta de futuros en una proporción que nos permita cubrir la cartera de acciones que tenemos conformada, pero a un costo menor que vendiendo todas las acciones y continuando expuesto a una suba en la medida deseada.

 

Como se analizó, los futuros de Merval son una muy útil herramienta para aquellos inversores más agresivos que busquen tomar posiciones en acciones, pero multiplicando el efecto de los movimientos del índice Merval en ambos sentidos según el escenario que avizore cada inversor.