CFK puso condiciones para el debate en la PBA

20 de septiembre, 2017

CFK puso condiciones para el debate en la PBA

 

La campaña de Cristina Kirchner, a poco más de un mes de las elecciones legislativas del 22 de octubre, parece tener dos vías muy definidas. Complementarias, si se quiere. Aunque por una de ellas avance más que por la otra. Que, de alguna manera, marcan un quiebre respecto del tránsito proselitista hacia las PASO. Por un lado, un anclaje mayor en términos territoriales, con visitas más regulares a los principales centros urbanos del Gran Buenos Aires, contacto directo con los vecinos, presencia creciente de los jefes comunales de Unidad Ciudadana y la disputa por el voto peronista que se inclinó por otras opciones. Por el otro, la interpelación a otros segmentos de la sociedad y a través de otros medios. La entrevista que concedió días pasados al portal Infobae y las que tiene pensado ofrecer muestra la inquietud de la expresidenta en ese sentido. Lo mismo que la posibilidad de participar de un debate con otros candidatos.

 

Ayer, la primera candidata a senadora nacional por Unidad Ciudadana, participó de una recorrida por Berazategui, junto al intendente Patricio Mussi y algunos candidatos. Allí visitó el centro veterinario municipal, conversó con docentes y sacerdotes del distrito y respondió a algunas preguntas de periodistas locales. “Quieren una reforma laboral en la que la gente cada vez trabaje más y gane menos. Es algo que no debemos permitir”, dijo y denunció el deterioro del tejido industrial en el distrito. “Veo que el Gobierno tiene un desprecio muy grande por la industria nacional. Debería cambiar este rumbo”, agregó. “El oficialismo culpa de todo al kirchnerismo, de si hace calor, si hace frío. Trata de construir de que otro es culpable de lo que pasa en la sociedad. Y, además de no ser cierto, refleja una actitud muy perversa”, agregó, luego, cuando se la consultó sobre las tomas en los colegios públicos porteños.

 

Berazategui, precisamente, fue el distrito elegido por el presidente Mauricio Macri, la gobernadora María Eugenia Vidal y la ministra Carolina Stanley. Ayer Macri y Vidal repitieron en Quilmes. Mientras la expresidenta tiene agendados Lomas de Zamora, junto al intendente Martín Insaurralde, y Ensenada, con Mario Secco. Los intendentes del conurbano del espacio, por cierto, ya tiene un rol creciente en la estrategia de campaña de Cristina. Lo mismo su compañero de fórmula para el Senado, Jorge Taiana. Mientras que el presidente del PJ bonaerense, en uso de licencia, y tercero en la lista de candidatos a diputados nacionales, Fernando Espinoza, gana terreno como hombre de consulta en el peronismo, por sobre otros actores más dilectos del núcleo duro kirchnerista.

 

Respecto de la posibilidad de que participe de un debate entre candidatos, la expresidenta puso algunas condiciones. “Ese debate debe organizarse en las universidades públicas de la provincia. No creo que deba hacerse en empresas privadas. No sólo por el espacio geográfico bonaerense, sino también por el contenido público que debe tener”, señaló y mencionó el rumbo económico como eje central que debe tener. Los representantes de los distintos espacios están negociando un intercambio  para el 4 de octubre, con las cinco fuerzas en disputa y en el canal de cable TN, del Grupo Clarín, posibilidad que Cristina pareció desechar implícitamente.