Cabrera destacó la mejora de la actividad industrial

6 de septiembre, 2017

Precios Cuidados: se incorporan 100 productos de la canasta básica

 

Por Carlos Boyadjian

 

Los efectos de la Ley Pyme y las medidas de apoyo a las pequeñas y medianas empresas impulsadas por el Gobierno desde su implementación en noviembre pasado, generaron una transferencia de $23.000 millones de las arcas públicas a las pymes. Así lo puntualizó el ministro de Producción, Francisco Cabrera, durante la apertura de la celebración por el Día de la Industria en la sede de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), ante más de 350 empresarios pyme e industriales.

 

“El Gobierno, a través de distintas herramientas, transfirió $23.000 millones, de los cuales $4.000 millones fueron por baja de impuestos, otros $6.000 millones por el pago diferido de IVA que pasó a capital de trabajo, y finalmente se otorgó financiamiento por $13.000 millones”, destacó Cabrera. En el acto participaron también el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio.

 

Respecto del giro que significó el Programa de Recuperación Productiva (Ley 27.264), conocida como Ley Pyme, Cabrera recordó que en su momento “tomamos las propuestas que plantearon los empresarios del sector, las consensuamos políticamente y sacamos una ley que baja impuestos, simplifica los trámites y promueve la inversión”. Y añadió: “Las pymes constituyen el corazón del desarrollo productivo de este Gobierno, y lograron un gran impulso a partir de la sanción de la Ley Pyme”.

 

Cabrera destacó también herramientas como la Ventanilla Unica de Comercio Exterior (VUCE) y el Registro Industrial de la Nación (RIN), para presentar declaraciones juradas en 24 horas, además de que ahora puede inscribirse una sociedad en “forma digital”.

 

Por su parte, el titular de CAME, Fabián Tarrío, señaló que hay una “industria montada en una estructura de costos excesivamente altos”. En ese sentido, alertó sobre la necesidad de avanzar con la “recuperación del crecimiento y advertir los nuevos desafíos que se avecinan, lo que implica ver cómo caminamos hacia el futuro del desarrollo industrial”. Sin embargo, y observando los temas calientes de la agenda económica, se refirió a la elevada presión impositiva y la necesidad de impulsar “una reforma integral”.