“El objetivo es que YCRT siga generando a carbón”

Así lo revelaron el subsecretario de Desarrollo Minero, Mario Capello y Omar Zaidán, interventor de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (YCRT)

28 de agosto, 2017

“El objetivo es que YCRT siga generando a carbón”

 

Por Ernesto Nimcowicz 

 

El Gobierno de Mauricio Macri resolvió para Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (YCRT), uno de los emblemas de la corrupción durante las gestiones kirchneristas, con recurrentes problemas ambientales y de seguridad, un plan de acción que viene ejecutando para sanearla. Y el mes que viene comenzará otra vez a producir carbón. Así lo revelaron a El Economista el subsecretario de Desarrollo Minero Mario Capello y Omar Zeidán, el interventor nombrado por Macri en una entrevista exclusiva con El Economista. Pero además, un punto central que ha resuelto el equipo para la estrategia de generación eléctrica junto a la mina es producir con carbón con un operador privado una vez que se resuelva en España la compleja quiebra de  Isolux en todo el mundo. Durante el gobierno de Cristina Kirchner se licitó la construcción de una planta de generación eléctrica con dos módulos de 120 megas que debían ser abastecidos con carbón y que debían entrar en funcionamiento en 2012.

 

“Pero debido a los serios problemas de la mina, que de hecho estaba parada, se decidió hacer la planta dual a gas”, recordó  Capello.

 

“La decisión del presidente Macri es recuperar la mina y generar energía eléctrica con carbón pero bien hecho, ya que los recursos del carbón de la mina son de excelente calidad. Es de mayor valor calorífico que el lignito que tiene Europa. Y con 12 millones de toneladas de carbón puede estar funcionando por los próximos 17 años. Pero además,  otro factor determinante es que el carbón de la mina tiene un bajo contenido de azufre un punto fundamental para tener baja emisión ambiental”, precisó Capello. El funcionario también explicó que el carbón representa el 35% de la matriz mundial y se sigue usando globalmente, incluso en la UE, debido a la introducción de plantas generadoras sin emisión.

 

Consultado acerca de por qué el Gobierno no le quitó directamente a una empresa tan cuestionada como Isolux, Capello precisó que “la recomendación del Ministerio de Energía fue no cambiar de operador, lo que hubiera implicado un largo e incierto proceso administrativo de por lo menos otros dos años. Por lo tanto se optó por terminar la obra con Isolux o su continuador. Si se levantó la quiebra, tratará de vender al Banco Santander.  Estamos esperando esa resolución  que es inminente para que se termine”.  Para el funcionario,  si no estuviera el problema con Isolux ya habría arrancado la generación con carbón. En la mina se prepararon para empezar a funcionar con el primer módulo en julio de este año y el segundo el año que viene. La histórica mina ubicada en Río Turbio arrancó en 1948 , formó de parte de Yacimientos Carboníferos Fiscales en tiempos en que el carbón todavía era una de las principales fuentes de energía para la industria. Aunque, años más tarde cuando comenzó la crisis del carbón en todo el mundo fue adjudicada al polémico Grupo Taselli y luego reestatizada en 2002.

 

Por su parte, según resaltó Zeidán, la actual gestión de la mina viene desarrollando un trabajo mucho más profesionalizado con un fuerte foco profecionalizado, ambiental. “El otro día salieron los primeros cinco camiones con chatarra para ser tratada. Es la primera vez en la historia que tenemos un protocolo y hemos cambiado la política de yacimiento.”, explicó el interventor. Zeidán precisó que en las zonas aledañas a la  mina hay enterradas cerca de 500.000 toneladas de material ferroso. Frente a esa situación,  se decidió armar un plan para vender ese material y con lo obtenido aplicarlo a las tareas de remediación en la mina y en las zonas cercanas.  La licitación la ganó el Grupo Techint.  Con las 20.000 toneladas que se licitaron se espera obtener $ 42 millones para las tareas de remediación.

 

Capello y Zeidán también recordaron que durante la actual gestión hubo 13 denuncias penales por el vaciamiento de la mina, los hechos de corrupción (que incluyeron la construcción de un tren turístico) y también el grave deterioro con la que encontraron.

 

“Ya prácticamente la hemos  recuperado, quedando a 12 metros de un derrumbe total. Un derrumbe, donde la salida del aire viciado que debe ir por dos galerías de 18 metros la encontramos con un colapso  de 300 metros. Es decir, un colapso total”, explicó Capello. Según el hombre de Minería, “se hizo un gran trabajo de recuperación. Ya la  estamos llevando a los estándares internacionales de velocidad a 5 m3 por segundo.  Cuando llegamos ahí había sectores que tenían 12 m3 por segundo y polvo del aire en suspensión. Y el polvo del aire en suspensión es explosivo. Por eso,  el tema de la velocidad del aire es clave”.

 

Según explicaron los funcionarios, el nuevo plan de extracción de la mina prevé sacar 70.000 toneladas este año y 400.000 en 2018, 900.000 toneladas en 2019 y 1.000.000 de toneladas en 2020.  Está escalonada así pensando que en 2018 ingresará uno de los dos módulos de 120 megavatios en funcionamiento.