Repunte moderado en el empleo

16 de diciembre, 2016

Repunte moderado en el empleo

 

Luego de un año recesivo en el que el empleo se vio mermado y los aumentos salariales no alcanzaron para empatar la inflación, el 2017 aparece como una nueva apuesta. Si bien no se auguran mejoras abruptas ni inmediatas, hay consenso en que el crecimiento de la economía impulsará hacia arriba al trabajo y el ciclo se reactivará de la mano de la puesta en marcha de la construcción y los servicios.

 

Puestos

 

Según las percepciones del director y economista jefe de Fiel, Juan Luis Bour, cabe esperar que la economía empiece a “rebotar” en el primer trimestre, y que con ello se ponga en marcha la generación de puestos de trabajo, aunque moderadamente. “Después de una recesión la elasticidad es baja, y con 2.5% de expansión del PIB el empleo puede crecer alrededor de 0.5% anual. Tal vez más si crece el empleo público –algo que no es deseable– o los cuentapropistas e informales”, señaló.

 

Si, en cambio, como propone el doctor en Economía, Jorge Paz, se toman distintos estudios focales que estiman un crecimiento del producto argentino de entre el 2,8% y el 3,5% y se piensa en una elasticidad empleo- producto del 0,44%, puede estimarse que el empleo crecerá alrededor de un 1%. Considerando la población ocupada medida por el Indec para 31 aglomerados urbanos, que es de 11,4 millones de personas, podría preverse la creación de 160.000 puestos netos el próximo año.

 

El número resulta cuanto menos módico si se lo compara con los puestos de trabajo perdidos. Según el último informe oficial del Ministerio de Trabajo elaborado a partir de los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en septiembre se contaban 91.738 puestos registrados menos en la comparación interanual, sólo en el sector privado.

 

El repunte, de concretarse, deberá verse durante el año pero hay coincidencia en que no pueden esperarse mejoras rotundas en el el corto plazo. Según el último informe de la consultora ManpowerGroup, casi el 80% de los empleadores consultados de firmas de distintos tamaños no prevé tomar personal durante el primer trimestre de 2017.

 

En el mismo sentido Patricio Dewey, director comercial de Adecco, empresa de contratación de personal temporario, dijo a ese diario que pese al “optimismo” empresarial “la demanda está amesetada y no puede suponerse que el empleo vaya a mejorar en los próximos meses”.

 

Sectores

 

El repunte en el trabajo vendrá, para Bour, impulsado por la construcción, que se sumará al agro, rubro que este año mostró un buen desempeño ayudado por las políticas oficiales. Cabe esperar que se agreguen también algunos sectores de servicios y “más sobre el final del año, si es que la recuperación lo requiere, la industria”.

 

Paz coincidió en que la construcción y los servicios, ambos sectores de mano de obra intensiva, serán los que podrían encabezar la reactivación del ciclo, pero alertó sobre la calidad de los empleos generados. Según señaló, estas actividades son propensas a generar puestos precarios. Está claro que para producir trabajo decente el crecimiento de la economía no es suficiente, sino que son necesarias, además, políticas públicas focalizadas.

 

Salarios

 

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, intentó instalar una tendencia al cerrar con los gremios estatales un acuerdo paritario para el 2017 del 18% en cuatro ajustes de 4.5%, más cláusula gatillo por inflación. El acuerdo pone en juego la confianza de las partes en las previsiones oficiales de inflación, que giran en torno al 17%, y también en la credibilidad de instituciones como el Indec, que definirá en última instancia la necesidad de volver a la mesa de discusión.

 

Según estimó Bour, este acuerdo –que podría ser replicado en el sector público– les dará a los empleados un aumento promedio anual de poco más de 27.5% porque se parte de niveles altos en la punta (promedio contra promedio), y por eso tendrán una ganancia respecto de una inflación que en promedio se estima que se ubicará entre 24 y 25%. Para el sector privado señaló que esperan un aumento promedio anual cercano al 27 o 28%, es decir, que se requiere discutir en la punta del año una mejora no mayor a 20%.

 

Si bien el Gobierno intentó saldar la pérdida de poder adquisitivo sufrida por los trabajadores este año con la entrega de un bono, lo cierto es que la medida no fue generalizada (menos aun en el sector privado) y en algunos casos en que sí se otorgó no alcanzó para suplir la diferencia. Es de esperar, entonces, que los gremios vuelvan a la mesa paritaria con el reclamo de la inflación pasada.

 

Si los pronósticos laborales se cumplen, puede preverse una merma de la conflictividad laboral que tuvo lugar este año a raíz de los despidos y suspensiones generalizados. De todos modos, los conflictos por temas salariales no se descartan. Además, no hay que perder de vista que el 2017 es un año electoral y los sindicalistas no dudarán a la hora de jugar sus cartas.