“Pymes precisan capital de trabajo para arrancar”

2 de diciembre, 2016

calzado industria pyme

Entrevista a Vicente Donato Fundación Observatorio Pyme

 

Este año las pequeñas y medianas empresas recibieron incentivos por la Ley Pyme y medidas ejecutivas que acompañaron en el campo tributario, sin embargo, la perspectiva general es que este fue un año de estancamiento. Falta mejorar la competitividad, el acceso a financiamiento para capital de trabajo y trabajar en la formación de recursos humanos. Estos son algunos de los aspectos que analizó Vicente Donato, director ejecutivo de la Fundación Observatorio Pyme, en diálogo con El Economista.

 

Este fue un año complicado para la industria y mucho más para las pymes. ¿Cuáles son las expectativas de las pymes industriales para 2017?

Probablemente el año termine un poco mejor de lo que empezó, recuperando algode lo perdido. En el segundo trimestre tuvimos una caída de 9% en las ventas, el tercer trimestre estuvo en el 6% y probablemente termine con 3,5% o 4% de caída para este segmento. Pero como los servicios también estuvieron cayendo, nuestro pronóstico para todo el año es una caída de -3%.

 

¿Cuándo se empezarán a ver números positivos?

Estamos viendo que podría ser en marzo, si funcionan instrumentos como la nueva Ley Pyme, que es una buena ley, también el pago de IVA a noventa días, y terminar con la Ganancia Mínima Presunta. Pero la inversión va a avanzar un poco más lentamente porque eso se mueve junto con la macroeconomía. Por eso esperamos que para marzo esto esté en positivo.

 

¿Cuánto de positivo?

El 1%, no el 5%. ¿Hay bases sólidas para que a partir de ahí se consolide la tendencia positiva? Lo vemos con buena perspectiva para el próximo año, terminando el ajuste lo que se estuvo haciendo este año. Pero eso depende mucho también de la política de tipo de cambio. Vemos un cierto atraso cambiario, no es un atraso estrepitoso pero hay un atraso, y entonces hay que ver si el Banco Central logra bajar un poco la tasa de interés para que pueda aumentar un poco el tipo de cambio.

 

Algo de eso ya se está viendo en las últimas semanas con la baja de tasas que pagan las Lebac.

Sí, porque si la tasa es muy alta la gente no va al dólar. El tipo de cambio es un tema importantísimo para las pymes y la política de gestión del comercio exterior. Parecería que el Gobierno tiene claro eso, que en este contexto, con China actuando tan agresivamente sobre el mercado internacional, no puede haber tasas altas en la economía. Creo que lo de Trump va en la misma dirección. Pero también hay una guerra de monedas, China tiene efectivamente una moneda muy devaluada para su nivel de competitividad y eso perjudica a todo el mundo.

 

También se planteó el debate entre apertura y proteccionismo. ¿Puede Argentina abrir su economía en este momento?

Los presupuestos desde los que se parte para la apertura están equivocados. Si hubiera rentabilidad extraordinaria en el sector industrial, como se afirma, tendríamos que ver una natalidad empresarial muy grande, y eso no se ve. Si hay un sector que tiene altísima rentabilidad, lo que uno debería estar observando, sobre todo en las pymes donde hay bajísimas barreras a la entrada como en textiles, calzados, confección, muebles, es que cualquiera puede hacer una inversión y entrar al mercado, apropiándose de la supuesta altísima rentabilidad. Eso no pasa.

El segundo presupuesto equivocado es que Argentina es un país abundante en trabajo. Por el contrario, tenemos problemas con el trabajo, tenemos enormes problemas para reclutar mano de obra calificada. Hay desocupación sí, pero no porque haya abundancia de trabajo sino porque hay pocas empresas y poca inversión. Argentina es un país abundante en tierra, entonces la apertura de la economía va a mejorar muchísimo al sector agrícola pero no va a mejorar para nada al sector industrial.

Esto no quiere decir que no haya que tener una política de apertura, pero sí quiere decir que no hay que comer vidrio, perdonando la expresión. Si hubiera alta rentabilidad diríamos, ‘vamos a abrir la economía, va a bajar la rentabilidad pero no van a morir las empresas’. Eso no pasa. O sea que está bien que haya sectores industriales protegidos. Hay que tener un sendero madurativo de largo plazo, sabiendo que cada vez más el conocimiento se va acumulando en aquellas áreas que tienen historia industrial y productiva. No se puede pensar que puede alcanzarse ese conocimiento técnico de manera automática. La economía es una maquinaria de acumulación de conocimiento muy fuerte. Discontinuar sectores es discontinuar conocimiento, lo que hay que hacer es ver cómo llegamos a esos sectores para que vayan creciendo.

 

Si nosotros abrimos la economía y no tenemos sistema crediticio ¿qué le parece a usted que puede pasar con el sector industrial productivo?

Sería la dèbâcle, es una ingenuidad abrirla de ese modo. Argentina tiene un sistema crediticio que mide el 13% del producto, es decir, nada. Como Zimbabue, como Haití o Sierra Leona, ésta es una de las anomalías de nuestra economía.

 

Algunos analistas dicen que no hay inversión y cae la producción industrial porque muchas empresas están sobre stockeadas. ¿Cómo lo ve usted?

Lo que ocurre es que en un país en el que no hay moneda como reserva de valor, los empresarios cubren su capital con stock de insumos, materias primas, partes y piezas. Es como si ésa fuera su moneda de cambio. Si usted tuviera una moneda de cambio no tendría necesidad de protegerse contra la inflación a partir del stock.

Esto pasa en todos los sectores industriales, después por supuesto hay situaciones de tipología de insumos, pero le diría que esto es totalmente generalizado, protegiéndose contra la inflación, stockeándose contra los bienes que uno sabe que seguro va a utilizar, como un seguro de cambio.

 

¿Cuáles son a su criterio los factores centrales de la agenda pyme para 2017?

El tema financiamiento es clave. La Ley Pyme ayuda en cuanto a que permite liquidar el IVA en tres meses pero la ley está muy orientada a la inversión y aquí lo que falta es un shock para que las empresas tengan capital de trabajo para arrancar. Hay que ver de qué manera todos los instrumentos de financiamiento disponibles se orientan básicamente a financiar el capital de trabajo. Este es el punto central.

Esto no resuelve el desarrollo económico de las pymes. Hay cuestiones estructurales que trascienden la coyuntura, como competitividad cambiaria y financiamiento del capital de trabajo de manera más agresiva en la coyuntura. De más largo plazo lo que necesitamos es una política más incisiva en la formación de recursos humanos y la formalización de las empresas.

 

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